El libreto de Castillo

Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

Son clarísimas normas que no admiten interpretación ni debates doctrinales o jurisprudenciales.

El resultado de las elecciones en Perú tiene profundas implicaciones para Latinoamérica, y en particular para Colombia, por razones políticas, estratégicas y económico-comerciales.

No parece haber duda sobre la elección del líder campesino, profesor y declarado seguidor de la doctrina marxista leninista Pedro Castillo. Su plataforma política busca abandonar la economía de mercado, mediante la nacionalización de sectores estratégicos de la economía como el minero, el energético, el de los servicios básicos y muchos otros que seguramente están en sus planes. Por este camino Perú se incorporará, junto con Venezuela, Bolivia y Nicaragua, al llamado socialismo del siglo XXI, cuyos ‘logros’ son ampliamente conocidos en el continente.

Veamos algunos de los planteamientos de Castillo: ha dicho que se renegociarán los contratos con las empresas mineras y que si no están de acuerdo, se tendrán que ir del país y el pueblo las asumirá o, mejor dicho, se nacionalizarán. “Nosotros queremos nacionalizar los recursos energéticos y ponerlos al servicio de la población”, dijo la electa vicepresidenta, Dina Boluarte. También afirmó que se renegociarán todos los tratados de libre comercio. Seguramente abandonarán la Alianza del Pacífico y Prosur.

El nuevo nombre del juego es la ‘economía popular’, comenzando por el “rescate de los recursos estratégicos del Perú”. El turismo se hará sin fines de lucro. Curiosa propuesta, cuando ese país es uno de los líderes en turismo receptivo del continente. Castillo ha dicho: “Bienvenida la empresa privada nacional”. ¿Por este camino será que las inversiones extranjeras ya no son bienvenidas? ¿Y qué futuro les espera a las existentes?

El Gobierno Nacional tiene que estar muy atento para proteger las inversiones que por décadas ha hecho nuestro país precisamente en el sector minero-energético peruano, y que hoy podrían estar amenazadas. Se estima que dichas inversiones en el país vecino ascienden a algo más de 18.000 millones de dólares. Empresas como ISA, Grupo Energía de Bogotá, Promigás, Eléctricas de Medellín y Grupo Unión, para citar algunas del sector eléctrico y del gas. Tenemos las del grupo GHL y de Estelar, en el sector hotelero. Y muchísimas otras en sectores como el de infraestructura vial, financiero, agroindustrial y de servicios.

Para implantar el nuevo modelo, ha dicho Castillo que se hará una asamblea constituyente, para lo cual se convocará de inmediato un referendo. Este camino ya lo conocemos. Es idéntico al que se ha seguido en Venezuela, en Bolivia, en Nicaragua, ahora en Chile y también en el Ecuador de Correa. Aquí no vale el argumento de que Castillo no disponga de mayorías en el Parlamento, pues no las necesita. De hecho, lo primero que hará es consultar al pueblo la revocatoria del Congreso recién elegido.

¿Qué puede pasar? Pues que será revocado, ya que no hay nada más impopular en el mundo que los congresos. Tras el cambio de Constitución vendrá la toma del Poder Legislativo, el Judicial y el regional y, claro, de las Fuerzas Armadas. Simultáneamente se silenciará y perseguirá a las fuerzas de oposición y a los medios de comunicación. El libreto está escrito. Se legitima en el populismo, que todo lo convierte en subsidios financiados con emisión pura y dura, inflación desbordada y pobreza extrema. Es la misma receta que en el país se promueve cuando se advierte que en menos de 12 años es imposible pensar en una transformación como la que requiere Colombia.

A todas estas, un juez ha pedido la detención preventiva de la candidata Fujimori. En Nicaragua, el dictador Ortega ha retenido y hecho encarcelar a todos los candidatos opositores; en Venezuela, persecución y cárcel para la oposición. Esta es la estrategia en lo político para quedarse 14 años en el poder, como Ortega; 13, como Evo Morales, o como los hasta ahora 22 de la dupla Chávez-Maduro.

En Colombia tenemos la responsabilidad de abrir los ojos ante lo que está ocurriendo en la región, identificar los patrones de actuación, conectar los distintos hechos políticos, como la protesta y los paros y bloqueos, con la campaña electoral que se avecina, y entender la dimensión internacional de la estrategia. ¿O será que a alguien le cabe en la cabeza que todo lo que estamos viviendo sean meras coincidencias?

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Comments
  • CARLOS BONILLA E
    Responder

    lo único que salva una nación es la honestidad y educación de su gente ya que sus dirigentes sin excepciona an demostrado ignorancia y corrupción la gobernanza no se enseña se aprende el camino donde maestro y alumno careen de vicion y es por esto que no existe proyecto de país.de México a Argentina pasando por Ecuador el contenido es igual con envases diferentes

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