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  • El pacto criminal

    El pacto criminal

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»][/mk_fancy_title][vc_column_text css=».vc_custom_1759259598788{margin-bottom: 0px !important;}»]


    [/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1761840473088{margin-bottom: 0px !important;}»]
    Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    Estamos viendo la sustitución del Estado y su institucionalidad por una alianza del Gobierno con grupos armados ilegales a los que se protege.

    [/vc_column_text][vc_column_text margin_bottom=»0″ css=».vc_custom_1765516665350{margin-bottom: 0px !important;}»]No termina un día sin una nueva denuncia y un escándalo cada vez más grave. Esta semana quedó al descubierto que una organización criminal está enquistada en las más altas esferas Estado y cuyos alcances hasta ahora empiezan a conocerse. En mi opinión, una expresión más de la materialización del plan del señor Petro y sus aliados para debilitar al Estado, fortalecer a los grupos ilegales y garantizar por cualquier vía los votos que aseguren su permanencia en el poder.

    Un plan meticuloso y estratégico, pensado y repensado por años para desmontar el andamiaje de seguridad del Estado y reemplazarlo por un modelo en función de su proyecto político. El país debe entenderlo con claridad: nada de lo que está ocurriendo es accidental ni improvisado.

    El primer paso del plan se logró con el “Pacto de La Picota”. Petro abrió canales con actores armados, población carcelaria de alto perfil y estructuras criminales para prometer beneficios jurídicos a cambio de votos y apoyos regionales.

    La siguiente etapa fue la puesta en marcha de la mal llamada “paz total”, con lo que el Gobierno ha convertido a narcotraficantes y delincuentes en “interlocutores válidos”. Se suspendieron órdenes de captura, se liberaron cabecillas y se nombraron criminales como gestores de paz cuyo resultado ha sido que los grupos armados no están desmovilizándose sino expandiéndose, operando con impunidad y controlando gran parte del territorio.

    En paralelo, se procedió a retirar a más de 60 generales del Ejército y la Policía, privando a la Fuerza Pública de sus mejores hombres y sepultando un esfuerzo de formación de muchos años. Ahora empezamos a conocer con base en qué tipo de informes y fuentes y con qué propósitos se tomaron esas decisiones. Lo cierto es que se destruyó la inteligencia militar y policial, se eliminó la experiencia contrainsurgente, y como resultado, unas fuerzas diezmadas, desmoralizadas, temerosas de incomodar al Gobierno y en periodo de prueba permanente.

    Lo revelado por Caracol TV sobre la infiltración criminal de las disidencias de ‘Calarcá’ en las estructuras del Estado es de la más absoluta gravedad porque comprueba cómo la seguridad nacional fue sacrificada por este gobierno para, paradójicamente, consolidar el poder.

    Este delincuente, ‘Calarcá’, fue capturado en flagrancia, pero inexplicablemente fue liberado en virtud de su estatus de gestor de paz, tesis que no comparte ni el propio ministro de Defensa. El costo de esta decisión de la Fiscal General ya se ha pagado en vidas, entre ellas las de los 16 uniformados en el ataque al helicóptero en Amalfi y también las de los 7 soldados asesinados en Guaviare, para solo referirme a dos sucesos.

    Ahora sabemos que en esa captura se incautó información comprometedora, y aun así ninguna investigación avanzó. Lo que sí ocurrió fue el retiro del general Fajardo, responsable de la captura. ¿Cómo entender que la Fiscal General no tuviera conocimiento cuando la información estaba en poder de una de sus Direcciones desde el 2024 y que se haya preocupado más por la filtración que por el avance real del proceso?

    No es casualidad que Petro opte por decir que todo es falso, que es un plan de la CIA o, peor aún, que deslegitime las pruebas, cuestione la autenticidad de los documentos y minimice los hallazgos. Bueno es recordar que el general Huertas, uno de los principales involucrados y a quien en buena hora la Procuraduría suspendió, fue nombrado por el Presidente a pesar de haber salido del Ejército años atrás, después de múltiples cuestionamientos por su presunta relación con grupos criminales, según informes de inteligencia.

    ¿Cómo entender que la Fiscal General no tuviera conocimiento cuando la información estaba en poder de una de sus Direcciones desde el 2024 y que se haya preocupado más por la filtración que por el avance real del proceso?

    ‘Calarcá’ continúa siendo “gestor de paz” con orden de captura suspendida y todos los privilegios, o ¿cómo explicar que entre 2024 y 2025, de los 13 bombardeos realizados por el Gobierno, nueve hayan sido contra ‘Mordisco’, dos contra el ‘clan del Golfo’, uno contra ‘Calarcá’ y uno contra el Eln? ¿Casualidad? Para nada. Petro necesita contrarrestar a ‘Mordisco’, que hoy se ha convertido en enemigo para el propósito de garantizar los resultados electorales en el 2026.

    Lo que estamos viendo es la sustitución del Estado y su institucionalidad por una alianza del Gobierno con grupos armados ilegales a los que no se combate sino que se protege y cuyo protagonismo y alcances se harán más relevantes a medida que nos acerquemos a las elecciones.

    P. D. Algún día los parlamentarios de la Comisión de Acusación que son los principales patrocinadores de la impunidad tendrán que responder.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1761840622803{margin-bottom: 0px !important;}»]
    GERMÁN VARGAS LLERAS
    *Secretario ejecutivo de la Fundación Carlos Lleras Restrepo*
    30 de noviembre 2025
    Fuente: El Tiempo
    [/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • La gran estafa

    La gran estafa

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»][/mk_fancy_title][vc_column_text css=».vc_custom_1759259598788{margin-bottom: 0px !important;}»]


    [/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1761840473088{margin-bottom: 0px !important;}»]
    Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    Petro prometió acabar la corrupción, pero la realidad es que convirtió su mandato en botín electoral y en refugio de delincuentes.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1763937776080{margin-bottom: 0px !important;}»]El señor Petro se hizo elegir con las banderas de la “paz total” y la lucha contra la corrupción. No se sabe, ya en el ocaso de su nefasto gobierno, cuál de las dos promesas ha sido más burlada. Los saldos de la primera en vidas humanas, y de la segunda, en pobreza y desesperanza. La corrupción en el gobierno del “cambio” no es la suma de actos aislados, sino una conducta generalizada que permea cada institución, un patrón sistemático de actuación.

    Por ello, nadie puede sorprenderse al observar que, después de la inseguridad, la corrupción sea el tema que más preocupa a los ciudadanos, tal como lo reveló la más reciente medición del Centro Nacional de Consultoría. Para la muestra, el botón de los escándalos de las últimas dos semanas: imputación de nuevos delitos a Nicolás Petro y nuevas revelaciones de su expareja Day Vásquez, en el sentido de que Petro conocía todo con antelación; señalamientos a Ecopetrol con investigaciones por presunta manipulación contractual, conflictos de intereses, nombramientos sin idoneidad técnica y presiones indebidas; y alertas en Ocensa por presuntos desvíos de recursos.

    A esta lista se suma el multibillonario plan de contratación exprés que emprendió el Gobierno justo antes de la entrada en vigor de la Ley de Garantías. Se firmaron contratos directos por más de 9 billones y solo un día antes, el pasado 7 de noviembre, por 6 billones. Nos enfrentamos a un entramado de redes clientelistas, sobornos para conseguir apoyos legislativos, contratos direccionados y favores cruzados. Con estos montos se aseguró que a la campaña reeleccionista no le faltarán recursos para interferir en las elecciones de Congreso y Presidencia.

    Ya no se sabe qué es más preocupante, si los hechos denunciados o que las investigaciones no avancen. Como millones de colombianos, me pregunto: ¿por qué no hay resultados? ¿Quiénes son y dónde están todos los responsables? ¿Dónde están los dineros desviados? ¿Tendremos que conformarnos con unas capturas menores como las de Olmedo López y Sneyder Pinilla? O, más grave aún, ¿tendremos que seguir aguantando la incapacidad de las autoridades, cuya consecuencia es que varios de estos delincuentes estén prófugos de la justicia como Carlos Ramón González o César Manrique? Y así siguen y siguen decenas, por no decir centenares de investigaciones que no arrojan ningún resultado. ¿Terminará el Gobierno sin una sola decisión sobre el financiamiento de campaña?

    La corrupción en el gobierno del ‘cambio’ no es la suma de actos aislados, sino una conducta generalizada que permea cada institución, un patrón sistemático de actuación

    Forzoso referirse a la reciente adquisición de la flota de aviones Gripen con la firma sueca Saab, sobre la que hay un sinnúmero de interrogantes. Empezando por la suscripción del contrato, quiénes intervinieron, el valor de los honorarios pagados a las firmas que asesoraron y tramitaron dicho contrato. Es sabido que un importante volumen de componentes debe ser adquirido con firmas norteamericanas ¿Qué riesgo enfrentamos ante las prohibiciones de la Ofac?

    La Contraloría ha solicitado en un término perentorio conocer todos los detalles de este entramado. Lo cierto es que no es el Gobierno sueco el que nos vendió los aviones, sino una empresa que ha tenido serios cuestionamientos. ¿Por qué hubo sobrecosto en los valores inicialmente ofertados y los contratados? ¿Cómo se explican las diferencias frente a montos adquiridos por Brasil y Tailandia, que resultan ser menores que los que pagará Colombia? Y lo más grave, ante las alertas de retrasos en la puesta en operación después de diez años en Brasil, ¿cómo se explica que el avión contratado aún no se haya construido y mucho menos probado? ¿Qué explicará que en los estertores de este gobierno hayan resuelto incurrir en este gasto, desconociendo la realidad fiscal y cuando el Estado está totalmente quebrado?

    Y ante este oscuro panorama, bueno es mencionar que el contrato de mantenimiento de helicópteros del Ejército venció el pasado 15 de noviembre y no se ejecutó. Más de 14 millones de dólares perdidos. Anuncian investigaciones, pero me temo que no avanzarán. Los helicópteros parados, y la firma contratista no responde. ¿Qué tiene para decir el ministro de Defensa? Advertidos, nos robaron descaradamente.

    Petro prometió acabar la corrupción, pero la realidad es que convirtió su mandato en botín electoral, en plataforma de negociación de apoyos y conciencias y en refugio de delincuentes. El “cambio” resultó ser la gran estafa.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1761840622803{margin-bottom: 0px !important;}»]
    GERMÁN VARGAS LLERAS
    *Secretario ejecutivo de la Fundación Carlos Lleras Restrepo*
    23 de noviembre 2025
    Fuente: El Tiempo
    [/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • El espejismo de la unidad

    El espejismo de la unidad

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»][/mk_fancy_title][vc_column_text css=».vc_custom_1759259598788{margin-bottom: 0px !important;}»]


    [/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1761840473088{margin-bottom: 0px !important;}»]
    Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    A este paso, con esta obstinación y con esta proliferación de candidaturas, no habrá unidad, no habrá coalición posible.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1762874964599{margin-bottom: 0px !important;}»]Hace apenas quince días nos referíamos en estas notas dominicales a la importancia de avanzar con acciones concretas hacia la muy referida “unidad” que el país reclama para la elección presidencial del 2026, con el propósito de enfrentar al señor Petro en su intención de perpetuarse en el poder.

    Varias reuniones de los líderes de los partidos tradicionales hicieron ver la situación con un relativo optimismo, tanto que me animé a proponer un mecanismo vinculante de depuración, antes de finalizar el año, que permitiera llegar al escenario de una gran consulta en las parlamentarias de marzo. Pero advertí que uno de los peligros de la atomización era el indeseable enfrentamiento entre candidatos y partidos llamados a unirse por su origen y propuestas. Lo dicho se cumplió, y de qué manera.

    La gran encuesta del Centro Democrático, ejemplo concreto de lo que todos deberían estar haciendo, sucumbió inexplicablemente en medio de reclamos entre sus aspirantes. En el Partido Conservador salieron también a flote las disputas internas. Ni qué decir de la crisis en la Fuerza de las Regiones o del renaciente enfrentamiento entre el liberalismo y el Nuevo Liberalismo, que aleja cualquier posibilidad de entendimiento. Qué pugnacidad y desconfianza generalizada. Nadie, por lo visto, se quiere comprometer a nada y la mayoría insiste en ir a primera vuelta a como dé lugar. Todos se sienten presidentes.

    Y mientras tanto, las orejas del petrismo se asoman por todas partes para fomentar divisiones en otras colectividades, como ‘la U’ y los ‘verdes’, que, con pocas excepciones, se encuentran capturados por la burocracia oficial.

    Si todo esto ocurrió en tan solo una semana, ¿qué podemos esperar de los meses que vienen? Con pocas excepciones, los candidatos se resisten a revelar sus verdaderas intenciones. ¿Estarán dispuestos a participar y comprometerse con el resultado de una eventual consulta en el mes de marzo? ¿Seguirán dilatando las decisiones y buscarán llegar a mayo, pase lo que pase? ¿Estaremos abocados a seguir entonces con no menos de setenta candidatos? Todo hace predecir que la mayoría de ellos, como parece, ya resolvieron ir hasta el final. La catástrofe.

    Sería muy grave, pero a ese extremo nos conducen los egoísmos y la falta de sinceridad. Muchas declaraciones en medios, muchos discursos, pero ningún compromiso se materializa. Parece mentira.

    Qué pugnacidad y desconfianza generalizada. Nadie, por lo visto, se quiere comprometer a nada y la mayoría insiste en ir a primera vuelta a como dé lugar. Todos se sienten presidentes

    Qué distinta es la situación en las toldas del Pacto Histórico después de su proceso de consulta. El candidato Cepeda se ha separado por completo del pelotón y consolida su candidatura en esa parte del espectro político.

    Y cuando pensábamos que las encuestas empezarían a aclarar el panorama y a incentivar la depuración y la consolidación de alianzas, lo que nos encontramos con los resultados de la reciente medición de Cifras y Conceptos es que el nivel de indecisión, del 60 por ciento, terminó convirtiéndose en un detonante para agravar el desorden. Por efecto de esa y otras mediciones, candidaturas que marcaban 1 por ciento, o menos, se volvieron a animar, resucitaron aspiraciones que estaban en cuidados intensivos y se reactivó el desfile de nuevos “presidenciables”.

    Lamentando lo anterior, sí creo que la falta de sondeos y encuestas serias está pasando la cuenta de cobro a nuestra democracia. Un ejemplo más de cómo el camino al infierno está plagado de buenas intenciones.

    Y aún nos resta saber quiénes lograrán la recolección de firmas, mientras muchos otros ni siquiera cuentan con aval de ningún partido ni con las firmas para inscribirse, algo nunca visto.

    Lo digo con claridad, a este paso, con esta obstinación y con esta proliferación de candidaturas, no habrá unidad, no habrá coalición posible. Por el espejismo de que “todos pueden ganar”, por la negativa de construir y comprometerse con un mecanismo efectivo y por la obsesión de “hacerse contar”, nos enfrentamos a que cada uno querrá figurar en el tarjetón, sin entender que así lo único que hacen es entregarles la elección al Gobierno y a sus aliados.

    El país no merece este nivel de irresponsabilidad.
    [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1761840622803{margin-bottom: 0px !important;}»]
    GERMÁN VARGAS LLERAS
    *Secretario ejecutivo de la Fundación Carlos Lleras Restrepo*
    16 de noviembre 2025
    Fuente: El Tiempo
    [/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • La ‘genialidad’ de la barbarie

    La ‘genialidad’ de la barbarie

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»][/mk_fancy_title][vc_column_text css=».vc_custom_1759259598788{margin-bottom: 0px !important;}»]


    [/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1761840473088{margin-bottom: 0px !important;}»]
    Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    Colombia tiene derecho a conocer toda la verdad sobre la toma del Palacio de Justicia. El país no puede seguir condenado a perpetuar la impunidad.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1762874964599{margin-bottom: 0px !important;}»]Esta semana se cumplieron cuarenta años de la toma del Palacio de Justicia. Cuatro décadas en las que la verdad no ha sido esclarecida y la reparación a las víctimas sigue siendo una deuda no saldada. Lo ocurrido el 6 y el 7 de noviembre de 1985 fue un ataque al orden institucional, planeado y ejecutado por el grupo terrorista y criminal del M-19 en una acción auspiciada y financiada por Pablo Escobar para evitar la extradición. Más de cien personas asesinadas, entre ellas once magistrados, archivos judiciales desaparecidos y la justicia hecha polvo entre los escombros.

    Es a esta masacre a la que Petro se refiere como una “genialidad”. Con razón, el país ha reaccionado con indignación, pues entiende que no es otro el propósito de Petro que reescribir la historia, su historia, agrediendo a las víctimas y a la nación colombiana. Ni una palabra de arrepentimiento de parte del señor Petro o del equipo de integrantes de esa organización que hoy ocupan altas posiciones en el Gobierno.

    Petro y su grupo reivindican su heroica participación en los hechos con su discurso incendiario y ondeando la bandera el M-19 en actos públicos y frente al propio Palacio de Justicia. Bien hizo la Corte al no invitarlo a los actos conmemorativos del holocausto. Le faltó gallardía al presidente de la Corporación, doctor Tejeiro, para decir que no querían a Petro en la ceremonia. ¿Cómo así que no lo invitaron porque se trataba de un acto íntimo de la Rama Judicial? ¿Cuál acto íntimo, señor Tejeiro? ¿No se da cuenta de que aquí la que fue masacrada y sigue adolorida es la nación, y la sociedad colombiana, a la que nadie le ha contado lo ocurrido ni pedido perdón?

    Señor Petro: la verdadera genialidad sería que usted y su grupo, incluyendo a todos los que hoy lo acompañan en el Gobierno, tuvieran la valentía, así sea 40 años tarde, de contarles a los colombianos toda la verdad de lo sucedido. Es lo mínimo porque el país, difícilmente, podrá cerrar este trágico capítulo mientras la verdad no se esclarezca y la impunidad se siga perpetuando.

    El doctor Carlos Medellín, hijo de uno de los magistrados asesinados, narró esta semana cómo la toma fue planificada con anticipación, cómo los magistrados fueron objeto de amenazas antes del ataque, cómo los terroristas ingresaron armados, tomaron rehenes, asesinaron y manipularon pruebas. Medellín recordó que hubo registros judiciales que documentaron las ejecuciones y que evidenciaron la magnitud del crimen. Y lo más importante, recordó cómo el proceso judicial había avanzado a tal punto que, inclusive, se involucraba al hoy presidente de la República, Gustavo Petro Urrego.

    Señor Petro: la verdadera genialidad sería que usted y su grupo, incluyendo a todos los que hoy lo acompañan en el Gobierno, tuvieran la valentía, así sea 40 años tarde, de contarles a los colombianos toda la verdad de lo sucedido

    Pero llegaron, y por partida doble, el indulto y la amnistía total y hasta ahí llegaron las investigaciones para ese grupo de criminales. Bueno es recordar que fueron cientos de secuestros y crímenes cometidos cuando llegó la amnistía, hechos por los que nunca respondieron. Lo mismo no ocurrió, inexplicablemente, para los miembros de las Fuerzas Militares y de Policía, tema que el país está en mora de revisar.

    No puedo ocultar mi malestar al escuchar al señor Petro controvertir, no sé en qué calidad, con otro de los hijos de magistrados asesinados en la toma del palacio, el doctor Manuel Gaona, sobre las circunstancias en que fuera asesinado su padre. Qué cinismo, qué atrevimiento.

    Y me sigo preguntando: ¿a qué hora esta partida de asesinos y delincuentes quedó totalmente amnistiada sin responder por nada? ¿Cuál fue el verdadero móvil de la toma? ¿Cómo se decidió la operación criminal? ¿Quiénes participaron y cuál fue el papel de cada uno? Colombia tiene derecho a conocer toda la verdad. El país no puede seguir condenado a perpetuar la impunidad. Ya vimos en lo que quedaron las amnistías al M-19, en lo que están quedando los acuerdos con las Farc y los ahora promovidos por Petro, que han conducido a que hoy tengamos más de 25.000 hombres en armas.

    Los crímenes cometidos durante la toma del Palacio de Justicia son de lesa humanidad, imprescriptibles y, por tanto, el Estado tiene aún la obligación de esclarecer los hechos, reabrir las investigaciones que sean necesarias, y en algún momento los culpables tendrán que asumir su responsabilidad. Solo así podrá comenzar a cerrarse esta dolorosa herida que aún permanece abierta, muy abierta.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]

    [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1761840622803{margin-bottom: 0px !important;}»]
    GERMÁN VARGAS LLERAS
    *Secretario ejecutivo de la Fundación Carlos Lleras Restrepo*
    09 de noviembre 2025

    Fuente: El Tiempo
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  • Se acaba el tiempo

    Se acaba el tiempo

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»][/mk_fancy_title][vc_column_text css=».vc_custom_1759259598788{margin-bottom: 0px !important;}»]


    [/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1761840473088{margin-bottom: 0px !important;}»]
    Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    El país no puede volver a equivocarse apoyando a personas que contribuyeron a la elección de este gobierno o hicieron parte de él.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1762277431419{margin-bottom: 0px !important;}»]Con la consulta del Pacto Histórico del domingo pasado se dio la largada a la carrera por la presidencia de la República. No voy a entrar en polémicos análisis sobre su resultado. Que fue una votación histórica, que el resultado anticipa el triunfo del Gobierno y aliados en las elecciones parlamentarias, que no había garantías y, en contraste, que fue un fracaso. Lo cierto es que a partir de esta semana una importante expresión ideológica y política del país tiene candidato en solitario y, por tanto, espacio exclusivo para promover sus propuestas.

    Triunfó el más connotado representante de la izquierda radical. El señor Iván Cepeda no ha ocultado nunca su militancia, la misma que ha venido promoviendo Petro. Que no gusta ni cree en la iniciativa privada, ni en las empresas ni en su capacidad de impulsar el crecimiento y el bienestar, que ama el discurso y esquiva la acción y que tampoco gusta de la Constitución del 91, pues ve en ella un obstáculo para gobernar sin límites. Les gusta la democracia, pero solo para hacerse con el poder. Y lo peor, con inocultables afinidades con todas las estructuras armadas que no disimulan y ejercen su apoyo.

    El comunismo llega para no irse jamás. Que lo digan en Venezuela, en Cuba, en Nicaragua, para solo referirme a Latinoamérica, tantas veces azotada por esta tragedia. Por fortuna, con Cepeda no hay espacio para equivocaciones. No más tablas de mármol con juramentos mentirosos, uno a uno incumplidos por el señor Petro. Con este candidato no hay tintas medias ni zonas de encuentro, el país se juega el todo por el todo.

    Y mientras tanto, en la otra orilla, 70 o más candidatos buscan posicionar sus aspiraciones en un proceso que solo ha creado confusión entre los electores. A diferencia de lo que hizo el Pacto Histórico llevando al Estado a gastar más de 200.000 millones de pesos en su consulta, bien hace el Centro Democrático en anticipar por medio de una encuesta su proceso interno de selección. No solo le ahorra al país cientos de miles de millones de pesos, que podrían destinarse, por ejemplo, a la salud o a programas abandonados en vivienda y educación, sino que permitirán ir acotando la lista de candidatos, empoderándolos y permitiéndoles fortalecer sus campañas.

    Tiene también este mecanismo la virtud de permitir que aquellos que no resulten ganadores en esta etapa puedan aspirar a conformar las listas al Congreso. En este grupo se encuentran los mayores liderazgos del país y las personas mejor preparadas para servir. De esperar a una gran consulta el 8 de marzo, el Congreso habrá perdido personas valiosísimas que no solo podrían aportar mucho en el Legislativo, sino arrastrar un caudal de votos significativo a opciones políticas distintas a las de los señores Petro y Cepeda.

    Les gusta la democracia, pero solo para hacerse con el poder. Y lo peor, con inocultables afinidades con todas las estructuras armadas que no disimulan y ejercen su apoyo

    En los diálogos en los que hemos avanzado con varios dirigentes de las distintas agrupaciones políticas, a quienes anima igual propósito, he sugerido que debería considerarse adelantar estos procesos internos utilizando un mecanismo vinculante que comprometa a los candidatos, de tal manera que antes de finalizar el año podamos tener un menor número de aspirantes que evite dispersión y permita llegar en una posición más sólida a una eventual consulta en marzo para unificarnos en una sola candidatura. Es crítico perder estos cuatro meses valiosos en enfrentamientos, como ya está ocurriendo, y será cada día peor, en vez de plantar cara al verdadero contradictor.

    He dicho que no le temo a la polarización bien entendida como la capacidad para asumir posiciones verticales frente a la seguridad, la justicia, la salud, la iniciativa privada, la democracia y, por supuesto, la defensa de la Constitución. No son muchos más los temas sobre los que tendrá que asumir un compromiso inquebrantable quien haya de representar esta opción en las presidenciales de mayo.

    El país no puede volver a equivocarse apoyando a personas que contribuyeron a la elección de este gobierno o hicieron parte de él. Ya los conocemos, sabemos muy bien quiénes son y de qué son capaces. Les gustan la ambigüedad, la mentira, la deslealtad y el beneficio personal. Y a esas “virtudes” las quieren llamar ahora falsamente el centro. Si llegásemos a caer en el abismo de un gobierno comunista y antidemocrático, se lo deberemos a ellos.

    Se acabó el tiempo de las estrategias personales, de las vanidades y de los egos. Todo está en juego.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1761840622803{margin-bottom: 0px !important;}»]
    GERMÁN VARGAS LLERAS
    *Secretario ejecutivo de la Fundación Carlos Lleras Restrepo*
    02 de noviembre 2025

    Fuente: El Tiempo
    [/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • Un mal tipo

    Un mal tipo

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»][/mk_fancy_title][vc_column_text css=».vc_custom_1759259598788{margin-bottom: 0px !important;}»]

    [/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1761840473088{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    El país debe ser consciente de que las medidas tomadas por Trump de suspender la cooperación y los pagos son responsabilidad de Petro y su gobierno.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1761840571706{margin-bottom: 0px !important;}»]Esta semana el señor Petro por fin consiguió lo que se había propuesto desde hace meses en medio de su desaforada campaña por perpetuarse en el poder. Buscar un enemigo externo y ponerlo al servicio de la política interna ha sido una estrategia mil veces utilizada desde la Argentina de las Malvinas hasta la Guyana de Venezuela.

    A Trump lo viene provocando desde hace meses. Lo ha acusado de genocida por el conflicto de Palestina y de asesino por los ataques a las lanchas de “pescadores” –que no son más que delincuentes– en el Caribe y ahora en el Pacífico. Y después de insultarlo desde la Asamblea de Naciones Unidas, traspasó la línea de lo inimaginable al hacer un llamado a la desobediencia de las tropas norteamericanas desde el corazón de Nueva York. Y ahora viene, como si nada, a exigir respeto cuando él no ha tenido el más mínimo ni con Trump ni con Estados Unidos.

    El resultado de sus provocaciones no se hizo esperar, y de qué manera, al ser señalado por Trump como “líder del narcotráfico” y lunático. Nunca se había registrado tal calificativo hacia un jefe de Estado de otro país. Pero forzoso es concluir que nada de lo dicho por el presidente de Estados Unidos sobre el señor Petro es nuevo. La gran mayoría de los colombianos coincide en ello y solo se pregunta cuándo prosperará alguna de las múltiples investigaciones que sobre la campaña que lo llevó a la presidencia se sigue en la Comisión de Acusación de la Cámara (controlada por Petro) y en la Fiscalía. Mucho me temo que ninguna de estas avanzará mientras la Corte Suprema de Justicia no tome medidas frente a semejante impunidad.

    Sobre la espuria campaña se han conocido, entre otras revelaciones, las del general Hugo el ‘Pollo’ Carvajal en donde se lo acusa de haber recibido dineros del cartel de los Soles de Venezuela, que se sumarían a otros locales de muy dudosa procedencia. En esta investigación, sobre la que ahora anuncia resultados el Gobierno americano, llevamos más de tres años.

    “Líder del narcotráfico”, gravísima acusación que seguramente se basa en la farsa de la “paz total” bajo la cual este gobierno ha mantenido diálogos y otorgado todo tipo de prebendas y protección a los grupos de narcotraficantes que ya ni siquiera intentan mantener una fachada insurgente. Todavía Petro insiste en hacer aprobar en el Congreso la ley de impunidad total para cumplir lo que tampoco ha podido aclararse sobre el pacto de La Picota.

    El fracaso de la lucha contra las drogas en el país es innegable. Las cifras ya mencionadas tantas veces son inobjetables y siguen creciendo, además del nombramiento de narcos como gestores de paz para no ser extraditados y como si fuera poco, en últimos días, Petro impulsando la reanudación de diálogos con el Eln e iniciando mesa con el ‘clan del Golfo’. Todo esto constituye una vergüenza para el mundo y una afrenta para las víctimas.

    ‘Líder del narcotráfico’, gravísima acusación que seguramente se basa en la farsa de la ‘paz total’ bajo la cual este gobierno ha mantenido diálogos y otorgado todo tipo de prebendas y protección a los grupos de narcotraficantes

    Estoy convencido de que lo que pudo acelerar esta escalada contra Petro fue su declarada alianza con el usurpador Nicolás Maduro, quien sigue brindando refugio y protección a todos los carteles de la droga colombianos y, más grave aún, anuncia una alianza militar con Colombia al mejor estilo de “lo que es con él es conmigo”. ¿Petro calla, luego otorga?

    El país debe ser consciente de que las medidas tomadas por Trump de suspender desde el miércoles pasado toda la cooperación y los pagos que superan los 400 millones de dólares son responsabilidad de Petro y su gobierno. También de quienes han contribuido como socios del régimen, entregándose y facilitando su proceder. Ya el Gobierno norteamericano tomó decisiones de carácter político y personal como lo es la entrada de varios de ellos a la Lista Clinton. Esperamos que también las tomen frente a quienes por tres años han propiciado y contribuido a esta debacle.

    Que quede claro: lo que aquí no podemos hacer es rasgarnos las vestiduras en defensa de una dignidad nacional que en nada ha sido vulnerada, ni salir en defensa de un gobernante que antepone sus intereses electorales, su ego sin medida y sus ansias de trascender a los de toda una nación.

    P. D. Y ahora pretende revivir la constituyente incumpliendo su compromiso de campaña y con la receta de Maduro, como lo advertí hace más de dos años. Otro globo para ocultar la ineptitud y la corrupción y para seguir dividiendo a la sociedad colombiana. No le falta razón a Trump: nos gobierna un mal tipo.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1761840622803{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Secretario ejecutivo de la Fundación Carlos Lleras Restrepo
    26 de octubre 2025

    Fuente: El Tiempo[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • En manos del hampa

    En manos del hampa

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»][/mk_fancy_title][vc_column_text css=».vc_custom_1761840066771{margin-bottom: 0px !important;}»]

    [/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1761840048543{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    Se avecinan momentos muy comprometedores para la democracia y la institucionalidad nacional cuyo epicentro será la ciudad de Bogotá.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1761840270512{margin-bottom: 0px !important;}»]El pasado lunes Bogotá volvió a quedar sumida en el caos frente a la asonada que propiciaron vándalos y delincuentes en varios lugares de la ciudad, todo ante la inexplicable pasividad de las autoridades que nada hicieron por prevenir ni controlar la denominada ‘Marcha carnaval de la cumbre nacional popular’. Es claro que aquí no hubo ninguna manifestación cultural, como quiso presentarla la Secretaría de Gobierno. A las cosas por su nombre: lo que sufrimos fue una jornada de intimidación, ataques, violencia y destrucción.

    Decenas de fachadas cubiertas con mensajes de odio, amenazas de muerte, bienes públicos destruidos y la ciudadanía impotente. No nos engañemos, no fueron hechos espontáneos o aislados. El patrón de operación dejó claro que fueron acciones premeditadas de violencia con clara intención política, alta carga ideológica y muy lejos de ser pacífica. De no ser así, ¿qué hacía el pastor Saade en la violenta protesta? ¿Vamos a ver carnavales como este de aquí a las elecciones y en todas las ciudades? ¿Esta estrategia de intimidación y terrorismo hace parte de la campaña del Pacto Histórico 2026? Bueno sería saberlo.

    Cómo no recordar el accionar de la primera línea, la misma que Petro impulsó en su momento y que ya como gobierno ha intentado no solo perdonar y excarcelar sino premiar. Del gobierno Petro está claro que nada podemos esperar, pero del alcalde Galán la ciudadanía sí reclamaba una reacción muy distinta. ¿Cómo así que se trató de una trampa para presionar una actuación de la Fuerza Pública? ¿Cuál trampa? ¿Contra quién? Aquí los únicos que quedamos entrampados fuimos los ciudadanos víctimas de estos atropellos que, ante la ausencia de autoridad, la parálisis de la policía y las desconcertantes instrucciones y proceder del propio alcalde, nos vimos intimidados y atropellados en nuestros derechos. ¿Por qué impedir la acción de la Fuerza Pública? Bueno es recordarle al alcalde que es su deber contener cualquier violación o afectación del orden público y proteger los derechos de toda la población.

    No, doctor Galán, este experimento salió muy mal. ¿Dónde estaban la Fuerza Pública, la policía y el Undmo (antiguo Esmad)? ¿Cómo es posible que ante la comisión de delitos en flagrancia nadie intervenga? Lo ocurrido esta semana se le salió de las manos y es inadmisible que a punta de gestores de convivencia se puedan controlar semejantes desmanes y alteración del orden.

    Sorprendieron aún más las explicaciones del secretario de Gobierno –el que autorizó la ‘marcha carnaval’– al afirmar: “Nos preguntan por qué no actuamos y la respuesta es simple, una reacción violenta lleva a más violencia”. Habrase visto, nuestro Gandhi distrital. ¿Cómo proceder, entonces? ¿Respalda el alcalde esta política de manejo del orden público?

    Del gobierno Petro está claro que nada podemos esperar, pero del alcalde Galán la ciudadanía sí reclamaba una reacción muy distinta

    Como si hubiera sido poco lo ocurrido el lunes, el pasado miércoles Bogotá volvió a ser epicentro de hostigamientos y desmanes en la sede de la Andi. Inaudito. Toda mi solidaridad con este gremio y el empresariado colombiano. Y el jueves, los vándalos se volvieron a tomar la ciudad destruyendo locales comerciales y CAI de la policía. No hay que esforzarse mucho para saber quién instigó estos hechos de violencia. Pero una vez más, la administración distrital y la policía, especialmente esta última, desatendiendo su deber constitucional y legal no hizo nada, ni una captura, nadie responsable.

    Mucho me temo que este no es más que el preludio de lo que veremos en los próximos meses. El señor Petro y sus aliados seguirán incitando a la violencia y los vándalos y la primera línea en las calles como mecanismo de presión y desestabilización. Ya los conocemos, ya sabemos cómo actúan y cuál es el libreto. Utilizarán la violencia y la anarquía como estrategia y el miedo ciudadano lo convertirán en boleta electoral.

    Señor alcalde, haga uso de todas las facultades que la Constitución y la ley le brindan y no pretenda que ningún gestor de convivencia sea el muro de contención o reemplace a la policía y a las autoridades. Lo de esta semana no fueron unos simpáticos e indefensos grafiteros. Se avecinan momentos muy comprometedores para la democracia y la institucionalidad nacional cuyo epicentro será la ciudad de Bogotá. Precisamente la ciudad que lo eligió con las banderas de la seguridad ciudadana y que espera que frente a los violentos usted actúe de manera muy diferente al señor Petro.
    [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1761840382676{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Secretario ejecutivo de la Fundación Carlos Lleras Restrepo
    5 de octubre 2025

    Fuente: El Tiempo[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • Rumbo a la impunidad

    Rumbo a la impunidad

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»][/mk_fancy_title][vc_column_text css=».vc_custom_1759259598788{margin-bottom: 0px !important;}»]

    [/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1759259353366{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    Con la reforma que Petro impulsa se promueven la desjudicialización y las sanciones no privativas de la libertad sin importar la gravedad del delito.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1759259496764{margin-bottom: 0px !important;}»]Desde hace varios años he insistido en que poderosas organizaciones criminales en el país han convertido a los menores de edad en víctimas de su accionar delictivo, incitándolos y conduciéndolos a cometer gravísimos delitos, entre los que se destacan asesinatos, secuestros, fabricación y tráfico de armas de fuego, hurtos y tráfico de estupefacientes.

    El ejemplo más reciente e impactante fue el asesinato de Miguel Uribe Turbay, perpetrado por un menor al que un juez impuso una condena de siete años, pena que no guarda ninguna relación con la magnitud del crimen y las condiciones que rodearon su planeamiento y ejecución. Sea el momento para advertir que llevamos más de tres meses y ahora parece que solo alias el costeño, alias Gabriela, alias el Veneco y este joven de quince años van a ser los únicos responsables. ¿Quién puede creerlo? No parece haber mayor avance en la investigación sobre quiénes fueron sus autores intelectuales ni sus determinadores. Y nadie se explica que Petro siga lanzando tantas hipótesis sobre autores y móviles que confunden y pueden desviar las investigaciones. Yo, a diferencia de Petro, creo que este magnicidio solo puede explicarse por razones políticas.

    La preocupante realidad es que de los más de 7.700 menores infractores que hacen parte del sistema de responsabilidad penal para adolescentes, que de seguro son miles y miles más, solo el 27 % tiene alguna medida privativa de la libertad en los 53 centros de reclusión administrados por el ICBF con medidas laxas y nulo control y seguimiento, mientras el 73 % está sometido a medidas no privativas de la libertad.

    Como resultado de la ineficacia del sistema, las tasas de reincidencia son cercanas al 50 % y el número de delitos cometidos por adolescentes, como el hurto, el tráfico de estupefacientes, fabricación y porte de armas de fuego y la violencia intrafamiliar, han venido en franco aumento.

    ¿Quién controla a estos jóvenes? ¿Quién los supervisa? ¿Cuántos de los detenidos burlan las medidas? Como me temo, la gran mayoría ni siquiera llegan a ser arrestados. No hay un régimen disciplinario severo; muy por el contrario, estos centros se han convertido en escuelas del delito donde los reclusos entran y salen a su libre albedrío. Si un adolescente se vuela, no hay ningún tipo de sanción, el diseño legal no contempla la evasión como un agravante, y tampoco hay nueva judicialización.

    Con la reforma que Petro impulsa en el Congreso, en vez de fortalecer el modelo de reclusión y de penas, se están promoviendo la desjudicialización y las sanciones no privativas de la libertad sin importar la gravedad del delito, a sabiendas de que hoy centenares de estos verdaderos criminales y sicarios no reciben ninguna sanción.

    Como resultado de la ineficacia del sistema, las tasas de reincidencia son cercanas al 50 % y el número de delitos cometidos por adolescentes han venido en franco aumento

    La consecuencia directa es que el crimen organizado continuará blindándose con los menores de edad como el eslabón de menor riesgo penal dentro de las estructuras criminales. Los seguirán instrumentalizando como sicarios, como transportadores de drogas y como escudos humanos. Baste con revisar las cifras del reclutamiento de menores, que en los últimos tres años ha presentado un crecimiento de más del 280 %. Saben todos estos delincuentes juveniles que no importa la gravedad de los delitos a los que los induzcan, las sanciones a las que se exponen serán irrisorias.

    Muy alarmante, además, que durante estos tres años no se haya construido ni se haya inaugurado un nuevo centro de reclusión. Con qué insolencia Petro, después de la inversión que hizo la ciudad de Bogotá por más de 74.000 millones en el centro para la justicia juvenil Campo Verde, se ha negado a recibirlo.
    En buena hora, en la Cámara de Representantes, en contraposición a la reforma del Gobierno, está cursando otro proyecto de ley que recoge los postulados que desde hace varios años vengo formulando frente al endurecimiento del régimen de internamiento para los menores de entre 14 y 18 años que cometan delitos graves –homicidio agravado, tortura, secuestro, terrorismo–. Ojalá se acoja también mi propuesta de reducir la edad para los inimputables de 14 a 12 años, algo que ya han hecho otros países como México, Inglaterra, Brasil o Estados Unidos. La inimputabilidad de los menores se ha convertido en su mayor amenaza y paradójicamente los esfuerzos por protegerlos no los están alejando del crimen, sino sometiéndolos a las bandas criminales.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1759259529093{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Secretario ejecutivo de la Fundación Carlos Lleras Restrepo
    28 de septiembre 2025

    Fuente: El Tiempo[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • Petro descertificado

    Petro descertificado

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»][/mk_fancy_title][vc_column_text css=».vc_custom_1745621676096{margin-bottom: 0px !important;}»]

    [/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1745621475126{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    Narcotráfico, ‘paz total’ y permanencia del petrismo en el poder son tres caras de la misma realidad. No nos equivoquemos.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1745621597973{margin-bottom: 0px !important;}»]

    Todos lamentamos que el país haya sido descertificado, pero en honor a la verdad nada distinto podía pasar. La realidad es que en estos tres años Petro empoderó a los narcos, dejó las zonas cocaleras bajo su control y nunca ha mostrado el menor interés en erradicar ni en combatir la producción de coca; no cooperó judicialmente y suspendió la extradición de muy peligrosos delincuentes, entre los que se destacan alias H. H. y alias Mocho Olmedo, prueba de la desbordada tolerancia con que este gobierno maneja sus negociaciones de paz.

    Su complacencia con estas estructuras al margen de la ley condujo a que los cultivos de coca alcanzaran su máximo histórico, 300.000 hectáreas en 2025 (70 % del total a nivel mundial). De la mano con el aumento de los cultivos, hemos duplicado la producción de cocaína hasta alcanzar el récord de 2.900 toneladas en 2025.

    La erradicación, por su parte, cayó en picada: de 68.000 hectáreas en 2022 pasamos a apenas 9.400 en 2024 y con corte a julio de este año tan solo se habían logrado poco más de 3.000. No podemos estar peor. Como bien lo establecieron las autoridades norteamericanas, aquí el único responsable es el señor Petro.

    Bueno es recordar que cuando tuvimos como gobierno esta responsabilidad, entre el 2010 y el 2012, logramos cifra récord en erradicación, reduciendo a 47.000 hectáreas los cultivos de coca. Claro, utilizando todos los métodos a nuestro alcance, erradicación forzosa y aspersión. Solo hasta hace unas semanas, y ante la amenaza de la descertificación, Petro volvió a plantear esta alternativa. Nadie le creyó.

    En estos tres años Petro empoderó a los narcos, dejó las zonas cocaleras bajo su control y nunca ha mostrado el menor interés en erradicar ni en combatir la producción de coca

    Toda esta situación tiene como telón de fondo la mal llamada ‘paz total’. Al amparo de esta farsa les han entregado tiempo, legitimidad e impunidad a los narcoterroristas. Hoy son más de 22.000 delincuentes en más de 790 municipios del país. Las disidencias de las Farc aumentaron 141 % su incidencia territorial en 299 municipios en 2024. El Eln pasó de tener presencia en 149 municipios a 232 y más de 6.000 miembros, de los cuales más de mil operan en territorio venezolano, y el ‘clan del Golfo’ tuvo un aumento del 84 % en 392 municipios en 21 departamentos. Todos dedicados al negocio del narcotráfico.

    El panorama es alarmante y más aún ‘ad portas’ de las elecciones del 2026. ¿Cómo explicar la inacción que raya en la complicidad del Gobierno? ¿Cómo no preguntarse por el criminal ‘pacto de La Picota’, cuya versión 2.0 está fraguándose en las cárceles desde hace algunas semanas? ¿Será en cumplimiento de este pacto que Petro ha suspendido más de 120 órdenes de captura contra los más peligrosos criminales del país, entre las que se encuentran las de ‘Calarcá’ y ‘Andrey’, responsables de un sinnúmero de ataques y asesinatos contra la Fuerza Pública y miles de civiles? Me pregunto si también se suspenderán las 67 que aún permanecen activas.

    La realidad es que el resultado de los diálogos a hoy es nulo. Todos los indicadores de criminalidad han empeorado. Los secuestros han aumentado en un 102 %; la extorsión, en más del 40 %; y en algunas regiones, por encima del 60 %. Más de 130.000 desplazados en 2024, sin mencionar la tragedia del Catatumbo. La tasa de homicidios, que el Gobierno pretende manipular, se ha mantenido en ascenso especialmente en regiones como Cauca, Huila, Arauca, Norte de Santander, Chocó y Caquetá, por mencionar solo algunas.

    El deliberado debilitamiento de la Fuerza Pública es inocultable y muy preocupante. En estos años ha tenido una reducción considerable en número de efectivos, la cúpula ha sido desmantelada en repetidas ocasiones, y las acciones militares ofensivas han caído en un 40 %. Baste mencionar que de los 360 helicópteros con los que cuenta la Fuerza Pública, cerca del 40 % están fuera de servicio. La reducción de capacidades operativas y de inteligencia es absoluta.

    A esta realidad se suman los anuncios del Gobierno de renunciar al apoyo militar de los Estados Unidos. Mucho me temo que quedarán en nada, pero la actitud desafiante de Petro contribuirá a exacerbar los ánimos. A estas alturas nos debe quedar claro a todos que este gobierno no va a corregir el rumbo, su único interés son las elecciones del próximo año y para eso cuenta con sus aliados de los grupos con quienes mantiene abiertos procesos de negociación. Narcotráfico, ‘paz total’ y permanencia del petrismo en el poder son tres caras de la misma realidad. No nos equivoquemos.

    [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1745621491549{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Secretario ejecutivo de la Fundación Carlos Lleras Restrepo
    21 de septiembre 2025

    Fuente: El Tiempo[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • La rana y el escorpión

    La rana y el escorpión

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»][/mk_fancy_title][vc_column_text css=».vc_custom_1745621676096{margin-bottom: 0px !important;}»]

    [/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1745621475126{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    No habrá rincón del país, por alejado que sea, donde no se sienta el efecto de esta reforma tributaria si es aprobada.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1758665483311{margin-bottom: 0px !important;}»]El final de este nefasto gobierno progresista cada vez se parece más a la fábula de la rana y el escorpión, donde el Gobierno interpreta el papel del escorpión y 50 millones de colombianos interpretamos a la rana, que cuando se va a acercar a la otra orilla del río, es decir, al final del mandato presidencial, es mortalmente picada por el escorpión, con una reforma tributaria de 26 billones de pesos que simple y sencillamente expropia la renta y el patrimonio de los contribuyentes.

    A nivel empresarial, el impuesto a los dividendos que se plantea de hasta un 41 %, junto con la tarifa del 35 % para las sociedades, la más alta de los países de la Ocde y una de las más altas del mundo, genera que la tasa de tributación del impuesto de renta para sociedades y socios se eleve del 48 al 61,7 %.

    Y como todo lo de Petro, mentiras y falsedades. Recordemos los anuncios de hace más de un año, cuando prometía que les bajarían la tasa de renta a las pequeñas y medianas empresas a 30 %, y ahora lo que pretenden es elevar este impuesto descomunalmente.

    En el caso de las sociedades del sector financiero, asegurador y minero, donde se plantea una tarifa impositiva del 50 %, la tasa de tributación sociedad-socio se eleva hasta el 70,5 %. Si a esto se agrega el efecto del 4 por mil, del ICA y del impuesto al patrimonio, la tasa final de tributación empresarial va a superar el 100 % de las utilidades de las empresas.

    ¿No se habrá percatado el señor Presidente en sus viajes por el mundo de que, gracias a la desafortunada gestión de su primer ministro de Hacienda, el doctor Ocampo, quien siempre se salió con la suya, ya tenemos actualmente la tasa de tributación más alta de la Ocde y somos el país con la más baja competitividad a nivel impositivo para las empresas formales? No obstante, para las empresas informales, Colombia sigue siendo el paraíso de la evasión y el contrabando, fenómenos frente a los cuales el candidato presidencial Mr. Taxes y los ministros de hacienda de este gobierno no hicieron absolutamente nada.

    Mención especial merece la propuesta de elevar el impuesto al patrimonio, que pretenden subir del 1,5 al 5 % cuando ya de por sí es confiscatorio. Significa que en 20 años un contribuyente sometido a este tributo habrá perdido el 70 % de su patrimonio. Si ya se fueron del país 1,5 millones de colombianos, con esta propuesta no quedará en Colombia un solo empresario de patrimonio alto. Actualmente, más de 80.000 personas naturales renunciaron a la nacionalidad colombiana o cambiaron su residencia fiscal.

    Pero los efectos devastadores no solamente son para las empresas, los accionistas y los contribuyentes de patrimonios medios y altos, sino que llegan con especial dureza hasta las personas de más bajos ingresos, para quienes el IVA de la gasolina se eleva del 5 al 19 %, y el impuesto al carbono que afecta el gas natural se incrementa en un 97 %.

    ¿No se habrá percatado el señor Presidente que tenemos actualmente la tasa de tributación más alta de la Ocde y somos el país con la más baja competitividad a nivel impositivo para las empresas formales?

    No habrá producto de la canasta familiar que no se vea afectado por el incremento del precio de los combustibles. No habrá rincón del país, por alejado que sea, donde no se sienta el efecto de esta reforma si es aprobada. No habrá propietario de motocicleta ni pequeño productor de bienes y servicios que no se afecte con la propuesta impositiva.

    De otra parte, un presupuesto para el año 2026 inflado en más de 40 billones, que lo único que busca es obtener unos recursos para financiar órdenes de trabajo de un ejército de zánganos que no van a trabajar y que son simples electores fletados para las próximas elecciones. Con este mecanismo el Gobierno ya gastó 15 billones en los pasados tres años, en 350.000 contratos de prestación de servicios.

    En términos de ejecución presupuestal, en 2024 se dejaron de ejecutar $ 80 billones y a julio de este año el Gobierno registra un atraso en la ejecución de $ 70 billones. ¿Para qué, entonces, requiere una reforma tributaria de esta magnitud? La respuesta es evidente, para incidir en las elecciones del 2026.

    Hace unos días el futuro de nuestra democracia dependía de la elección de un magistrado de la Corte Constitucional. Ahora el futuro depende de que esta reforma no sea aprobada. En esta ocasión nos estamos jugando la posibilidad de que el Gobierno manipule las elecciones de 2026. Gran responsabilidad tienen los parlamentarios en este tema, hoy nuevamente en ellos descansa el futuro de esta nación.

    [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1745621491549{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Secretario ejecutivo de la Fundación Carlos Lleras Restrepo
    14 de septiembre 2025

    Fuente: El Tiempo[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]