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  • ‘Sucios mentirosos’

    ‘Sucios mentirosos’

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»][/mk_fancy_title][vc_column_text css=».vc_custom_1758663701858{margin-bottom: 0px !important;}»]

    [/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1758663716503{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    Resulta difícil de entender que el ministro de la política atribuya la responsabilidad a los despedidos y pase de agache a la hora de asumir culpas.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1758663637145{margin-bottom: 0px !important;}»]Como “sucios mentirosos” calificó Petro a quienes lo traicionaron en el propósito de terminar de capturar la Corte Constitucional el pasado miércoles. Los “sucios mentirosos” en realidad fueron quienes pretendieron, desde el Gobierno, chantajear y presionar descaradamente a los senadores de la república para imponer sus mayorías en esta elección.

    La aplanadora que se activó desde la Casa de Nariño para elegir a la doctora Balanta Medina fue liderada por el propio Petro e instrumentalizada por Benedetti y por el magistrado Vladimir Fernández en claro abuso de sus funciones y de su alta investidura.

    Esta elección, como lo advertí, era crucial. ¿Cuál sería la suerte de todos los proyectos del Gobierno hoy a consideración de esta corporación y, más grave aún, los que llegarán en los próximos meses? El presupuesto, la tributaria, las pensiones, la salud o qué tal los intentos de reelección o extensión del mandato o suspensión de las elecciones, por citar algunos entre los más críticos.

    Tras el aplastante resultado la furia del Ejecutivo no se hizo esperar. A las pocas horas de conocida la decisión se anunció la solicitud de renuncias a los ministros de Comercio, Trabajo y TIC, de los partidos Liberal, Verde y de ‘la U’. Ninguna duda sobre la interferencia gubernamental. Cómo dejar de preguntarse por los compromisos exigidos y asumidos por esas colectividades frente al Gobierno. De qué tamaño las prebendas, contratos y corrupción que permitieron esta criminal coalición.

    Ante este panorama, lo que sí resulta muy difícil de entender es que el ministro de la política y principal responsable de esta debacle para el Gobierno les atribuya la responsabilidad a los despedidos y pase de agache a la hora de asumir sus propias culpas.

    Sin ninguna vergüenza decían que la elección tenía que ser por el mejor candidato. ¿Quién puede creerles? Basta con ver que 48 horas antes de esta elección se publicaron más de 70 hojas de vida para acceder a cargos en el Gobierno. ¿Cuál será el futuro de esos nombramientos? ¿A quiénes beneficiaban? ¿Estaba al tanto la impoluta señora Balanta de la forma como se estaba impulsando su candidatura?

    Y ahora con qué desparpajo Petro amenaza con que la coalición de gobierno se reconformará en el Senado. Amanecerá y veremos. Me temo que en pocos días tratarán nuevamente de capturar, en colectivo e individualmente, a varios parlamentarios que les garanticen algo de gobernabilidad. Lo cierto es que el Gobierno no conoce otro camino. Vaticino que varios de los “sucios mentirosos” se van a volver a plegar a los intereses de la coalición petrista.

    Me llama la atención que después de la derrota de la candidata del Gobierno, algunos se rasguen las vestiduras esgrimiendo la equidad de género. Pero yo me pregunto: ¿por qué nada dijeron en la elección de los magistrados Vladimir, Carvajal y Polo? ¿Votó por una mujer la ahora indignada senadora Pizarro en esas tres elecciones?

    Imposible dejar de referirme a la obstinación del doctor Tobar, que hasta último momento quiso imponer su candidatura a cualquier costo y con cualquier aliado. ¿O no es cierto, doctor Tobar, que con delegados del Gobierno, disfrazado de tercería, pretendió aplicarnos la misma receta del magistrado Polo?

    Petro amenaza con que la coalición de gobierno se reconformará en el Senado. Amanecerá y veremos. Me temo que en pocos días tratarán nuevamente de capturar, en colectivo e individualmente, a varios parlamentarios que les garanticen algo de gobernabilidad.

    Y a quienes sostienen que con la elección de Camargo se perdió la independencia, les pregunto: ¿cuál independencia si Petro y su gobierno desplegaron todo el aparato gubernamental para elegir a la señora Balanta? También les pregunto: ¿qué hacían magistrados de la Corte Constitucional como la doctora Natalia Ángel interviniendo en esta elección? ¿O la Defensora del Pueblo? O, lo peor, magistrados del Consejo Electoral tomando decisiones de última hora por las que tendrán que responder penalmente.

    Felicito y deseo muchos éxitos al ahora magistrado Carlos Camargo. También al presidente del Congreso, Lidio García, y a todos los senadores que se liberaron del yugo petrista y contribuyeron a este gran éxito para garantizar la independencia de poderes. Nos falta librar muchas batallas. Aún resta un año para que termine esta pesadilla y sabemos que Petro no tiene límite a la hora de atropellar la Constitución y toda nuestra institucionalidad. Aquí no se puede bajar la guardia así algunos insistan en no polarizar, que equivale a no tomar postura frente a nada como ocurrió con algunos candidatos presidenciales en esta crucial elección.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1758663796350{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Secretario ejecutivo de la Fundación Carlos Lleras Restrepo
    7 de septiembre 2025

    Fuente: El Tiempo[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • El todo por el todo

    El todo por el todo

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»][/mk_fancy_title][vc_column_text css=».vc_custom_1758663072673{margin-bottom: 0px !important;}»]

    [/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1758663024911{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    Al elegir al nuevo magistrado de la Corte Constitucional, el Senado tendrá una de las mayores responsabilidades en su historia.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1758663207416{margin-bottom: 0px !important;}»]El próximo miércoles el Senado de la República tendrá, al elegir al nuevo magistrado de la Corte Constitucional, una de las mayores responsabilidades a que se haya enfrentado en su historia. Conoce el país de tiempo atrás mi preocupación sobre este tema y las gravísimas consecuencias que pudieran derivarse de entregar el control de esta corporación a Petro y sus aliados. Todo puede ocurrir, desde la modificación del calendario electoral hasta la vulneración de nuestro régimen democrático.

    El primero en saber esto es el propio Gobierno. No de otra manera se explica la activación de la aplanadora que el ministro del Interior, secundado por sus colegas de gabinete, ha puesto en marcha. Ellos saben que aquí se la juegan toda y no están dispuestos a ceder el más mínimo espacio.

    La coalición del Gobierno se ha puesto a punto y se han afinado todos los apoyos de los partidos que han garantizado hasta ahora la gobernabilidad de Petro, en especial ‘la U’, bajo la dirección del señor Álex Vega y algunos senadores liberales y conservadores que han desatendido las instrucciones de sus directorios. De los ‘verdes’ poco podemos esperar, pero el voto consciente de algunos de ellos podría hacer la diferencia. El país tendrá que tomar muy atenta nota de aquellos que en este crucial momento privilegiaron sus intereses personales, económicos y burocráticos. Me temo que a estos padres y madres de la patria nada les importa. Todo se vende y todo se compra.

    De darse la elección de la doctora Balanta Medina, se le asegurará a Petro una holgada mayoría en la Corte. La recién elegida se sumaría a los magistrados Vladimir Fernández y Héctor Carvajal, ternados ambos por Petro y cuyas actuaciones ya han confirmado que su jefe no se equivocó al escogerlos. Recordemos, además, que la elección del doctor Polo se produjo con el apoyo total del Gobierno, después de una reunión con Petro en la que desdijo de su trayectoria como magistrado auxiliar de los doctores Guerrero y Linares y donde comprometió, muy a mi pesar, su independencia.

    Hasta aquí vamos con 4 firmes de 9. Pero advierto que, de tiempo atrás, hemos visto al doctor Juan Carlos Cortés y a la doctora Natalia Ángel con posiciones muy cercanas a la Casa de Nariño. O ¿cómo entender la demora en resolver tantos temas pendientes y delicados en esta corporación?, o ¿el silencio ante el incumplimiento de fallos proferidos? O fallos en que aun advirtiendo la inconstitucionalidad de la norma acusada se dan plazos para subsanar lo insubsanable. Y contemplar impasibles cómo al Gobierno ninguna decisión judicial le importa, todo lo desatiende por cuenta seguramente de que no hay ni una sola conminación, ni reclamo siquiera. ¿Qué actitud es esta? Algo nunca visto.

     

    Todo puede ocurrir, desde la modificación del calendario electoral hasta la vulneración de nuestro régimen democrático

     

    Con la elección de la Dra. Balanta podríamos estar frente a una clarísima mayoría de 6 contra 3 que le aseguraría a Petro el control de esta alta corte por los próximos 5 a 6 años.

    Esta semana tuve la oportunidad de expresarles estas preocupaciones a varios dirigentes políticos. Aproveché también para decirles que no haré parte de ninguna alianza ni coalición con quienes han coadyuvado con tanto entusiasmo a la expedición de leyes que tanto daño le han hecho al país y han garantizado la mal llamada gobernabilidad de Petro.

    Me resisto a colaborar o a hacer parte de cualquier acuerdo en el que estén vinculados quienes han cabalgado en la mermelada dispersada por Petro y han sido protagonistas del más gigantesco y vergonzoso saqueo del Estado colombiano. El país los conoce, sabemos bien quiénes son y cómo procedieron, qué los motivó y quién los auspició.

    Y hoy, varios de ellos en este debate pretenden hacer caso omiso de lo ocurrido y lavarse las caras impunemente mimetizándose en distintas coaliciones. Alguna consecuencia ha de haber para estos sinvergüenzas que se han usufructuado y han ocasionado tanto mal, pretendiendo ahora hacer borrón y cuenta nueva, con sus organizaciones políticas y arcas personales bien nutridas.

    Pronostico que veremos un foto ‘finish’ el miércoles, en donde cualquier cosa puede ocurrir en la definición de esta crucial elección, igual a lo sucedido, como recordarán, con la doctora Dangond, que terminó derrotada muy a nuestro pesar, por tan solo un voto.

    Me resisto a creer que una vez más Petro se saldrá con la suya. De ser así, créanme, todo quedará en riesgo: nuestra Constitución, nuestra democracia y el país que conocemos.
    [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1758665648959{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Secretario ejecutivo de la Fundación Carlos Lleras Restrepo
    31 de agosto 2025

    Fuente: El Tiempo[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • Los pusilánimes

    Los pusilánimes

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»][/mk_fancy_title][vc_column_text css=».vc_custom_1758662864606{margin-bottom: 0px !important;}»]

    [/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1758662996608{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    Llegó la hora de avanzar en las denuncias y hacerle frontalmente oposición a la continuidad de este gobierno.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1758665556556{margin-bottom: 0px !important;}»]Los numerosos y muy amables mensajes que recibo me animan a retomar estas notas de opinión en la medida en que los tratamientos médicos me lo vayan permitiendo. Veo cómo semana a semana la muy preocupante situación del país se agrava en todos los frentes, empezando por el proceso electoral, que amenaza con generar una ruptura del sistema democrático.

    Fruto de esa legítima preocupación, avanza por estos días una campaña cuyo lema es “no polarizar”. Confieso que no he podido dejar de preguntarme por el objetivo de esta. ¿Podrá ser apagar los ánimos y sustraer del debate político cualquier tema que genere controversia?

    ¿Puede entenderse acaso que polarizar es guardar silencio frente al avance de los grupos delincuenciales que tienen hoy capturado más del 50 % del territorio ante la pasividad del Gobierno Nacional y la decretada inacción de las Fuerzas Militares y de Policía?

    ¿No polarizar será entonces cerrar los ojos y nada decir frente a los billones de pesos que el Gobierno ha dispuesto para torcer la voluntad ciudadana en las próximas elecciones y para fortalecer las alianzas de todo tipo que le permitieron hace tres años conquistar el poder?

    ¿Debemos entender que polarizar es pedir que las denuncias e investigaciones avancen en un país convertido en una verdadera cleptocracia o gobierno de ladrones?

    ¿Debemos abstenernos de referirnos al gravísimo problema fiscal, a la alarmante malversación de fondos, a la descomunal caída de la inversión privada o al incremento nunca antes visto de la nómina oficial y la contratación a dedo de ejércitos de “simpatizantes” y milicianos al mejor estilo venezolano?

    ¿Será polarizar no guardar silencio frente a la quiebra absoluta de un sistema de salud que amenaza la vida de las familias colombianas más vulnerables e incluso a los más cercanos seguidores de Petro, como los maestros?

    ¿Será polarizar advertir que en materia de justicia pasan los meses, por no decir años, esperando trascendentales decisiones de la Corte Constitucional, cuando ni siquiera hacen cumplir sus providencias como está ocurriendo con aquella que ordenó al Gobierno cesar la abusiva intervención a Sanitas?

    ¿Será polarizar advertir sobre la postración en la que se encuentran sectores como la infraestructura y la vivienda, que están hoy totalmente paralizados?

    ¿Debemos entender que para no polarizar estamos obligados a aceptar la narcoalianza Petro-Maduro y permitir la presencia de tropas del régimen venezolano en territorio colombiano bajo la sombrilla de un acuerdo binacional?

    ¿Será polarizar denunciar que seguimos ‘ad portas’ de que en cabeza del señor Petro y su gobierno se convoque una constituyente para reformar los periodos y perpetuarse en el poder, como lo notificó al país el propio jefe de Gabinete en el Congreso de la República?

    ¿Será polarizar insistir en la inconveniencia de terminar de marchitar nuestras fuentes principales de ingresos y divisas a través de los sectores petrolero, minero y gasífero?

    Y por último, la mal llamada ‘paz total’. Qué cuentazo pensar que para no polarizar estamos conminados a terminar de entregar el país a todos los grupos de narcotraficantes y terroristas en negociaciones que solo han servido a los siniestros propósitos de quienes las promueven. Así ocurrió esta semana en Amalfi, Antioquia, y en Cali, y lo seguiremos viendo en lo que resta de este gobierno en todo el territorio nacional. ¿Tampoco podríamos condenar estos hechos para no polarizar? ¿Qué tal?

    Yo no puedo sumarme a esa campaña y creo que nadie consciente de estos riesgos debería hacerlo. Muy por el contrario, llegó la hora de avanzar en las denuncias y hacerle frontalmente oposición a la continuidad de este gobierno.

    “Qué cuentazo pensar que para no polarizar estamos conminados a terminar de entregar el país a todos los grupos de narcotraficantes y terroristas»

    No es momento de callar, no es momento de pasar de agache bajo el eufemismo de no confrontar y de no polarizar porque la realidad es que quienes están promoviendo este tipo de campañas se están convirtiendo en cómplices del régimen.

    Invito a no hacer eco de quienes promueven el apaciguamiento, de quienes nos critican por denunciar, de aquellos que nos proponen contemporizar y no confrontar. Por esas actitudes tan pusilánimes estamos como estamos. Yo creo como muchos, sin duda la inmensa mayoría, que llegó la hora de actuar, de enfrentarlos con firmeza y sin vacilaciones.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1758662927889{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Secretario ejecutivo de la Fundación Carlos Lleras Restrepo
    24 de agosto 2025

    Fuente: El Tiempo[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • El deterioro del sector minero

    El deterioro del sector minero

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»][/mk_fancy_title][vc_column_text css=».vc_custom_1745621676096{margin-bottom: 0px !important;}»]

    [/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1745621475126{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    Es un milagro que Colombia pueda seguir compitiendo en el mercado internacional del carbón.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1745621597973{margin-bottom: 0px !important;}»]En notas anteriores sobre el sector energético me he referido a la electricidad, al petróleo y el gas para señalar cómo la ideología y el populismo del señor Petro están destruyendo uno de los pocos sectores que, por décadas, han aportado al desarrollo económico y social del país y de cuyo desempeño depende que podamos generar los recursos necesarios para atender precisamente las políticas y los compromisos en materia de educación, salud, vivienda y por supuesto seguridad y orden público, entre muchos otros.

    El anterior recorrido quedaría incompleto si no me refiero a la minería y especialmente al carbón, aunque es pertinente señalar que la problemática que afecta a esta industria es similar a la de cualquier otra explotación de minerales.

    Anda por el mundo el señor Petro equiparando la producción y el uso del petróleo, el gas y el carbón con la extinción de la especie humana sobre la Tierra. Poco le importa que la contribución de Colombia al calentamiento global sea inferior al 0,3 %, que una transición energética justa y ordenada debe hacerse a la medida de cada país y privilegiar el uso de los recursos locales con que se cuenta. Y que no se puede de la noche a la mañana declarar la guerra a unos sectores de los que dependen economías regionales, miles de empleos formales y en últimas el bienestar de toda la población.

    El mundo entero, aun los países más comprometidos en la lucha contra el cambio climático, ha adoptado rutas y tiempos compatibles con su desarrollo y particularidades. Por eso se observa cómo la demanda global de combustibles fósiles y particularmente del carbón sigue creciendo. Se prevé que para 2027 el consumo de carbón alcance los 9.000 millones de toneladas. Y nosotros aquí, viendo cómo prohibimos totalmente la explotación de un recurso del que disponemos en abundancia.

    Y en realidad es un milagro que Colombia pueda seguir compitiendo en el mercado internacional del carbón. Los márgenes de utilidad en las exportaciones se han venido reduciendo por el incremento de los costos laborales, por la altísima carga fiscal y por el costo del transporte a los principales mercados de importación en el Asia.

    No se puede de la noche a la mañana declarar la guerra a unos sectores de los que dependen economías regionales, miles de empleos formales y en últimas el bienestar de toda la población

    En Colombia se pagan tarifas de renta y regalías más altas que las de la competencia con países como India, China y Rusia y casi el doble que las de Polonia, y además se paga la sobretasa del 10 % y compensaciones por precios altos. Ya no existe ningún espacio fiscal para seguir incrementando tarifas y gravámenes. Pero lo previsible es que el Gobierno seguirá con su política de asfixiar este sector. Para nada consideran que el 53 % de nuestras ventas sean a mercados asiáticos que se negocian a menor precio y cuyos fletes son más altos.

    Adicionalmente, la industria carbonífera sufre permanentes ataques regulatorios, que buscan prohibir la actividad con efectos reales y muy graves sobre la confianza inversionista en una industria donde se requieren inversiones millonarias en una perspectiva de muy largo plazo. Lo primero que se propuso Petro fue prohibir la explotación de carbón térmico, luego promovió la sobretasa y la no deducibilidad de las regalías. En su proyecto busca prohibir la explotación a gran escala y sustraer áreas mineras a través de resoluciones con reservas temporales ambientales. Ya no saben qué más inventar para dar gusto al señor Petro en esta cruzada personal. Es bueno recordar que en estos 4 años el sector minero aportó 49 billones de pesos en renta y regalías sin contar con los millonarios aportes por compensaciones ambientales y sociales. Generó 61.000 empleos directos en 2024, empleo de calidad y bien remunerado que, por lo visto, en nada desvela al señor Petro en sus desvaríos galácticos.

    Los ajustes ya anunciados por el Cerrejón y la Drummond nos van a regresar a los niveles de producción de hace 20 años, es decir, 50 millones de toneladas de las 92 que llegamos a producir en años recientes y a las que se sumó el cierre de Prodeco, que ya mostró sus devastadores efectos sobre los municipios y población afectada. Casi un 50 % menos, que debe tener eufórico a Petro y le confirma que su política ha sido exitosa: decrecer y decrecer, como diría la ministra Irene Vélez. No importa el costo social ni económico, y mucho menos las economías regionales.

    [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1745621491549{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Secretario ejecutivo de la Fundación Carlos Lleras Restrepo
    20 de abril 2025

    Fuente: El Tiempo[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • El turno para el gas

    El turno para el gas

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»][/mk_fancy_title][vc_column_text css=».vc_custom_1744989213788{margin-bottom: 0px !important;}»]

    [/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1744989235343{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    Ya el daño está hecho. Ahora hay que prepararse para importar gas durante los próximos cuatro a cinco años.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1744989729415{margin-bottom: 0px !important;}»]Se reunió esta semana en Cartagena el congreso anual de Naturgás, gremio que reúne a todos los actores de este importante sector de la economía y de los servicios públicos. Ha coincidido este evento con el consejo de ministros del lunes, dedicado a la energía. Sobre el particular solo quisiera decir que nunca como ahora el país había estado tan de espaldas a las necesidades de los ciudadanos, nunca se habían tomado medidas más desacertadas por cuenta de una combinación nefasta de ignorancia, indolencia e ideología; y nunca se había visto un gobierno decidido a minar nuestra seguridad energética, pasando la factura a los usuarios cuyos derechos dice falsamente proteger.

    En el caso del gas ya vamos para tres años haciendo politiquería y culpando de todo precisamente a los que han impedido que la llama del gas se apague. Los datos no podían ser más alarmantes: la exploración viene cayendo de 132 pozos a 27 el año pasado, y si a esto sumamos el decaimiento en la producción, está claro por qué perdimos nuestra capacidad de autoabastecimiento.

    Todo por cuenta de la decisión irracional y absurda de no volver a firmar ningún contrato de exploración y producción de petróleo y gas y de condenar el desarrollo de campos con tecnologías no convencionales de producción. Como resultado nos vimos obligados a importar gas natural y a impactar el precio del servicio público más económico del que disponían los colombianos.

    Bueno es recordar que ha sido por cuenta de estas decisiones por lo que los usuarios han visto incrementadas entre el 20 %y el 36 % sus tarifas, las que podrían seguir subiendo impactadas por la tasa cambiaria y que además se ha perdido la confiabilidad del suministro.

    Lo cierto es que a esta industria también le llegó su shu, shu, shu con el mismo ‘modus operandi’ que a la salud, la infraestructura, la vivienda y el sector eléctrico. Por la vía de la asfixia financiera y las acusaciones de acaparamiento, especulación y tarifas que justifican a ojos del Gobierno y su policía administrativa la intervención de los mercados, los allanamientos a empresas y gremios y en últimas la estatización de un sector que paradójicamente ha protagonizado una de las revoluciones sociales más grandes en nuestra historia.

    La exploración viene cayendo de 132 pozos a 27 el año pasado, y si a esto sumamos el decaimiento en la producción, está claro por qué perdimos nuestra capacidad de autoabastecimiento

    Las deudas del Gobierno siguen creciendo en todos los frentes. El domingo pasado indiqué que al sector eléctrico le adeudan 6,9 billones. Petro no negó la cifra, pero mintió al referirse a los pagos realizados y también de cara a los futuros. Mintió también cuando acusó a las empresas de quedarse con los subsidios, pero lo peor fue cuando dijo que se pagarían con paneles solares. ¿Y los 800.000 millones que adeudan al sector del gas con qué se pagarán?

    Estoy convencido de que Colombia cuenta con las reservas de gas suficientes para garantizar nuestra autosuficiencia, pero nos toca incentivar la actividad exploratoria y poner en marcha ya los nuevos descubrimientos en Córdoba, Sucre, Arauca y Norte de Santander. Resolver las consultas y los licenciamientos de los proyectos en el mar Caribe, pensando que la verdadera solución está en el desarrollo de las tecnologías de producción no convencionales. La experiencia exitosa de los Estados Unidos y de Argentina nos muestra ese camino con toda claridad en lo ambiental, lo tecnológico y lo energético, pero por supuesto no en lo ideológico ni en lo populista.

    Como bien lo ha señalado la doctora Luz Stella Murgas, Colombia necesita una política de Estado frente al sector del gas, y yo añadiría frente al sector energético. No más improvisación, no más mentiras y no más guerra al sector privado. Ya el daño está hecho. Ahora hay que prepararse, en el menor de los casos y con realismo, para importar gas durante los próximos cuatro a cinco años.

    Las cantidades van desde 190 millones en 2026 hasta más de 400 millones de pies cúbicos día en 2028. Para ello se tendrán que construir facilidades para la importación de la molécula, adicionales a las existentes en Cartagena. Y ese gas no va a venir regalado de Catar ni de ningún otro origen y, por supuesto, no de Panamá por cables eléctricos imaginarios.

    Eso solo cabe en los desvaríos del señor Petro.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1744989277388{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Secretario ejecutivo de la Fundación Carlos Lleras Restrepo
    13 de abril 2025

    Fuente: El Tiempo[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • Shu, shu, shu al sector eléctrico

    Shu, shu, shu al sector eléctrico

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»][/mk_fancy_title][vc_column_text css=».vc_custom_1744985767966{margin-bottom: 0px !important;}»]

    [/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1744985782779{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    El país se apaga y el Gobierno cree que la solución es seguir insultando, mintiendo y amenazando.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1744989704333{margin-bottom: 0px !important;}»]No es alarmismo. El país se apaga y el Gobierno cree que la solución es seguir insultando, mintiendo y amenazando. Por todos es sabido que la ideología de Petro le impide aceptar la presencia de empresas y capital privado prestando servicios públicos. Por eso, al igual que en el sector de la salud, su obsesión es acabar con el sistema creado desde 1994 y que ha permitido llevar los servicios de energía y gas, acueducto y alcantarillado, aseo y comunicaciones a millones de familias que por décadas no tuvieron acceso a ellos.

    Pero este inmenso logro no es apreciado y jamás será reconocido. Por el contrario, a las empresas del sector eléctrico les llegó ahora su shu, shu, shu por la vía del no pago, hace más de 12 meses, de los $ 2,9 billones de los subsidios que por ley debe reintegrarles. Por opción tarifaria, $ 3,1 billones más, y $ 1,6 billones de entidades públicas morosas. Grave que todos los compromisos y promesas de pagos parciales hechos por el ministro de Hacienda se hayan incumplido sistemáticamente. Ya no tengo duda de que se trata de una estrategia deliberada para asfixiarlas, intervenirlas y liquidarlas.

    Pero Petro sigue en campaña y echa la culpa de todo a los gobiernos anteriores, y algo único, también al suyo, pero no a él. Y la verdad verdadera es que el tiempo se agotó y también cualquier margen de reserva. De presentarse en el presente año cualquier evento imprevisto en el sistema, no tendríamos cómo atender la demanda de energía eléctrica y deberíamos entrar a limitar el suministro a hogares y empresas. La situación es mucho más crítica para los años 2026 a 2028, cuando ni siquiera con la nueva energía en firme que deberá ofertarse en la llamada subasta de reconfiguración, que todavía no sale, podremos cubrir la demanda. Y de ahí para adelante, ni hablar.

    Yo me pregunto, con las órdenes presidenciales de bajar las tarifas a las patadas, de intervenir la bolsa, de amenazar a las empresas e inversionistas, quién se va a animar a participar en la urgente subasta de expansión para construir nueva capacidad y poner en operación por lo menos 2.000 MW en 2029. ¿De dónde van a salir? ¿También los va a construir el Gobierno? ¿Como sus trenes elevados fantasiosos? ¿Como sus universidades en las selvas despobladas?

    En paralelo con el apagón eléctrico afrontamos el apagón financiero de las empresas. Este sí que se podría solucionar si solo pagaran lo que deben. Más alarmas prendidas y solicitudes de gremios y empresas, imposible. También de la Contraloría General. El Gobierno sabe que la cuerda ya no se puede tensar más. Lo reconoció el defenestrado ministro de Hacienda cuando se comprometió en enero al pago de $ 800.000 millones que no solucionaba, pero sí daba un respiro al sector. ¿Será por eso también por lo que perdió el favor de su jefe? ¿Por actuar con un poco de responsabilidad? Lo que es claro es que su sucesor, el señor Ávila, vino a cumplir órdenes y a no incomodar a su jefe, pase lo que pase. Y está pasando.

    De presentarse en el presente año cualquier evento imprevisto en el sistema, no tendríamos cómo atender la demanda de energía eléctrica y deberíamos entrar a limitar el suministro a hogares y empresas

    Las empresas han empezado a aplicar cortes selectivos a sus clientes, lo cual podrá extenderse y generalizarse. No lo hacen porque quieran, sino porque han perdido su capacidad de seguir financiando a un gobierno arbitrario que todo lo incumple.

    A todo esto se suma la llegada de la señora Irene Vélez a la dirección de la Anla y de la nueva ministra de Ambiente, que asegura que, aun adjudicándose los proyectos de generación, estos no se realizarán porque jamás obtendrán sus licencias ambientales y sociales.

    Así que el panorama no podía ser peor para el país, pero mejor para Petro, que poco a poco verá cumplido su sueño de estatizar los servicios de electricidad y gas, modelos no solo de prestación segura y eficiente sino solidaria.

    P. D. 1. Mañana se reúne el consejo de ministros para evaluar esta situación. Ninguna decisión útil se adoptará, y menos se ejecutará.

    P. D. 2. Petro sigue mintiendo al vincularme a la venta de Isagén promovida por Mauricio Cárdenas, que en nada es responsable de las tarifas y en la que no tuve ninguna participación. Espero pronto la Justicia una vez más me dé la razón y lo conmine a retractarse.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1744989456952{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Secretario ejecutivo de la Fundación Carlos Lleras Restrepo
    06 de abril 2025

    Fuente: El Tiempo[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • Nos están matando

    Nos están matando

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»][/mk_fancy_title][vc_column_text css=».vc_custom_1744985550592{margin-bottom: 0px !important;}»]

    [/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1744985511063{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    El colapso del sistema de salud ya es palpable y el shu-shu-shu de Petro funcionó.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1744989614282{margin-bottom: 0px !important;}»]Entró a consideración de la Comisión 7.ª del Senado el proyecto de reforma de la salud después de su aprobación a pupitrazo limpio y sin aval fiscal, en la plenaria de Cámara. Esperemos que dicha comisión no vacile en negarlo por segunda vez, como lo hicieron con la nefasta reforma laboral.

    Desde el inicio de este gobierno se ha generado un consenso en cuanto a que esta reforma no resuelve ningún problema, sino que agrava la situación al eliminar el aseguramiento, fragmentar los niveles de atención y desarticular el agenciamiento del paciente. Por causa del nuevo modelo se crearán barreras de acceso y se afectará la cobertura; además, se hará inmanejable el sistema al concentrar el manejo de los recursos en la Adres.

    El colapso del sistema ya es palpable y el shu-shu-shu de Petro funcionó. Veamos: las quejas del sistema casi se han duplicado al pasar de 170.000 en 2023 a más de 310.000 en 2024, y las tutelas ya llegaron a 265.000, con un incremento del 34 %, y en los últimos dos años del 70 %.

    La siniestralidad está en 104 %, sin incluir el gasto administrativo ni información de Nueva EPS, que dejó de reportar cifras. Y en parte por esto y por el no pago de las deudas, el deterioro financiero del Sistema es abismal. A septiembre de 2024 el patrimonio agregado de las EPS era de -7,1 billones, en los últimos 9 meses se deterioró en 2,1 billones y en los últimos 3 meses en 1 billón. Todo obedece a un plan macabro orquestado con las aseguradoras intervenidas, que ya controlan a 30 millones de colombianos y no pagan a clínicas e instituciones prestadoras de salud que han quebrado por cientos y a las que se deben más de 21 billones de pesos.

    Desde el inicio de este gobierno se ha generado un consenso en cuanto a que esta reforma no resuelve ningún problema, sino que agrava la situación al eliminar el aseguramiento, fragmentar los niveles de atención y desarticular el agenciamiento del paciente

    Pero lo más relevante hoy es sin duda la crisis de medicamentos y la vulgar estrategia del Gobierno por ocultarlo y repartir culpas y responsabilidades a quienes nada tienen que ver. Tan solo entre enero y febrero los reclamos se elevaron en un 35 %. La realidad es que los pacientes sí podrían decir, y con toda razón, “nos están matando”.

    Desde 2022, las EPS alertaron sobre la escasez de más de 1.200 medicamentos y principios activos. Se reportó, entre muchos otros, desabastecimiento de radiofármacos para el diagnóstico de cáncer y VIH. En 2023 se agravó la escasez para enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión, tuberculosis y salud mental. También para cáncer y enfermedades huérfanas.

    Ese año se hizo más crítica la escasez para el tratamiento de enfermedades también crónicas y de alto costo. Con corte a febrero de 2025, el Invima acumula 15.482 trámites de medicamentos pendientes. Esta falta de gestión y disposición de recursos está directamente asociada a la falta de acceso a medicamentos, tratamientos y nuevas tecnologías para pacientes y usuarios del sistema.

    Y por supuesto, los más afectados son las personas de menores recursos que no tienen manera alguna de comprarlos y deben esperar 3 meses o más para obtenerlos después de interminables colas y en ocasiones ni siquiera a través de tutelas, como lo denuncia la propia Defensora del Pueblo.

    Todos nos preguntamos: ¿por qué no giran los recursos para atender las deudas pendientes? ¿Por qué no actualizan la UPC a su valor real? ¿Por qué no dan cumplimiento a los autos de la Corte? La respuesta no puede ser otra que todo obedece a un plan perfectamente diseñado y ejecutado para destruir el sistema de salud existente y dar paso a la estatización total de la salud en el país y la puesta del sistema y sus recursos al servicio de la politiquería.

    P. D. Petro miente nuevamente cuando atribuye la crisis del sistema a la familia Vargas Lleras, que según él creó la Nueva EPS. Nada más falso, cuando esta se fundó en 2007, gobierno Uribe, donde se asociaron el Estado y las cajas de compensación familiar. Ya el Consejo de Estado ha ordenado a Petro en dos ocasiones retractarse de esta infamia. No lo ha hecho ni lo hará porque ese es su talante, irrespetar a la justicia y sus fallos. Pero esto es lo de menos. Lo grave es que por cuenta de la ideología y de su ansia desmedida de poder están en peligro miles de ciudadanos sin acceso a los servicios mínimos de salud y a los medicamentos que disfrutaron por más de 30 años, gracias un sistema que fue orgullo de Colombia y ejemplo para muchos otros países y que es lo que ahora están destruyendo.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1744985360345{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Secretario ejecutivo de la Fundación Carlos Lleras Restrepo
    30 de marzo 2025

    Fuente: El Tiempo[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • A gobernar por decreto

    A gobernar por decreto

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»][/mk_fancy_title][vc_column_text css=».vc_custom_1744984905726{margin-bottom: 0px !important;}»]

    [/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1744984814429{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    A Petro le tiene sin cuidado la reforma, lo que importa es un escenario para arrancar la campaña.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1744989593857{margin-bottom: 0px !important;}»]Digámoslo sin eufemismos. En materia de la reforma laboral, Petro recogió lo que sembró y lo que quería. Más allá de cumplir unos compromisos con la dirigencia sindical que apoya su gobierno, a pesar de las graves afectaciones a sus afiliados, lo que Petro quería y cree haber obtenido es una licencia para entrar de lleno en la campaña electoral a través de la famosa consulta.

    Pero es evidente que la convocatoria arrancó con el pie izquierdo. Ni las arengas televisadas de Petro ni las amenazas directas al Congreso y a la Rama Judicial y a los alcaldes, a quienes calificó como “alcaldes de la muerte” y alcalduchos, terminaron amedrentando a los senadores de la Comisión.

    Por cierto, muy lánguida la presencia del “pueblo” en las calles. Salieron los de siempre: alumnos y profesores del Sena, directivos y maestros de Fecode (los que no estaban haciendo filas para solicitar medicamentos y atención), y por supuesto los indígenas petristas, bien subvencionados, y la primera línea con los mismos hampones encapuchados vandalizando todo a su paso. Sí, muy pobre para haber tenido semejante despliegue incluyendo el abuso del día cívico a un costo superior a los 500.000 millones.

    Un reconocimiento nacional deberían recibir los senadores que archivaron el proyecto por haber resistido las amenazas y la violencia con que fueron tratados por Petro y su gobierno. Se esperaba el apoyo de la senadora Norma Hurtado, de ‘la U’, pero la reciente entrega a ese partido del Ministerio de las TIC le impidió sumarse a la mayoría. La verdad es que la llegada de este proyecto a la plenaria hubiera permitido, como tenían previsto, volver a introducir temas como las huelgas sin ninguna limitación, incluidos los servicios esenciales, la negociación por industria, la coadministración de las empresas por los sindicatos y muchos otros “beneficios” y gabelas para las organizaciones sindicales y su privilegiada dirigencia.

    Este proyecto, por supuesto, en nada beneficiaba al pueblo que Petro dice defender. La estocada se la había dado la ministra Ramírez cuando reconoció que esta reforma no estaba diseñada para crear empleos ni para solucionar las altísimas tasas de informalidad del país, que hoy llegan al 56 % de la población y que podrían haber aumentado en un 12 % de haberse aprobado la iniciativa. Para el 11 % de desempleados tampoco había ninguna respuesta.

    Yo creo que hasta los empleados formales entendieron las consecuencias de la reforma y desistieron de marchar, porque el palo no está para cucharas. Se calcula que por los aumentos en recargos nocturnos y feriados que implican sobrecostos hasta de un 35 % se podrían perder más de 800.000 empleos.

    Que no diga Petro que no fueron escuchados. Lo cierto es que por casi dos años nadie en el Gobierno atendió las consideraciones de ningún gremio de la producción, de la industria, el turismo, el sector agrícola y el más afectado, el comercio.

    Lo cierto es que por casi dos años nadie en el Gobierno atendió las consideraciones de ningún gremio de la producción, de la industria, el turismo, el sector agrícola y el más afectado, el comercio

    Anunció el Gobierno que expedirá la reforma por decretos al igual que la de salud aún sin leyes, previendo que la Corte no se pronuncie antes de las elecciones, que es lo único que les preocupa.

    Ahora el Senado en pleno tiene la palabra. En mi opinión, debería negar este engendro y ponerle fin a toda esta peligrosa confrontación institucional. Para mí está claro que a Petro le tiene sin cuidado el contenido de la reforma, pues lo que les importa es tener un escenario como el que les habilita la consulta para arrancar la campaña y seguir radicalizando a la sociedad colombiana desde el Gobierno y con los recursos de todos. Por eso hay que cerrar el paso a esta loca iniciativa y organizar la defensa de las instituciones y del Estado de derecho.

    Los colombianos tienen mucho sentido de conservación. Ya lo vivimos en 2023 en la elección de alcaldes en Medellín, Barranquilla, Bucaramanga, Cartagena, Cali y tantas otras, pero principalmente en Bogotá, centro de la militancia petrista donde el pueblo salió a votar masivamente por Galán y contra Petro y Bolívar, definiendo la elección en primera vuelta. Lo propio había ocurrido en el año 2002 con la elección de Álvaro Uribe y anteriormente de César Gaviria, cuando estábamos sitiados por la guerrilla y el narcotráfico. Ahora nos tocó afrontar tamaño desafío. Si Petro y su camarilla permanecen en el gobierno en 2026 será por muchos años y todo estará perdido.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1744985061183{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Secretario ejecutivo de la Fundación Carlos Lleras Restrepo
    23 de marzo 2025

    Fuente: El Tiempo[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • Ahora sí arrancó la campaña

    Ahora sí arrancó la campaña

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»][/mk_fancy_title][vc_column_text css=».vc_custom_1744984456819{margin-bottom: 0px !important;}»]

    [/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1744984473058{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    Lo de menos será el resultado de la consulta, lo importante será la campaña electoral del 2026.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1744985173944{margin-bottom: 0px !important;}»]El solo anuncio de radicar una ponencia negativa a la reforma laboral por parte de una mayoría de senadores de la Comisión 7.ª desató la ira santa de Petro. No es la primera vez que esto sucede. De hecho, el Congreso ha recibido amenazas siempre que se ha opuesto o incluso alejado de alguna iniciativa del Gobierno. Como si no fuera una rama independiente del poder público. Lo propio ha ocurrido con los partidos de la muy frágil y remunerada coalición cada vez que han intentado introducir alguna idea o apartarse de algún capricho de Petro.

    El ultimátum siempre termina en la convocatoria al pueblo a salir a las calles. Ya tendría que haberse dado cuenta de que nadie les teme a estos anuncios por siempre fallidos como no sean con la convocatoria forzada a los empleados públicos y estudiantes del Sena y hasta menores de edad sacados a la fuerza de los colegios. Y por supuesto, algunos sindicatos y los grupos de activistas indígenas que nada tienen que ver con las reformas progresistas, en particular la laboral y la pensional.

    No olvidemos que hace un año, cuando el Senado hundió el primer proyecto de salud, Petro, enardecido, amenazó con convocar una constituyente. Yo compré de inmediato esa idea para que confrontáramos de una vez por todas al Gobierno. Hasta ahí llegó la iniciativa, como seguramente ocurrirá con estas consultas, de convocarse. Y como Petro no acepta la tridivisión de poderes, recurrió también a gobernar por decretos de emergencia y de conmoción, esta última inicialmente limitada al Norte de Santander pero con amenaza de extenderse a todo el país por causa del fracaso de la ‘paz total’. Y no tardaremos en conocer los decretos ya anunciados con los cuales se pretenderá implementar las reformas anticipadamente. Porque bien saben que mientras la Corte Constitucional los revisa pasarán años y así tendrán licencia para el ejercicio del poder sin límites.

    El ultimátum siempre termina en la convocatoria al pueblo a salir a las calles. Ya tendría que haberse dado cuenta de que nadie les teme a estos anuncios por siempre fallidos

    El nombre del chantaje ahora es la consulta popular. Si consideramos el censo electoral, que es de casi 41 millones de personas, tenemos que el umbral de participación mínima es de 13,6 millones de votantes, y el de aprobación, la mitad más uno de los votos válidos. En ninguna de las últimas tres consultas se ha alcanzado ese umbral mínimo. Ni en la más reciente de 2018, llamada consulta anticorrupción, a la que le faltaron 500.000 votos, pero que sí consiguió su verdadero objetivo que fue elegir a Claudia López alcaldesa de Bogotá. Ni la consulta de Uribe en el pico de su popularidad y con propuestas muy atractivas consiguió su aprobación.

    La del 2018 nos costó 310.000 millones de pesos, por lo que es de suponer que la propuesta por Petro no bajará de 500.000 millones. Cómo no recordar que el Gobierno se demoró el año pasado hasta agosto para girar los recursos de funcionamiento de los partidos y hoy a la fecha no gira los recursos de reposición de votos de las elecciones de 2023.

    Plata no hay. Ni para atender los gastos en salud, ni las deudas con el sector eléctrico, ni los compromisos con las grandes obras de infraestructura como el metro ni para nada. El Gobierno no solo está quebrado, sino atrapado en sus propias equivocaciones, en su improvisación y, lo más grave de todo, ahogado en un mar de corrupción que el país no había conocido en toda su existencia.

    La realidad es que el señor Petro no ha gobernado un solo día. No sabe, no le gusta, no se preparó, no le interesa. Su única obsesión es preservar el poder y para ello agitar, polarizar, sembrar odios, confrontar. Y vivir en eterna campaña, único terreno en que se siente a sus anchas. Con el anuncio de la consulta arrancó ahora si en serio el debate. Lo veremos recorriendo regiones y municipios y todos los miembros del Gobierno habilitados por esta consulta en campaña también. Por supuesto, lo de menos será el resultado de la consulta, lo importante será la campaña y el resultado electoral del 2026.

    Pero como no hay mal que por bien no venga, con la consulta y el rompimiento de relaciones con el Congreso nos economizarán el tormento de la anunciada reforma tributaria, la de salud, la de la jurisdicción agraria, el nuevo código minero, la reforma de la Ley 30 de educación, y así el Congreso quedará libre para ejercer como nunca antes el control político y salir a la calle a defender la institucionalidad y la democracia.

    [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1744984654139{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Secretario ejecutivo de la Fundación Carlos Lleras Restrepo
    16 de marzo 2025

    Fuente: El Tiempo[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • Recuperar el Catatumbo

    Recuperar el Catatumbo

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»][/mk_fancy_title][vc_column_text css=».vc_custom_1741798986181{margin-bottom: 0px !important;}»]

    [/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1737654622152{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    Hace 42 días se declaró la conmoción interior, y a hoy nada ha cambiado en la región.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1744989531101{margin-bottom: 0px !important;}»]Escribo esta nota desde Cúcuta, a donde me he trasladado para constatar de manera directa la gravísima situación del departamento de Norte de Santander y en particular de la región del Catatumbo. He coincidido, por tanto, con la visita de Petro a Tibú en desarrollo de los compromisos del consejo de ministros llevado a cabo el lunes pasado.

    Toda la atención del país está puesta en esta rica región, ahora escenario de confrontación entre dos grupos de delincuencia organizada, las antiguas Farc y el Eln. En esto no hay que engañarse. Aquí el conflicto es por el control del territorio y de la frontera y del negocio de la coca, por lo que la respuesta del Gobierno debería apuntar, principalmente, a su recuperación, a la captura de los miembros de estas organizaciones, al restablecimiento del orden público, al regreso de miles de familias desplazadas a sus lugares de origen y, en general, al ejercicio de la soberanía que se ha perdido sin discusión. Luego podrían desplegarse otros esfuerzos e iniciativas, pero primero hay que recuperar el Catatumbo para Colombia.

    Hace 42 días se declaró la conmoción interior, y a hoy nada ha cambiado aquí. De los 10.000 soldados prometidos han llegado solo 3.800; tampoco vino el general de división Erik Rodríguez, y todavía hay 55.000 desplazados entre Cúcuta, Tibú y Ocaña y 25.000 personas confinadas. Por supuesto, la UNGRD no tiene recursos para apoyar, pues todo se lo robaron a manos del señor Olmedo. El control del Eln es total, desde los pasos fronterizos hasta los cascos urbanos. Atacan y se resguardan en Venezuela; el territorio entero amedrentado, extorsionado, secuestrado y, en últimas, asesinado. Cero bombardeos, cero aspersión, 3 o 4 enfrentamientos, ninguna captura, cero inteligencia, cero iniciativa de las tropas, total desmotivación. En una palabra, el Catatumbo continúa siendo territorio del Eln.

    La Corte Constitucional, ahora amedrentada por el propio Petro, tendrá que pronunciarse sobre el estado de excepción decretado. Avalar esta declaratoria y los decretos expedidos será tanto como legitimar la incompetencia y la improvisación del Gobierno. Aquí no ha habido ninguna circunstancia que no hubiera podido ser prevista, nada que todo el país no supiera desde hace dos años. Pero el Gobierno nada hizo. Qué mal precedente sentaría la Corte avalando esta nueva improvisación. Pero de esta todo se puede esperar.

    El control del Eln es total, desde los pasos fronterizos hasta los cascos urbanos. Atacan y se resguardan en Venezuela; el territorio entero amedrentado, extorsionado, secuestrado y, en últimas, asesinado

    Ahora se firma el Pacto Social por el Catatumbo, que tiene varios componentes. La mayoría de ellos, irrealizables. Una inversión total de 2,7 billones para la construcción de vías y aeropuertos, educación por 387.000 millones y 23.000 millones para salud, hospitales y puestos de salud y las brigadas politizadas del ministro Jaramillo. Yo creo que nada de esto, excepto la entrega de efectivo a la gente, se ejecutará. Porque están en campaña, porque es lo más fácil y porque es lo que le gusta a este gobierno: pagar para no matar, pagar para no delinquir, pagar para no sembrar coca. Pagar para reclutar votantes.

    La erradicación voluntaria ha fracasado estruendosamente desde el 2014, el Gobierno tendría que saberlo, o lo sabe, pero en medio de la campaña política, que para Petro ya arrancó y es su única preocupación, irrigar 300.000 millones de pesos en los próximos 12 meses a familias campesinas que nada van a erradicar y que nada van a cultivar, porque ni siquiera está garantizado que puedan volver a sus parcelas, es la única prioridad.

    El tema sí que lo conozco bien. Al retirarme del Ministerio de Justicia existían 45.000 hectáreas de coca sembradas, hoy tenemos 300.000, precisamente por haber abandonado la erradicación forzosa y la aspersión. En esto Petro sí ha cumplido a rajatabla su programa de gobierno.

    Todo esto me recuerda lo sucedido en El Plateado con la famosa pero frustrada Misión Cauca, donde se lanzó un programa similar y hoy no quedan sino frustración y desesperanza. Y los grupos de delincuentes se pasean a sus anchas. Hoy mismo siguen quemando tanquetas y atacando y secuestrando a la Fuerza Pública con pleno control del territorio. Vaticino que lo mismo ocurrirá en el Catatumbo.

    Y hay que estar atento, no vaya a ser que este Pacto social por la Paz en el Catatumbo sea la excusa para retomar los diálogos suspendidos con el Eln y bajo esa sombrilla perpetuarse en el poder avalados por la Corte Constitucional.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1741798892525{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Secretario ejecutivo de la Fundación Carlos Lleras Restrepo
    09 de marzo 2025

    Fuente: El Tiempo[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]