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  • Sin política energética

    Sin política energética

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»][/mk_fancy_title][vc_column_text css=».vc_custom_1741798483532{margin-bottom: 0px !important;}»]

    [/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1741798166560{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    Por cuenta del señor Petro y su gobierno de activistas, el sector energético está en jaque.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1741798353173{margin-bottom: 0px !important;}»]La ideología inspira hoy todas las decisiones, al punto de poder afirmar que la política energética consiste precisamente en acabar con los recursos y avanzar peligrosamente a la pérdida total de nuestra autonomía y autosuficiencia.

    Llevar al país a perder su condición de exportador de petróleo y volverlo importador de hidrocarburos es regresarlo a mediados de los años setenta, cuando teníamos que pagar el transporte de los hidrocarburos desde el exterior, dejar de percibir las divisas por exportaciones y prescindir de los millonarios ingresos por regalías e impuestos. Solo recordar, para los desmemoriados, que las importaciones de hidrocarburos entre 1975 y 1985 implicaron un costo equivalente al 44,4 % de la deuda pública externa del país a diciembre de 1985.

    El sector, como muchos otros, está sobrediagnosticado. Sin embargo, siempre es bueno tomarle la temperatura al paciente y en este caso advertir cómo las actividades de exploración sísmica llegaron a niveles mínimos. En 2024 solo se corrieron 2.800 km, y aún menos en 2023, cuando históricamente habíamos alcanzado 20.000 km anuales, habiendo logrado un récord de 40.000 km en el 2014.

    La actividad exploratoria también se derrumba de 131 pozos en 2012 a 38 este año. Consecuencia de no tener nuevos contratos de exploración, prohibidos por el régimen. La producción de petróleo se ha estancado en los últimos 3 años en 750.000 barriles diarios, cuando hace una década alcanzamos un millón de barriles. Y así Ecopetrol lo niegue, las reservas de petróleo y gas también vienen cayendo.

    Llevar al país a perder su condición de exportador de petróleo y volverlo importador de hidrocarburos es regresarlo a mediados de los años setenta

    Así mismo por razones ideológicas, que no técnicas ni de protección del medio ambiente, se ha prohibido el aprovechamiento de los yacimientos no convencionales para la explotación petrolera y gasífera. Vale la pena recordar que EE. UU. impulsó su economía y se convirtió en exportador neto (perdiendo su dependencia geopolítica del Medio Oriente) cuando Barack Obama dio luz verde al ‘fracking’. Pueda ser que el señor Petro no termine de liquidar los contratos que con compañías americanas conserva Ecopetrol para la explotación de estos recursos con esta tecnología.

    El aporte total de la industria petrolera fue de $ 51,9 billones de pesos en 2023 y se estima en $ 50 billones para 2024. ¿Cómo pretende Colombia financiar la quiebra del Estado y sobre todo el cacareado plan de inversiones sociales sin estos recursos?

    ¿Se habrán preguntado alguna vez estos fanáticos que nos gobiernan cuánto nos costaría perder la autosuficiencia de gas y petróleo? Seguro que no.

    Para retomar el camino del crecimiento y la inversión en el sector, el punto de partida no puede ser otro que el restablecimiento de la seguridad jurídica y regulatoria y un marco de estabilidad fiscal que garantice la competitividad de Colombia como país receptor de inversiones. Los mensajes a empresas y mercados no deben dejar duda sobre nuestro compromiso de acompañarlas en sus procesos de licenciamiento, exploración y explotación de los importantes recursos con que cuenta nuestro país.

    Recuperar el territorio y garantizar la seguridad física de los operadores y de la infraestructura tiene que ser otro compromiso del Gobierno. De la mano de nuestras Fuerzas Militares y de Policía lo hemos logrado en el pasado y con seguridad lo podremos volver a consolidar en el futuro. Todo siempre y cuando se restablezca la confianza Gobierno-industria.

    Por supuesto, el Gobierno tiene que convertirse en aliado y no en contradictor en materia de licenciamientos ambientales, consultas previas y arqueológicas. Para ello es indispensable despolitizar y tecnificar las agencias estatales como la Anla. Y clave es también preservar la institucionalidad petrolera (ANH y Ecopetrol), la cual está siendo marchitada y sometida a inconvenientes cambios en sus objetivos misionales.

    P. D. Sale finalmente el señor Camacho, uno de los peores ministros de que se tenga noticia. Su paso por el sector será ingratamente recordado, y los efectos de su pésima gestión se verán en los próximos meses y años. Llega Edwin Palma a la cartera de Minas y Energía, hombre de la industria petrolera y recientemente del sector eléctrico. ¿Será que este expresidente de la USO será capaz de hacer entender a Petro lo equivocado que está y que nunca es tarde para corregir el rumbo?[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1741798516224{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Secretario ejecutivo de la Fundación Carlos Lleras Restrepo
    02 de marzo 2025

    Fuente: El Tiempo[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • ¿Se saldrán con la suya?

    ¿Se saldrán con la suya?

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»][/mk_fancy_title][vc_column_text css=».vc_custom_1741797848177{margin-bottom: 0px !important;}»]

    [/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1741797744591{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    Veremos si la Corte modifica su propia y reiterada jurisprudencia y le lanza un salvavidas a Petro.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1741797975907{margin-bottom: 0px !important;}»]En los próximos días esperamos que la Corte Constitucional se pronuncie de fondo sobre la exequibilidad de la reforma pensional. Contra esa ley se presentaron nada menos que 58 demandas, de las cuales 19 siguen activas después de que las demás fueran archivadas y varias más pendientes de reparto o de admisión, a estas alturas.

    Es para no creerlo que después de 7 meses todavía no haya un pronunciamiento sobre uno de los temas que mayor afectación tienen sobre la ciudadanía. La única que a hoy estudiará la Corte es la presentada por la senadora Valencia y cuya ponencia ha correspondido al magistrado Ibáñez.
    El cargo más importante, a mi modo de ver, tiene relación con la elusión del debate en la Cámara de Representantes. Todos recordamos la ‘jugadita’ de la plenaria de la Cámara cuando ‘pupitreó’ a la brava el texto enviado por el Senado. Esto impidió que los congresistas estudiarán las más de 700 proposiciones radicadas, restringiendo ilegalmente su capacidad de intervenir en el proceso legislativo. La Cámara evitó el debate al acoger el texto aprobado por el Senado y de esta manera condenó la reforma a su declaratoria de inconstitucionalidad. Los representantes lo sabían, lo advirtieron y aun así prefirieron correr el riesgo.

    Cada cámara del Congreso tiene la responsabilidad de revisar, debatir y, si es necesario, modificar el contenido antes de aprobarlo. Lo que no es válido es que una cámara adopte automáticamente lo que la otra ha decidido sin realizar su propio análisis. Esta práctica anula el propósito del debate legislativo y reduce la aprobación de las leyes a un simple trámite, en lugar de un proceso de deliberación.

    Es para no creerlo que después de 7 meses todavía no haya un pronunciamiento sobre uno de los temas que mayor afectación tienen sobre la ciudadanía

    La Procuraduría, en concepto que obra en el proceso, pidió la inexequibilidad de la ley al encontrar que en la plenaria no se ofrecieron las condiciones mínimas requeridas para que existiera un escenario de discusión, pues al adoptar en bloque el texto de Senado se pretermitió la oportunidad de deliberar, lo cual nos coloca ante la imposibilidad de subsanar el vicio de elusión del debate.

    Esperemos que la Corte mantenga su propia jurisprudencia. Sería muy grave que la nueva composición de aquella termine dando la razón a quienes creemos que el Gobierno ya consiguió una mayoría permanente que en este caso concreto pudiera inclinarse por crear una nueva jurisprudencia, permitiendo subsanar vicios tan protuberantes en el trámite de una ley. Al respecto, solo mencionar las sentencias C-481 de 2019, la C-340 de 2024 y la C-801 de 2003, en donde se afirmó que la omisión del debate en la Cámara de Representantes representaba un vicio insubsanable, destacando la necesidad de que cada cámara cumpla con su función deliberativa, o la C-298 de 2016, en la cual se enfatizó que el debate legislativo es una función esencial en el Congreso y que cuando no se respeta, la votación carece de validez, o aquellos pronunciamientos contenidos en las sentencias C-222 de 1997, C-1048 de 2004, C-473 de 2004 y C-157 de 2021.

    Sobre dos cargos más tendrá que pronunciarse la Corte. El primero de ellos, la creación de un régimen pensional especial sin competencia del Congreso y sin consulta previa que tanto defienden los progresistas cuando les conviene y que aquí se pasaron por la faja. Por último, deberá conceptuar sobre el nuevo gravamen a las pensiones.

    La senadora Pizarro invita al pueblo a salir a las calles si el fallo de la Corte no les es favorable. Estas amenazas no son nuevas. Pero ahora vienen acompañadas de un sartal de mentiras sobre los efectos de la caída de la reforma, cuando lo cierto es que todos los beneficios recibidos hasta ahora por los pensionados se han podido otorgar sin esta ley. Qué vergüenza ver a todos estos alfiles del Gobierno mintiendo sin ningún rubor. A este llamado se suma el propio Petro al afirmar: “Hay que entender, y lo sabíamos desde antes, que el cambio no se produce simplemente porque el pueblo votó, sino que del voto se tiene que pasar a la movilización permanente”. ¿Cómo entender estas consignas?

    Esta será la primera prueba de fuego para el Dr. Polo y quienes de tiempo atrás secundan las iniciativas del Gobierno. Veremos si la Corte modifica su propia y reiterada jurisprudencia y le lanza un salvavidas a Petro, permitiendo que se pueda sanear lo insubsanable y legislar en este país con irrespeto total a nuestra Constitución y a nuestro sistema bicameral y democrático. De ser así, cualquier cosa podremos esperar.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1741798028785{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Secretario ejecutivo de la Fundación Carlos Lleras Restrepo
    23 de febrero 2025

    Fuente: El Tiempo[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • Estado policivo

    Estado policivo

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»][/mk_fancy_title][vc_column_text css=».vc_custom_1739973989247{margin-bottom: 0px !important;}»]

    [/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1737654622152{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    En Colombia se acabó el gas barato. El país tendrá que acudir a volúmenes mayores de gas importado.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1739974114674{margin-bottom: 0px !important;}»]Aunque todo preocupa en el panorama nacional, no puedo evitar referirme a las incursiones de la Superintendencia de Industria y Comercio, siguiendo estrictas órdenes del señor Petro, en las empresas distribuidoras de gas y en su gremio Naturgás. En ejercicio de facultades de policía judicial irrumpieron en las empresas, decomisando teléfonos y computadores y amedrentando a directivos y funcionarios.

    No es la primera vez que hemos visto operativos de esta naturaleza. Baste recordar el efectuado en la Registraduría y que hoy es objeto de investigación por parte de la Procuraduría. Y en el ámbito internacional, cómo no recordar idénticas maniobras en Venezuela contra centenares de empresas acusadas de especular con productos y precios.

    En Colombia la situación del gas es clarísima. Lo cierto es que estábamos más que avisados, incluso por el propio Ecopetrol, responsable de más del 80 % de la producción nacional, sobre la imposibilidad de atender, a partir de 2025, la demanda interna de este combustible. En diciembre pasado dichos anuncios se materializaron y se hizo necesario acudir a la única fuente de suministro: el gas de importación. Por supuesto, a precios que llegan a ser más de tres veces los del mercado nacional.

    Nadie, salvo Petro y su ministro Camacho, se ha atrevido a desafiar la realidad y contundencia del mercado; esto es, que no hay suficiente gas para atender la demanda del llamado mercado esencial (residencias, comercio, etc.). Lo cual, además, no será posible en el corto plazo. A estas alturas uno se pregunta por qué este despliegue policiaco de la señora Rusinque no se dirigió a Ecopetrol o al Ministerio de Minas y Energía, verdaderos responsables de lo que está ocurriendo.

    Dicho todo lo anterior, y con el ánimo de aportar a la solución, considero que ya sin más dilaciones se debería desplegar un plan de choque y reactivación de todos los proyectos de gas identificados en el territorio, acelerar la exploración, invertir en redes de transporte y, por supuesto, meter en cintura a Ecopetrol y su abusivo monopolio.

    Pero nada de esto será posible sin garantizar la seguridad jurídica para los inversionistas, lo cual supone suspender la campaña gubernamental contra los hidrocarburos, pero especialmente el gas. Y también recuperar la seguridad física que impide la actividad de exploración de nuevos yacimientos, sobre todo en el piedemonte llanero.

    A estas alturas uno se pregunta por qué este despliegue policiaco de la señora Rusinque no se dirigió a Ecopetrol o al Ministerio de Minas y Energía, verdaderos responsables de lo que está ocurriendo

    Propongo reactivar los planes piloto de investigación en yacimientos no convencionales y desarrollar todo el potencial de sus reservas que multiplicarían por seis las existentes. También invitó a definir los proyectos ‘offshore’ como estratégicos y visualizarlos sin más contratiempos para impedir que se retrasen un día más por inconcebibles demandas ambientales, como aquellas del proyecto Komodo. Y ni qué decir del proyecto Sirius, donde deberán realizarse más de 116 consultas a comunidades para un yacimiento costa afuera. Increíble a dónde puede llegar el fanatismo.

    Por supuesto, para restablecer la confianza y dar las señales adecuadas es fundamental que el Gobierno pague a las empresas distribuidoras de gas natural y GLP los montos que por sumas superiores a los 800.000 millones de pesos les adeuda desde marzo del año pasado, impactando toda la cadena de suministro.

    El Gobierno y Ecopetrol han anunciado que toda esta crisis se superará definitivamente con la entrada en operación del campo Sirius en 2031. Para ello se necesitan inversiones millonarias y un acompañamiento día a día del Gobierno en sus procesos de licenciamiento ambiental y social. Pero preocupa que hasta ahora no haya una declaración oficial sobre el desarrollo de este proyecto ni por parte de Ecopetrol ni de su socio, Petrobras.

    Lo cierto es que en Colombia se acabó el gas barato. Que el país tendrá que acudir en el futuro a volúmenes cada vez mayores de gas importado a precios sensiblemente superiores. Yo sí creo que es posible y que estamos a tiempo de desplegar un plan de inversión masivo, capaz de recuperar el nivel de nuestras reservas al menos para 15 o 20 años y de asegurar el abastecimiento de la demanda, por lo menos la esencial, en los próximos tres a cuatro años. Y dejarnos de operativos policiales para desviar la atención de la incompetencia del Gobierno y su sartal de mentiras.

    P. D.: Y pensar que el sector eléctrico y el petrolero van por el mismo camino, porque somos la potencia mundial de la vida.
    GERMÁN VARGAS LLERAS[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1738016327675{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Secretario ejecutivo de la Fundación Carlos Lleras Restrepo
    16 de febrero 2025

    Fuente: El Tiempo[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • La madriguera de las tropelías

    La madriguera de las tropelías

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»][/mk_fancy_title][vc_column_text css=».vc_custom_1739973573719{margin-bottom: 0px !important;}»]

    [/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1737654622152{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    Un gobierno convertido en el hazmerreír no solo nacional sino internacional. Qué cantidad de locuras y desvaríos. Qué cosa tan espesa y grotesca.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1739973668908{margin-bottom: 0px !important;}»]La transmisión en directo del consejo de ministros les permitió a millones de colombianos conocer por fin la forma como se ha gobernado a Colombia en los últimos dos años y medio. Nos permitió ver qué tipo de personas integran el gabinete, cómo se abordan los temas más sensibles del país y constatar el ‘liderazgo’ del jefe del Estado en medio de su equipo más cercano de colaboradores, entre muchos otros temas.

    Igualmente, nos permitió confirmar lo que se ha dicho hasta la saciedad, pero ahora en boca del propio Petro. Esto es, la nula ejecución de sus compromisos y promesas y la total incapacidad e incompetencia de sus funcionarios. Cosa que bastante debemos aplaudir y agradecer porque donde han logrado intervenir han provocado un caos.

    Pero para eso se había citado la reunión, para revisar el informe del incumplimiento. Para que Petro pudiera deslindar responsabilidades de sus ministros a quienes pretendía crucificar en público. Lo hizo con varios antes de que el consejo tomará un giro inesperado por causa de los inocultables conflictos internos, cargados de odio, resentimiento y sectarismo. Lo mismo que ha sembrado Petro en el país ahora se refleja en el primer círculo de su gobierno.

    El Gobierno reclama haber salido triunfante del episodio. Así estarán de desconectados con el país. Un gobierno convertido en el hazmerreír no solo nacional sino internacional. Qué cantidad de locuras y desvaríos. Qué cosa tan espesa y grotesca.

    Mas allá del ridículo de este ‘reality’, debo confesar que sentí angustia, físico temor de estar gobernados por este colectivo de individuos abyectos, preocupados por mantener sus puestos y privilegios y al tiempo regañados, ofendidos y despreciados por quien se dice su jefe.

    A la hora de escribir estas líneas, tan solo el ministro de Cultura y el director del Dapre (reemplazado a las volandas a manera de castigo) habían renunciado. Podría apostar que la parodia que montó la ministra Susana Muhamad no pasará de ahí y que seguirá compartiendo la misma mesa y el mismo gabinete con el señor Benedetti, al igual que todos los demás que osaron reclamar.

    Sentí angustia, físico temor de estar gobernados por este colectivo de individuos abyectos, preocupados por mantener sus puestos y privilegios y al tiempo regañados, ofendidos y despreciados por quien se dice su jefe

    Entre los aspectos más preocupantes del circo presidencial destacaría la confesión de la ministra de Justicia, creyendo que ya no se estaba transmitiendo la sesión, sobre el fracaso e imposibilidad de la llamada ‘paz total’ y la inseguridad reinante en todo el territorio. Qué bueno sería que lo dijera de cara al país, y mejor aún cuando se retoman esta semana las negociaciones con el ‘clan del Golfo’ y se lanza un salvavidas, después de semejante tragedia, a la más incumplida de las promesas de Petro: la paz con el Eln.

    La transmisión fue además todo un abuso con la ciudadanía. El mismo libreto de Venezuela y de Cuba. Una tribuna para animar la campaña política que ya comenzó y en la cual nos jugamos el todo por el todo. Aun así, celebro el anuncio de Petro de que todos los consejos de ministros serán transmitidos. Los partidos de la oposición sabremos hacer buen uso del derecho a réplica para responder tanta mentira y tanto odio desestabilizador.

    A los partidos bisagra, cómplices de lo que está ocurriendo, les llegó la hora de reflexionar en serio. ¿Será que van a permanecer en el Gobierno? ¿Pensarán que esta coyuntura les es propicia para cotizar aún más su apoyo? ¿Van a seguir aprobando tan nefastos proyectos del Gobierno? ¿Van a terminar de contribuir a liquidar el sector de la salud, la educación y el empleo? ¿Más reformas tributarias?

    Ya nada les importa. Son capaces de todo. A partir de este momento cualquier cosa puede ocurrir. Pero cada día somos más los que contamos las horas y minutos para que este gobierno termine. Me pregunto qué nos ocurriría si a partir del 2026 Petro y su Pacto Histórico se quedan. ¿Pueden imaginarlo? Sería devastador y definitivo. Por eso es imperativo cerrar filas. En nuestras manos está evitarlo. Una vez más mi llamado angustioso a que nos preparemos para enfrentar este desafío. Jamás nos perdonaríamos no haber puesto fin a lo que está pasando. Hay que actuar ya, poniendo a un lado todas las vanidades, los cálculos políticos y las naturales ambiciones y egos personales. Buscando los consensos por difíciles que sean para volver a creer en algo, y para llegar a las elecciones con una fórmula unitaria que nos permita triunfar e iniciar la reconstrucción de Colombia.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1739973735179{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Secretario ejecutivo de la Fundación Carlos Lleras Restrepo
    9 de febrero 2025

    Fuente: El Tiempo[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • La mano negra

    La mano negra

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»][/mk_fancy_title][vc_column_text css=».vc_custom_1739973258429{margin-bottom: 0px !important;}»]

    [/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1737654622152{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    Lo que se puso en juego en la madrugada del pasado domingo fue, en pocas palabras, la estabilidad económica y social del país.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1739973367494{margin-bottom: 0px !important;}»]Ha hecho carrera, y con sobrada razón, la máxima de que todo lo que toca Petro lo destruye. Se ensañó con el sistema de salud y lo tiene ya al borde del colapso, acabó con el sector de la vivienda y también con el de infraestructura, en donde ya empezó a asfixiar los proyectos emblemáticos como el metro de Bogotá. Me haría interminable, pero cómo dejar de mencionar la guerra declarada al sector de los hidrocarburos, eléctrico y a la propia Ecopetrol.

    Pero hasta el domingo su larga mano destructora no había traspasado nuestras fronteras ni despertado la ira de nuestro principal socio y aliado internacional. Este episodio ha servido para refrescar la memoria en cuanto a la intensidad de nuestra relación, por no decir dependencia, en el frente económico, comercial, político y de cooperación en todos los ámbitos con los Estados Unidos. La más mínima fisura en esta relación afecta cientos de miles, millones de empleos en todos nuestros sectores productivos, y no solo de exportación, pues la mayoría de los insumos para nuestras industrias también tienen como origen USA. Las solas remesas que ingresan al país y que también fueron amenazadas representan más de 5.000 millones de dólares al año.

    De tal manera que lo que se puso en juego en la madrugada del pasado domingo fue, en pocas palabras, la estabilidad económica y social del país. Pero nada de esto debió pasar por la mente del señor Petro, cuyo paradero y condición aún se desconocen y sobre las cuales han circulado preocupantes versiones que el país tiene derecho a que se aclaren.

    Lo cierto es que a estas alturas los colombianos nos preguntamos qué pudo haber motivado a Petro a impedir la llegada de los aviones, cuando bajo su gobierno ya habíamos recibido en estas mismas condiciones a 24.000 personas. Incluso los vuelos de esa noche ya habían sido autorizados. ¿Qué pasó en esos cuarenta minutos? ¿Por qué el súbito ataque de dignidad? ¿Qué le picó, como diríamos coloquialmente?

    Países como Honduras, El Salvador, Guatemala y también México y Brasil ya estaban recibiendo los mismos vuelos y con los mismos protocolos. Y por lo visto no consideraban que estas deportaciones afectaran la dignidad nacional. Tan es así que tampoco consideraron que se justificara una reunión extraordinaria de la Celac, convocada a instancias de Petro para abordar el tema. ¿Se quedó Petro en solitario con su rabieta? Es lo más probable, pues solo Venezuela y Cuba, ahora decepcionadas por lo que se anunció como la superación del ‘impasse’, hicieron causa común con Colombia.

    A estas alturas los colombianos nos preguntamos qué pudo haber motivado a Petro a impedir la llegada de los aviones, cuando bajo su gobierno ya habíamos recibido en estas mismas condiciones a 24.000 personas

    Yo creo, al contrario de lo anunciado por Murillo, que el incidente no ha sido superado. A estas alturas toda la cooperación con Colombia está suspendida. Como si fuera poco, se anuncia que tampoco podrá operar la flota de helicópteros Black Hawk al servicio de nuestras Fuerzas Armadas y de policía. Hay que recordar que los helicópteros de origen ruso tampoco están operando por falta de mantenimiento.

    Probablemente en septiembre no seremos certificados en nuestra cooperación en materia de lucha contra el narcotráfico. Sorprende que este año la hayamos recibido, después de haber llegado a más de 300.000 hectáreas de coca sembradas bajo la protección y el auspicio de la política del gobierno del cambio. Las consecuencias de esta decisión no se harán esperar. Y ahora se emite la orden ejecutiva de no negociar con terroristas. Además del Eln seguirán, seguramente, todos los demás grupos con los que se negocia la paz total. ¿Qué hará Petro para mantener abiertos esos diálogos con terroristas?

    Ante esta situación, Petro anuncia que “hay que seguir la pelea”. Cómo no se da cuenta de que 50 millones de colombianos no estamos ni queremos esa pelea. Que ninguno de sus hasta ahora amigos latinoamericanos lo acompañan, pues para estas bravuconadas no hay solidaridad ni nacional ni internacional.

    Me cuesta creer, pero no puedo descartar que toda esta locura fuera deliberada. El mismo libreto de Venezuela y su confrontación permanente con los Estados Unidos. Una nueva excusa, al igual que la caída de la tributaria, para justificar la profundización de una crisis generalizada, creada por el propio Gobierno. Una excusa para justificar sus emergencias y conmociones, sus medidas inconstitucionales, sus continuos llamados a la confrontación y al odio. Esta semana fue el populismo migratorio, pero todo puede venir en este año electoral.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1739973448318{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Secretario ejecutivo de la Fundación Carlos Lleras Restrepo
    2 de febrero 2025

    Fuente: El Tiempo[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • El Catatumbo es solo el principio

    El Catatumbo es solo el principio

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»][/mk_fancy_title][vc_column_text css=».vc_custom_1738016300010{margin-bottom: 0px !important;}»]

    [/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1737654622152{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    Por cuenta de la ‘paz total’ y desde que Petro llegó al Gobierno el Eln ha crecido, con presencia en 232 municipios y 17 departamentos.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1738016260982{margin-bottom: 0px !important;}»]En el momento de escribir estas líneas, en la región del Catatumbo hay más de 120 personas asesinadas y 40.000 desplazados, gran parte de ellos menores de edad y con riesgo de reclutamiento, decenas de personas secuestradas y una población presa del terror y el abandono estatal.

    Lleva este gobierno más de dos años y medio echando discursos y prometiendo el oro y el moro en esta región y nada ha hecho en concreto, salvo desatender los innumerables llamados y alertas que la Defensoría y la propia ONU han realizado y que ahora dicen no haber conocido nunca. Qué cinismo.

    Fiel a su tradición de responder a los problemas con discursos y mentiras, el Gobierno realizó en la región al menos 9 consejos ordinarios y extraordinarios de seguridad, así como 4 mesas de diálogos.

    Miremos las promesas y los resultados. Desde 2022 anunció que se realizaría la primera Asamblea de cocaleros de Colombia en el Catatumbo. Al respecto concluyó como propósito: “Construir la transición del Catatumbo hoy de centro de exportación de cocaína a escala mundial a una gran región próspera de producción alimentaría que pueda industrializarse”. Y añadió que el Catatumbo será “la capital de la paz” de Colombia. ¿Qué tal? ¿Qué estará pensando hoy? Igualmente se comprometieron a la construcción de una universidad y una carretera entre Tibú y Ocaña, la creación de la ruta ferroviaria en el Catatumbo y el Pacto por el Catatumbo, en el cual se habló de inversiones por más de 1 billón de pesos para los corredores viales Convención, Tibú, La Gabarra. Por supuesto, nada de esto se ha hecho ni se hará con la declaratoria de la conmoción interior.

    Lleva este gobierno más de dos años y medio echando discursos y prometiendo el oro y el moro en esta región y nada ha hecho en concreto, salvo desatender los innumerables llamados y alertas que la Defensoría y la propia ONU han realizado

    A las promesas mentirosas de Petro se suman sus declaraciones que consiguen indignar aún más a la población, a las autoridades y a la Fuerza Pública. Qué tal atreverse a decir, el martes pasado, que “en el tema del Catatumbo hay más rumor que datos”, para luego agregar que lo que hubo fue un fracaso de la nación. No, señor. Lo que estamos viendo es un fracaso del Gobierno y del Presidente con su mal llamada ‘paz total’, que mantiene abiertas 9 mesas de diálogo estériles con estructuras criminales que han aprovechado a más no poder para consolidarse en el territorio, fortalecer sus negocios ilícitos, someter a la población y delinquir a sus anchas ante unas Fuerzas Militares diezmadas, impotentes y con la moral por el piso.

    Por cuenta de la ‘paz total’ y desde que Petro llegó al Gobierno el Eln ha tenido un crecimiento bestial, con presencia en 232 municipios y 17 departamentos. Se estima que más de 2.000 hombres permanecen en 7 estados de Venezuela bajo el amparo del régimen de Maduro. El ‘clan del Golfo’ tiene hoy presencia en 392 municipios, en 21 departamentos, y más de 14.000 integrantes. Las disidencias de las Farc han mostrado un crecimiento del 141 % en 299 municipios. La de ‘Iván Mordisco’ se destaca como la agrupación más activa, con operaciones en 234 municipios; igual ocurre con la ‘Segunda Marquetalia’. En 500 municipios del país estas organizaciones de bandidos gobiernan de verdad, y lo que está pasando en el Catatumbo igualmente está ocurriendo en muchas regiones donde también se están matando, y se terminará extendiendo por todo el país.

    Entonces, Petro genera la crisis y luego decide improvisar con la declaratoria de la conmoción interior que, salvo por los nuevos tributos inconstitucionales que nos van a imponer y la robadera en la contratación directa, no creo fuera necesaria para actuar con toda contundencia en el Catatumbo y en los demás departamentos con situaciones similares. Estamos todos en manos del hampa.

    Hay que aplaudir las primeras medidas de la Fiscalía, pero apostaría a que en un par de meses se restablecerán todas las mesas de negociación con los elenos y las órdenes de captura nuevamente serán levantadas, aunque poco importa, pues ninguno de estos cabecillas será capturado en este gobierno. Lo cierto es que esto se salió de madre.

    El próximo gobierno, si es que Petro y su minga abandonan el poder, la va a tener muy difícil para restablecer la seguridad y el control del territorio. Lo primero será recomponer las Fuerzas Militares y de Policía, empezando por llamar nuevamente al servicio a buena parte de los más de 600 oficiales que fueron retirados en estos dos años.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1738016327675{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Secretario ejecutivo de la Fundación Carlos Lleras Restrepo
    26 de enero 2025

    Fuente: El Tiempo[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • Más anuncios fantasiosos

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    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»][/mk_fancy_title][vc_column_text css=».vc_custom_1737654590503{margin-bottom: 0px !important;}»]

    [/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1737654622152{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    Ahora se promociona la construcción del canal interoceánico Turbo-Cupica. Por qué será que cuando un gobierno está en dificultades apela a este tema.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1737654704605{margin-bottom: 0px !important;}»]Comienza el año en medio de la mayor accidentalidad en carreteras de que se tenga noticia y con la tragicomedia del incremento de los peajes, que nunca supuso ninguna discusión a nivel de los concesionarios y contratistas y, hay que decirlo, tampoco a nivel de los usuarios que tenían perfectamente interiorizados los naturales incrementos de estos por inflación.

    Pero con el gobierno del cambio todo esto cambió y para muy mal. Como se recordará, desde la época del ministro Reyes, se tomó la nefasta e ilegal decisión de impedir el incremento de los peajes bajo el supuesto de que ello impactaría las metas de inflación proyectadas por el Gobierno. Tal premisa no podría ser más falsa, como ha quedado demostrado, pero sí tuvo gravísimos efectos para el país por el incumplimiento de los contratos, por la ruptura de la confianza inversionista, por las altísimas compensaciones que habrá que pagar, además de las sanciones, multas e intereses que, seguramente, también recaerán sobre el presupuesto nacional.

    No es un secreto que Petro detesta el programa de concesiones viales. No desaprovecha ocasión para decir que quedó mal estructurado y que aprobó peajes exorbitantes en favor de los empresarios privados. Sin embargo, cada vez que quieren ‘sacar pecho’ y mostrar algo de ejecución, sacan a relucir que han hecho avanzar dicho programa.

    Pero lo que sí hicieron fue congelar por decreto en enero de 2023 las tarifas de peaje durante casi dos años. Esta pésima decisión ocasionó que hoy se hayan juntado los incrementos de peajes del 4,64 % (2023) y del 5,2 % (2024) y, en algunos casos, los incrementos pactados por terminación de la etapa de construcción de los proyectos, además de los incrementos del valor de los combustibles, para el caso del transporte de carga.

    No es un secreto que Petro detesta el programa de concesiones viales. No desaprovecha ocasión para decir que quedó mal estructurado y que aprobó peajes exorbitantes en favor de los empresarios privados

    Sea la oportunidad para recordar que hay dos tipos de incremento de peajes. Los anuales, que se deben autorizar con base en el IPC para todas las vías, y unos segundos, cuando las concesiones terminan las obras. Estos últimos fueron objeto de la reciente negociación, pero sobre ellos hay que advertir que a los concesionarios poco les importa, pues todos los pagos futuros generan intereses. Lo grave es el origen de esos fondos que, en vez de provenir del pago de los que utilizan las vías, ahora tendrán que salir de los bolsillos de todos, o sea del presupuesto nacional y de los fondos de contingencia de estos contratos que ya se están agotando.

    El tan promocionado acuerdo con los 6 concesionarios que deja por fuera a 14 peajes más es una costosa forma de atajar un paro camionero que, al contrario de lo anunciado, solo congela por 6 meses los incrementos contractuales de peajes, pero sí permite los correspondientes al IPC, que serán aproximadamente del 10 % entre enero y julio de 2025 y que nadie del Gobierno ha aclarado que tendrán que seguir siendo compensados como se ha dicho. Vaya acuerdo: además de mentiroso, costoso.

    Toda está insensatez e improvisación le costará al país, tan solo en compensaciones, una cifra superior a los 1,5 billones de pesos. Este riesgo se le había advertido al Gobierno desde 2023 sin que hicieran nada para solucionarlo. Ahora tratan de apagar un incendio que ellos mismos se encargaron de atizar. Y por fin el doctor Caicedo sale a reclamar las deudas del Invías por más de un billón de pesos en mora a los pequeños y medianos contratistas. Lo sabían desde su flamante congreso de noviembre, pero nada dijeron.

    Y cómo no hacer referencia al aplazamiento de la adjudicación del corredor férreo La Dorada-Chiriguaná por valor de 3,3 billones. El cierre de la licitación ya ha tenido 3 prórrogas, y ahora dicen que se hará el 22 de enero. Creo que no tenían ni una sola oferta y difícilmente la tendrán, a no ser que sea alguna firma china que están intentando engatusar a las carreras. Y si esto ocurre en el corredor central, ¿qué podemos esperar del anuncio de los 80 billones que se invertirán en todo el programa férreo del gobierno del cambio? Y más aún cuando están considerando aplazar el pago de las vigencias futuras de las obras ya construidas. Tamaña locura.

    Y para cerrar la tragedia de la infraestructura, ahora se promociona nuevamente la construcción del canal interoceánico Turbo-Cupica. Por qué será que cada vez que un gobierno está en dificultades apela a este tema. Pero el canal de Petro no llega solo. Habrá que construirlo en paralelo con el tren bala de La Guajira y con el tren eléctrico elevado Buenaventura-Barranquilla.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1737654737133{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Secretario ejecutivo de la Fundación Carlos Lleras Restrepo
    19 de enero 2025

    Fuente: El Tiempo[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • Colapsa el sistema de salud

    Colapsa el sistema de salud

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»][/mk_fancy_title][vc_column_text css=».vc_custom_1737654148197{margin-bottom: 0px !important;}»]

    [/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1735252626798{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    El abordaje hecho por el Gobierno Nacional para resolver los problemas acumulados y emergentes del sistema ha sido un total desastre.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1737654270615{margin-bottom: 0px !important;}»]De todos los males que trajo el gobierno del cambio, el desmantelamiento del sistema de salud ha sido el peor, puesto que sus efectos se miden en vidas y por lo tanto son irremediables. En 2025, no me cabe la menor duda, con reforma legal o sin ella, el sistema colapsará definitivamente.

    Y esto ocurrirá en primer lugar por el aumento decretado del 5,36 % a la UPC, que no es otra cosa que el recurso que se paga por cada afiliado para cubrir el costo en la prestación del servicio. Sin excepción, todos los agentes del sector, sus asociaciones y los expertos coinciden en que el aumento ha debido ser como mínimo del 17 %. Incluso el propio ministro, desautorizado por Petro, ha pedido revisar el tema. Él sabe también que lo aprobado terminará ahorcando totalmente al sistema. Pero, no nos engañemos, este ha sido el propósito de Petro desde un principio.

    El aumento decretado no solo no cubre el déficit del 2024, estimado en más de 10 billones, sino que tampoco el rezago de años anteriores y menos aún los costos estimados para 2025. Por este camino terminarán liquidándose todas las EPS y también las IPS públicas, privadas o intervenidas, no importa.

    Las más de 250.000 tutelas presentadas por los usuarios en 2024, y sobre las cuales ha llamado la atención la Corte Constitucional, importan poco al Gobierno. Estamos frente a un claro y ostensible desacato. ¿Qué estará esperando la Corte para actuar ante semejante situación?
    La realidad no puede ser peor: 3 de cada 4 colombianos se encuentran afiliados a una entidad intervenida o con solicitud de retiro voluntario, 29,1 millones están en las 8 EPS controladas por la Supersalud, y en todas estas el servicio se ha deteriorado considerablemente. Los últimos reportes sobre la siniestralidad en el sistema muestran que las EPS intervenidas no han equilibrado la operación y siguen en franco deterioro, presentando siniestralidades entre el 101 y el 125 %. Solo la Nueva EPS perdió 3 billones en el primer semestre, y su siniestralidad fue del 125 % después de ser intervenida. La deuda por presupuestos máximos de años anteriores y de este año asciende a 3 billones de pesos.

    En cuanto al servicio, cada vez es mayor el número de quejas y tutelas por cierre de servicios, falta de oportunidad y no entrega o entrega parcial de medicamentos. El aumento se encuentra entre el 12 y el 27 %, haciéndose más evidente en las intervenidas.

    La realidad no puede ser peor: 3 de cada 4 colombianos se encuentran afiliados a una entidad intervenida o con solicitud de retiro voluntario, 29,1 millones están en las 8 EPS controladas por la Supersalud, y en todas estas el servicio se ha deteriorado

    El gasto de bolsillo por compra de medicamentos no suministrados, por inoportunidad en toma de imágenes diagnósticas y en la atención de especialidades básicas está aumentando mes a mes con el impacto para la población de más bajos recursos.

    El propósito de las intervenciones no se cumplió, y los temas de corrupción e ineficiencia administrativa quedaron evidenciados en la denuncia a la Fiscalía que presentó el anterior superintendente y el cambio que el nuevo hizo de los 7 interventores, previa evaluación del desempeño.

    En cuanto al sector prestador, los pagos realizados por las EPS intervenidas no han cubierto el 80 % de los servicios prestados y nadie sabe cuándo se pagará el faltante, lo que ha generado más mora y cartera a las IPS. A clínicas y hospitales se les adeudan más de 18,5 billones. Como consecuencia han cerrado más de 1.200 en todo el país y muchas otras solo atienden urgencias.

    Visto desde los usuarios, me ha llamado la atención la circunstancia de que el porcentaje de quejas, cuya causal es “no se puede acceder a los servicios de salud”, pasó del 81 % en enero al 92 % en noviembre. En una encuesta de Acemi en agosto del 2024, a la pregunta “¿ha tenido que comprar medicamentos de su propio bolsillo en el último año?” el 76 % manifestó que sí.

    El abordaje hecho por el Gobierno Nacional para resolver los problemas acumulados y emergentes del sistema ha sido un total desastre. Aumenta el gasto de bolsillo, se deteriora día a día el servicio; las EPS, con situación financiera en franca quiebra, al igual que los prestadores y proveedores de los servicios.

    Pronostico que este asunto será la debacle del Gobierno, pero nadie se puede alegrar porque el precio por pagar será descomunal y en vidas.

    P. D. Con la presencia del embajador Rengifo en la posesión de Maduro quedamos mal con todo el mundo. Una actitud pusilánime que solo complace al Eln.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1737654341198{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Secretario ejecutivo de la Fundación Carlos Lleras Restrepo
    12 de enero 2025

    Fuente: El Tiempo[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • Mala señal

    Mala señal

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»][/mk_fancy_title][vc_column_text css=».vc_custom_1737066007436{margin-bottom: 0px !important;}»]

    [/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1737065791668{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    Si Colombia sigue sin la conexión digital universal, estaremos condenando al país a la pobreza.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1737065977630{margin-bottom: 0px !important;}»]Comienza el año con pronóstico muy reservado en todos los frentes. El principal, a mi modo de ver, el del déficit fiscal, que ya supera el 5,6 % del PIB, junto a una caída –mil veces anunciada– del recaudo de impuestos cercana al 7 %.

    El crecimiento de la deuda, tanto externa como interna, junto a las naturales inflexibilidades del presupuesto exigen que el Gobierno ponga fin al derroche de recursos públicos y al insostenible crecimiento de la nómina oficial y de los subsidios dirigidos a fortalecer sus colectivos de apoyo electoral. ¿Cómo es posible que el señor Bolívar en sus ejercicios de fin de año haya decidido priorizar subsidios de un millón de pesos mensuales a los integrantes de la primera línea, cuando los niegan a los adultos mayores y a las madres cabeza de familia? Algo muy torcido está guiando la política pública en lo social de este gobierno del cambio.

    Hacía semanas había querido abordar el tema del sector de las comunicaciones, cuya situación no es muy diferente al conjunto de los demás sectores de la industria y los servicios. Me animo ahora a hacerlo, no solo porque es la época del año en que los ciudadanos más requieren servicios con cobertura y calidad, sino atendiendo la avalancha de mensajes publicitarios que ha desplegado el Mintic sobre sus logros, para la temporada decembrina.

    Comienzo por señalar, como lo habrán constatado los millones de colombianos que se desplazan por las carreteras, la bajísima cobertura en las rutas. ¿Cómo es posible, para citar un solo ejemplo, que en más de la mitad del trayecto entre Bogotá y Tunja, por donde se movilizan anualmente más de 10 millones de personas, no se disponga del servicio? Lo propio les estará ocurriendo a los viajeros en muchísimas áreas rurales en esta época del año. Aun cuando la cobertura móvil supera el 92 %, esta penetración se concentra en las ciudades mientras quedan las áreas rurales dispersas y las carreteras en condiciones muy lamentables o inexistentes de servicio.

    Pero, más allá de estas contrariedades, lo cierto es que cada día es más urgente conectar a internet a los colombianos carentes de ese servicio esencial para impulsar las condiciones de competitividad de un país.

    La conectividad troncal nacional se sitúa en un 96 % en las cabeceras municipales, lo que evidencia una fuerte concentración de las grandes autopistas de internet en las ciudades y una brecha de conectividad en áreas rurales. “La Colombia profunda”. En diciembre del 2023 Colombia tenía tan solo 17 accesos por cada 100 habitantes, cifra muy baja que evidencia la deficiente penetración de accesos fijos a internet. O sea que 9 millones de hogares no cuentan con un acceso a internet de banda ancha fija.

    Aun cuando la cobertura móvil supera el 92 %, esta penetración se concentra en las ciudades mientras quedan las áreas rurales dispersas y las carreteras en condiciones muy lamentables o inexistentes de servicio

    La mala calidad de los servicios no es más que una consecuencia del bajo nivel de inversión de las empresas que en los últimos 5 años no ha superado el 21 % de sus ingresos, para un mercado con altas exigencias por los avances tecnológicos y necesidades de ampliación de cobertura (crecimiento del 46 % en el tráfico). Lo cierto también es que Colombia reporta el ingreso por usuario (Arpu) más bajo de la región, con lo cual los márgenes de las operadoras disminuyen y las posibilidades de inversión se reducen. Además, los precios que pagan las empresas por el uso del espectro son las más altas de América Latina. No es por casualidad, ni creo yo por mala gestión, que tres de las cuatro operadoras presentes en el país estén hoy registrando pérdidas en su actividad.

    El Gobierno tendría que plantearse para el año que se inicia tomar acciones concretas en el sector, que debería incluir la reducción de los precios de las licencias de uso del espectro, siempre que se comprometan a aumentar las “obligaciones de hacer” que los operadores pagan como contraprestación. Como también se deberían agilizar las autorizaciones locales para el despliegue de infraestructura, entre muchas otras medidas.

    Si Colombia sigue sin la conexión digital universal, estaremos condenando al país a la pobreza. En términos de conectividad y apropiación, Colombia necesita enfocarse en tomar acciones para generar un círculo virtuoso que permita fortalecer la infraestructura, crear un sistema sostenible y capacitar a la población en habilidades digitales, con el fin de alcanzar un nivel de conectividad con estándares internacionales.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1737066047564{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Secretario ejecutivo de la Fundación Carlos Lleras Restrepo
    05 de enero 2025

    Fuente: El Tiempo[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • El Congreso y las altas cortes

    El Congreso y las altas cortes

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»][/mk_fancy_title][vc_column_text css=».vc_custom_1737065679720{margin-bottom: 0px !important;}»]

    [/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1735252626798{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    Para destacar el papel de la Rama Judicial, que marcó su independencia porque no se dejaron amedrentar ni manosear de Petro y su gobierno.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1737065536363{margin-bottom: 0px !important;}»]El año que termina tuvo, como es natural, varios protagonistas que incidieron y marcaron con su desempeño y comportamiento el curso del acontecer nacional. Para mí el personaje del año fue la Constitución y la institucionalidad, que fue puesta a prueba como nunca en estos más de 30 años de vigencia.

    Para destacar, en primer lugar, el papel de la Rama Judicial, que marcó su independencia tanto en la Corte Suprema como en el Consejo de Estado, no solo a través de sus fallos sino principalmente porque no se dejaron amedrentar ni manosear de Petro y su gobierno. Supieron marcar las necesarias distancias, siempre en un tono de respeto y apego a la ley que enaltece a sus miembros y a sus dignatarios. Lamentablemente para la Corte Constitucional termina el 2024 sin haberse conocido los fallos en temas claves y urgentes como las 21 demandas contra la reforma pensional, la tributaria, la llamada paz total y 17 contra el Plan de Desarrollo, sancionado en 2022.

    Papel muy destacado jugó también este año en defensa de la institucionalidad la Rama Legislativa del poder público. Gran protagonista al evitar que la muy inconveniente e irresponsable agenda del Gobierno se convirtiera en reformas constitucionales y legales. Destacaría yo el inédito rechazo al proyecto de ley de Presupuesto General de la Nación, que venía envenenado y condicionaba su aprobación a una reforma tributaria cargada de revanchismos políticos e ideológicos, que por fortuna también se negó en las 4 comisiones económicas conjuntas. Tampoco se aprobó el de impuesto predial.

    El Congreso, en esta legislatura, se ha hecho sentir con rigor y responsabilidad. ¿Qué tal haber sumado a nuestra muy frágil situación económica y al populista incremento salarial decretado por Petro las cargas contempladas en la reforma laboral? Por fortuna no consiguió ese proyecto su aprobación en el Senado, aun cuando el Gobierno se empleó a fondo en ese propósito.

    A la ministra de Justicia no le fue mejor. Poco avanzó la muy limitada y sonora reforma de la justicia, a la que me referí semanas atrás; tampoco avanzó la llamada coordinación entre la jurisdicción indígena y la ordinaria y se quedaron en el tintero la jurisdicción agraria y el llamado proyecto de ley Jorge Pizano.

    El Congreso, en esta legislatura, se ha hecho sentir con rigor y responsabilidad. ¿Qué tal haber sumado a nuestra muy frágil situación económica y al populista incremento salarial decretado por Petro las cargas contempladas en la reforma laboral?

    De la famosa reforma de la ley 30 o de educación ni siquiera se surtió el primer debate y, pese a todos los pronósticos, tampoco este año pasó la reforma de la salud, que hubiera terminado de hundir un sistema ya quebrado, como lo confirman los centenares de clínicas y hospitales que pasan el año en rojo con deudas que ascienden a más de 18 billones de pesos. Lo más probable es que el shu-shu-shu decretado por el Gobierno continúe, pero sin el respaldo que le otorgaría una ley que el Congreso se resiste a aprobar bajo presión y a las patadas.

    El Congreso también le puso freno a la ministra de Transporte y se abstuvo de rendir ponencia a su proyecto de infraestructura ferroviaria, preámbulo de la puesta en marcha del tren bala a La Guajira, del ferrocarril elevado y eléctrico entre Barranquilla y Buenaventura y de los 2.000 kilómetros anunciados de nuevos ferrocarriles que cubrirían toda la geografía nacional.

    En buena hora se ahogó también la reforma constitucional política del ministro Cristo, en su cuarto debate. Recuerdo que ya se había hundido otra de similar tenor en el primer semestre.

    Así mismo, se quedaron por fortuna los proyectos de creación de Ecominerales, las reformas del código minero, la agencia de seguridad digital y asuntos espaciales y galácticos, la de infraestructura de datos del Estado y, por andar de un lado para otro en temas que en nada interesan al país, el ministro Murillo no logró que se aprobaran ninguno de los 17 que tenía en trámite. Ni en sus escalas técnicas se le ocurrió a este canciller pasar por el Congreso y he ahí el resultado.

    El 2024 fue, entonces, el año del Congreso de la República y de las altas cortes y sus magistrados, que en cualquier momento serán también calificados como malditos por haber defendido nuestra institucionalidad y nuestra Constitución frente a la arbitrariedad, las mentiras, el abuso y el mesianismo del señor Petro y su gobierno.

    [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1735253175694{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Secretario ejecutivo de la Fundación Carlos Lleras Restrepo
    29 de diciembre 2024

    Fuente: El Tiempo[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]