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  • Todo vale

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»]

    [/mk_fancy_title][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1686759840023{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    Así como parece que todo valió para ganar, ahora todo valdrá para mantenerse en el gobierno.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1686759821577{margin-bottom: 0px !important;}»]El lunes por la noche, el Presidente de la ‘paz total’ decidió convocar a su gabinete de guerra ante las gravísimas afirmaciones de su jefe de campaña, escudero y luego responsable de componer las relaciones con el gobierno de Maduro. Lo menos que dijo Benedetti fue que si hablaba, todos se iban presos. Y lo más grave, que el Pacto Histórico, el proyecto político del cambio, había aceitado las elecciones en el Caribe y el Pacífico, con recursos que suponemos de contratistas o de Venezuela, o de una combinación de ambas.

    De tal manera que nadie puede extrañarse de que el Congreso pretenda legítimamente hacer un alto en la aprobación de todas las reformas mientras no aclaren las autoridades electorales y judiciales la verdad sobre la financiación de la campaña.

    A Petro se le llena de agua la boca hablando del mandato que recibió del pueblo para reformar los sistemas de salud, pensional, laboral y de servicios públicos, por citar solo algunos. ¿Cuál mandato popular? ¿El de los 15.000 millones? Ya me he referido extensamente sobre la inconveniencia de todas estas reformas, pero ahora lo relevante es aclarar si las mayorías que le dieron el triunfo se obtuvieron de manera honesta y trasparente o si, como afirma Benedetti, la campaña no fue tan santa.

    El gabinete de guerra también decidió que Petro saldría a las calles el miércoles pasado a marchar a favor de las reformas. Comenzó por abrazar a su otrora relegada Vicepresidenta y por cuenta de ella terminó calumniando a la prensa, a la que además responsabilizó de todo lo malo que ocurre en el país. También se fue contra las encuestas, las mismas que dicen que la opinión pública en aplastante mayoría no cree que las cosas vayan bien en Colombia ni que vayan a mejorar. Las mismas que señalan que más de un 65 % de los ciudadanos no aprueban al Presidente ni a su gobierno. Luego irrespetó al Congreso y a su propio partido. Arropado en la bandera del pueblo, insultó y descalificó a todos, incluso a sus propios ministros, a quienes ahora les tocará ir a armar la revuelta en todos los municipios del país con las amenazantes marchas y asambleas populares. No faltó detalle en esta segunda versión del balconazo. La novedad estuvo en su acusación del llamado “golpe blando”, o sea, de una conspiración para tumbarlo. Lo insólito de esta es que todo lo denunciado provino de sus propias tropas. Fuego amigo.

    Sea la oportunidad para decir que lo único que uno no advierte en las marchas es la presencia del pueblo. Solo funcionarios sacados de sus oficinas, maestros que abandonan sus clases, jóvenes en uniforme escolar, congresistas con excusas médicas y sobre todo sindicalistas con viáticos movidos por la defensa de sus descomunales privilegios. Ejemplo de estos últimos, el flamante nuevo presidente del Congreso, Alexánder López, quien llega con la consigna de hacer aprobar las reformas a como dé lugar y garantizar la elección del nuevo Contralor General. ¿Habrase visto cinismo igual, cuando el país sigue aturdido por las revelaciones sobre la espuria financiación de la campaña?

    Porque así como parece que todo valió para ganar las elecciones, no tengo duda de que ahora todo valdrá para mantenerse en el gobierno. Y lo uno puede ser tan grave como lo otro. Para la muestra, el cese del fuego con el Eln anunciado esta semana. Una bocanada de oxígeno político que le suministró boca a boca este grupo al Presidente de la República. Podemos imaginarnos lo que ocurrió esta semana en La Habana, las concesiones del Gobierno que ya empiezan a conocerse. No creo equivocarme al afirmar que se les entregó el control de los territorios en donde operan. Seguirán extorsionando y secuestrando y violentando a la población civil ante la mirada atónita de nuestra Fuerzas Armadas y de Policía. Así lo pude constatar esta semana en Norte de Santander, al igual que en otras regiones del país.

    Destaco finalmente el comportamiento esta semana de los indicadores económicos: fortalecimiento del peso, baja de la inflación, mejora de la confianza inversionista y el empleo. La economía y los mercados han respondido, y de qué manera, al anunciado hundimiento del desastroso paquete legislativo. No hay mal que por bien no venga y no tengo duda, tampoco, de que este escándalo pasará su cuenta de cobro en las elecciones regionales.
    [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1686759746711{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Dirección Fundación Carlos Lleras
    11 de junio 2023

    https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/columna-de-german-vargas-lleras-todo-vale-776770[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • Y ahora el gas

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»]

    [/mk_fancy_title][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1686321800516{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    Expertos coinciden en la urgencia de reconsiderar la negativa a otorgar nuevas áreas de exploración.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1686321876130{margin-bottom: 0px !important;}»]En medio de una coyuntura que afectó el suministro de gas natural a dos millones de usuarios, la ministra de Minas y Energía dio a conocer que las reservas probadas de gas natural disminuyeron un 11 % en 2022 frente a las de 2021. Esto equivale a decir que contamos con gas natural para 7,2 años, la cifra más baja desde 2015.

    Son 36,7 millones de colombianos los que se benefician hoy con el gas natural en sus hogares, comercios, taxis, hoteles, restaurantes e industrias. La coyuntura en el suroccidente del país reafirmó que el gas natural es esencial en la vida de los colombianos. Sin embargo, el presidente Petro, ante semejante situación de emergencia, canceló su participación en el Congreso de Naturgás, y la ministra Vélez, en rueda de prensa, evadió todas las preguntas relacionadas con la firma de nuevos contratos de exploración y producción.

    La totalidad de los expertos coinciden en la necesidad de reconsiderar la negativa a otorgar nuevas áreas de exploración y, en general, a expandir la cobertura y el uso de este combustible. Lo interesante es que ya no es solo el exministro Ocampo quien defiende esta postura, sino el director de Planeación Nacional, Iván González, y, quién lo creyera, el mismísimo presidente de la Unión Sindical Obrera de la Industria del Petróleo (USO), César Loza, quien afirmó que sin reservas la transición energética está en riesgo. ¿Serán estos señores también parte del “golpe blando”?

    Y es que la situación es bien preocupante. A la fecha tenemos 37 contratos suspendidos de exploración de gas y petróleo. De estos, 13 son por problemas de conflictividad social (consultas previas y conflictos con comunidades), 11 por temas de orden público y 8 por asuntos ambientales. El restante, por problemas de ordenamiento territorial y acceso. Al margen de esta situación, todos los contratos se están viendo afectados por el aumento de la carga tributaria y por los anuncios hechos sobre cambios en la normativa energética, ambiental y laboral. A ello se suma la incertidumbre frente al desarrollo de yacimientos no convencionales, la implementación del Acuerdo de Escazú y el incremento de las vías de hecho por parte de las comunidades, como tantas veces lo advertí desde esta columna.

    Todo ello conduce a la falta de certeza en el suministro de gas natural y, por ende, a la dificultad de suscribir contratos y acordar precios a largo plazo. La solución a los problemas de abastecimiento confiable podría venir de los recientes descubrimientos de yacimientos ‘offshore’, pero para ello es indispensable que el Gobierno otorgue las señales de política pública y regulatorias que permitan tramitar con celeridad los procesos de consultas previas y licenciamiento ambiental y el desarrollo de la infraestructura para la conexión de estos campos con el Sistema Nacional de Transporte. Todo esto sigue pendiente.

    Otro tema que preocupa, en medio de esta crisis, es el interés del Gobierno de insistir en la integración vertical de la industria de gas natural. Este tema se incluyó en los artículos del Plan de Desarrollo y fue negado. No obstante, la ministra Vélez insiste en la rechazada iniciativa para concentrar en Ecopetrol el poder absoluto de la industria, anticipando con ello la estatización de los servicios públicos. Es claro que la integración vertical genera riesgos en la competencia cuando un mismo agente tiene el monopolio de todos los eslabones de la cadena de valor, en detrimento del consumidor y el usuario.

    Explotar el potencial del gas natural requiere un esfuerzo importante de todos los actores públicos y privados que participan en el sector. Comenzando por la reducción de la incertidumbre sobre la exploración y las reservas, pero también removiendo las barreras a lo largo de toda la cadena de valor en sus componentes de producción, transporte, distribución y comercialización. Es clave enviar las señales que dinamicen la inversión en el sector a través de una agenda regulatoria clara y concertada, nuevas fuentes de financiación para cubrir las inversiones, el aumento del subsidio al pago de gas natural en estratos 1 y 2 y las conexiones intradomiciliarias. Con estos instrumentos se podría garantizar la seguridad energética y solucionar la carencia de este recurso en más de 5,4 millones de colombianos que todavía cocinan con leña. Pero todo indica que este tampoco es el objetivo del gobierno del cambio.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1686321924151{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Dirección Fundación Carlos Lleras
    4 de junio 2023

    https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/columna-de-german-vargas-lleras-y-ahora-el-gas-774583[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • La desteñida

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»]

    [/mk_fancy_title][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1685327457131{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    Todo en esta reforma de la salud es un retroceso, un viaje al pasado del Seguro Social.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1685327516506{margin-bottom: 0px !important;}»]Esta semana se aprobó con violación flagrante de la Constitución Nacional la polémica reforma de la salud. Como resulta evidente, las líneas rojas, verdes y arco iris de los partidos Liberal, verde y de ‘la U’ se fueron destiñendo hasta quedar en nada. Una burla para la ciudadanía y, en especial, para los seguidores de esas colectividades.

    O no sirvieron de nada las advertencias de los directores Gaviria y Dilian Francisca o reinó la indisciplina o, lo que es peor, todo fue una pantomima. En cualquier caso, junto con sus aliados del Pacto Histórico, tendrán estos partidos que responderle al país cuando el sistema de salud colapse. Y créanme, va a colapsar.

    Lo cierto es que lo peor de la reforma Corcho resultó pupitreado sin mayor discusión y sin atender ninguna de las gravísimas advertencias formuladas por el cuerpo médico, los pacientes, los hospitales y los aseguradores, entre muchos otros. A nadie se escuchó, distinto a los ofrecimientos ahora más generosos que nunca del debutante ministro Velasco.

    Veamos lo aprobado:

    Se traspasó, sin miramientos, la primera línea roja y multicolor, pues se eliminó el aseguramiento en salud. No habrá aseguramiento porque no habrá asegurados, ni primas, ni reservas técnicas ni nada. Todo se verá afectado: se fragmentan los niveles de atención, se desarticula la atención del paciente, se crean nuevas barreras de acceso y, por supuesto, se afectará en modo grave la cobertura.

    Se violó también la segunda línea, pues se concentrará el manejo de los recursos en la Adres, entidad que no tiene la capacidad para garantizar las transacciones ni la operación que hoy, después de 30 años, realizan las EPS. En principio, la Adres no iba a asumir funciones de contratación. Sin embargo, tras la aprobación del nuevo proyecto, no solo contratará sino que auditará y será el pagador único. Anticipo un verdadero caos en esta operación.

    Y se acaban las EPS. Digan lo que digan, la verdad es que las nuevas entidades gestoras serán totalmente diferentes, con otras funciones y operarán en otras condiciones.

    No habrá control del gasto. Se les va a pagar por adelantado el 80 por ciento a clínicas y hospitales sin hacer una auditoría concurrente, y eso hará que se explote el gasto en salud.

    No hay reglas claras para el periodo de transición, no se establece quién asume el manejo del paciente y las deudas con las clínicas y hospitales. La llamada transición no tiene plazos distintos a la liquidación en dos años de todas las EPS y no garantiza la continuidad en los servicios de salud.

    Se frenará automáticamente la inversión privada, pues el modelo estatiza totalmente la salud. No es cierto que el modelo aprobado sea mixto. Permitir que algunos prestadores privados participen no supone que sea un modelo mixto. En realidad lo que hay es una triple integración vertical: el Estado presta el servicio, se contrata, se controla y se audita. Todo en esta reforma es un retroceso, un viaje al pasado del Instituto de Seguros Sociales.

    Y para cerrar con broche de oro, la Comisión aprobó la insólita realización de una consulta previa posterior, cuyos resultados deberán ser incorporados a la ley mediante facultades otorgadas al Presidente. Nunca visto algo así de ilegal e inconveniente.

    Desde un principio advertí que este sería el escenario al que nos conduciría la negociación al detal de los representantes a la Cámara. Se han filtrado a los medios episodios que darán seguramente para investigaciones y sanciones de naturaleza penal. Así culminó el también ilegal trámite en la Comisión Séptima y no albergo muchas esperanzas en que la plenaria de esa corporación vaya a enmendar la plana. Pero los ministros Velasco y Jaramillo saben que en el Senado las cosas pueden ser a otro precio.

    Y Petro trinó: “Debate arduo y profundo”. Ni lo uno ni lo otro. Más bien, debate de sordos, debate estéril, feria de dádivas. Y ahora los responsables de esta tragedia nacional se atreven a anunciar sus líneas rojas a la reforma laboral.

    Qué cinismo, qué desvergüenza. ¿A quién pretenden engañar?[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1685327545878{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Dirección Fundación Carlos Lleras
    28 de mayo 2023

    https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/columna-de-german-vargas-lleras-la-destenida-772390[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • El general en su laberinto

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»]

    [/mk_fancy_title][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1684643680534{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    Toda la fuerza pública parece atemorizada, incapaz de actuar.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1684643786974{margin-bottom: 0px !important;}»]Con tremenda entrevista se estrena el nuevo director de la Policía Nacional, general Salamanca. Entre las perlas que pescó hábilmente Vicky Dávila traigo a colación las siguientes, por polémicas y, diría yo, desafortunadas. Cómo así que “yo voté por Petro”. Ni siquiera se lo había preguntado la periodista, por respeto. Pero no. El general, en actitud que no lo enaltece, tenía que hacer puntos con su nuevo jefe, mostrarse cercano y coequipero. Afecto al Pacto Histórico. No hacía falta decirlo viniendo del consulado en Miami, posición diplomática reservada a los más cercanos. ¿Qué mensaje quería mandar a los policías de Colombia con su “revelación”?

    Con tremenda entrevista se estrena el nuevo director de la Policía Nacional, general Salamanca. Entre las perlas que pescó hábilmente Vicky Dávila traigo a colación las siguientes, por polémicas y, diría yo, desafortunadas. Cómo así que “yo voté por Petro”. Ni siquiera se lo había preguntado la periodista, por respeto. Pero no. El general, en actitud que no lo enaltece, tenía que hacer puntos con su nuevo jefe, mostrarse cercano y coequipero. Afecto al Pacto Histórico. No hacía falta decirlo viniendo del consulado en Miami, posición diplomática reservada a los más cercanos. ¿Qué mensaje quería mandar a los policías de Colombia con su “revelación”?

    La segunda perla, su convicción acerca de que a los militares y policías debe otorgarse el derecho al voto. Que lo piense es una cosa, pero que lo diga, otra. Porque el director de la Policía no está para intervenir en política ni para promover reformas constitucionales en materia electoral o de derechos políticos. Para eso se hubiera quedado en su retiro en Florida. Pero aquí no. Y la tercera belleza es su propuesta, por demás derrotada en la reciente discusión del Plan de Desarrollo, de adscribir la Policía Nacional al Ministerio de Justicia o del Interior, en todo caso sacarla del Ministerio de Defensa. No me extenderé en recordar sus opiniones sobre la erradicación de cultivos ilícitos solo para grandes áreas, o su particular interpretación de lo que es o no secuestro. Tal vez sí me gustaría dejar un interrogante sobre su afirmación de que “aquí hay una nueva Fuerza Pública”. ¿A qué se referiría el general?

    En contraste, dentro de la Policía solo se observa debilidad en el liderazgo y la conducción de la institución. Toda la fuerza parece atemorizada, incapaz de actuar. Se evidencia una absoluta falta de claridad y conocimiento de los cuadros de mando, lo que genera confusión en el cumplimiento de las órdenes que se imparten. La Policía Judicial y las otras especialidades no saben con exactitud a quién capturar ni a quién investigar, lo que conduce a un sentimiento generalizado de impunidad. La Paz Total por ahora no ha hecho más que otorgar un permiso general para delinquir a todos los partícipes en esos procesos.

    Frente a los hechos de violencia, bloqueos de vías y ataque a las autoridades, los comandantes no toman acciones oportunas omitiendo sus funciones. No hay quien tome decisiones por estar esperando que estas vengan de Bogotá. Total descoordinación entre Policía y Fiscalía en temas de capturas, protestas violentas y allanamientos.

    He podido constatar que la persecución contra oficiales que venían de gobiernos anteriores ha sido implacable. Veinticinco generales fueron retirados, decenas de coroneles y capitanes, también. Eran ellos los que tenían la mayor experiencia en planeación, operaciones, delincuencia internacional, control territorial, etc. Tres décadas de experiencia, a la caneca. La desmotivación en la base de la Policía también es latente.

    Y claro, el narcotráfico y el crimen organizado, a sus anchas. A más cultivos de coca, más violencia y más corrupción y menos posibilidades de avanzar en la búsqueda de la paz. Por eso la discusión en las mesas de negociación del tema de narcotráfico es crítica, pero poco sabemos al respecto. Por los datos, parece paralizada: cero erradicación, ninguna persecución a las estructuras criminales, lamentables resultados en interdicción. Por eso la producción de cocaína llegó a 1.400 toneladas, generando beneficios por 28.000 millones de dólares. Todos los grupos de la Paz Total están ejerciendo control del territorio y del negocio de la droga, y el Gobierno, en vez de perseguirlos, se muestra arrodillado pidiendo treguas y cese del fuego en actitud indigna y, además, poco estratégica.

    Los mensajes del Gobierno poco ayudan. Me resisto a creer que el plan, como algunos lo afirman, es manicruzar a la fuerza pública y fortalecer las guardias campesinas, al mejor estilo de los colectivos chavistas. Todo esto se reflejará en las elecciones de octubre con la influencia en la elección de alcaldes y gobernadores. Política con plata y armas, mala combinación.

    Gran oportunidad tiene el general de retomar el rumbo, ojalá lo logre, pero por el momento luce perdido en el laberinto de sus divagaciones políticas y electoreras.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1684643846489{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Dirección Fundación Carlos Lleras
    21 de mayo 2023

    https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/columna-de-german-vargas-lleras-el-general-en-su-laberinto-770398[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • El cuentazo de la energía verde

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»]

    [/mk_fancy_title][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1684643428759{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    No podemos prescindir de la explotación de petróleo, gas y carbón de la noche a la mañana.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1684643482191{margin-bottom: 0px !important;}»]En el mundo entero se habla de la transición energética sostenible y justa y, añado yo, ordenada. Debe hacerse cuidando el elemento de seguridad para que podamos siempre atender la creciente demanda de energéticos, también con total respecto por el medio ambiente y, por último, cuidando el acceso y la capacidad de pago de las personas. O sea, justicia y equidad social. Nadie se está oponiendo a esto en Colombia. Lo que se ha dicho es que cada país debe hacer esa transición a su propio ritmo y considerando sus recursos y capacidades.

    En Colombia, el peso de los hidrocarburos asciende al 5 % del PIB y a 40 % de nuestros ingresos externos. Por eso no podemos prescindir de la explotación de petróleo, gas y carbón de la noche a la mañana, como lo exige el presidente Petro. Tampoco podemos convertir todo el parque de generación térmica del país a energías renovables de un día para otro, y dudaría que incluso en el mediano plazo sea un objetivo por perseguir, dada la debilidad que introduciría a nuestro sistema de generación.

    Dicho lo anterior, el Gobierno debería estar concentrado en impulsar la construcción y puesta en marcha de todos los proyectos de energías renovables y de transmisión ubicados especialmente en el Caribe y el departamento de La Guajira. La realidad es que ninguno de los 19 proyectos adjudicados en la subasta de 2019 ha entrado en operación. La situación no puede ser más preocupante. Empresas tan reconocidas como Celsia (Parques Acacias y Camelias, 350 MW), EDP Renovables (parques Alpha y Beta, con 500 MW) y Enel (Windpeshi, 205 MW) han comunicado recientemente sus dificultades y la imposibilidad de construir los proyectos que ya tienen obligaciones de energía firme con el sistema para atender una demanda que crece a ritmos cercanos al 4 % anual.

    El riesgo de desabastecimiento es real, y más aún cuando está confirmado, con una posibilidad de más del 80 %, que en el siguiente semestre tendremos que enfrentar nuevamente el llamado fenómeno de El Niño, con sequías fuertes y quizás prolongadas. La ministra Vélez dice no estar preocupada por un posible apagón, pero muchos expertos opinan lo contrario y mencionan, junto con el crecimiento de la demanda, la no entrada en operación de muchos proyectos renovables y también de infraestructuras de transmisión (GEB e ISA) indispensables para el funcionamiento del sistema, como aquellas de Colectora, Sogamoso, Norte, Virginia-Nueva Esperanza y refuerzo suroccidental.

    Estas empresas y muchas otras no están cañando. La verdad es que se ha vuelto imposible la obtención de una licencia en la Anla o en las corporaciones autónomas, en el Invías o en la Upme. Ni qué decir cuando interviene la dirección de Consulta Previa del Mininterior. La presencia de comunidades indígenas en las zonas de desarrollo de los proyectos y la forma como el propio Gobierno las ha animado a exigir, por no decir extorsionar, a los inversionistas ya se refleja en que, por ejemplo, en La Guajira es posible que no se pueda desarrollar un solo parque eólico en los próximos años.

    ¿Cómo puede un gobierno que aboga por una transición energética sostenible hacer tan poco, por no decir nada, para impulsar los proyectos eléctricos y, por el contrario, impulsar en el Plan de Desarrollo un incremento de la sobretasa para proyectos renovables del 1 al 6 %? En realidad se calcula que los incentivos para el desarrollo de las renovables, iniciados con la Ley 1715, se han visto recortados en más de un 75 %. Tampoco contribuyen las pésimas señales de seguridad y confianza indispensables para los inversionistas. Ejemplo de ello, la amenaza de intervención administrativa de las tarifas eléctricas, la intervención fallida de la Creg y la amenaza permanente de reforma de las leyes 142 y 143 de 1994, fundacionales del sector.

    Por el camino que vamos no se va a construir ningún parque de generación en La Guajira, no conseguiremos contar con la infraestructura de generación, transmisión y distribución que el país necesita, no lograremos tampoco reducir las tarifas eléctricas y eventualmente volver a sufrir racionamientos o apagones que creímos superados. Esos son los peligros reales de las narrativas ideológicas y de costosos liderazgos mundiales construidos en contravía de los intereses nacionales.

    Colombia, potencia mundial de la energía verde, qué cuentazo.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1684643507683{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Dirección Fundación Carlos Lleras
    14 de mayo 2023

    https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/columna-de-german-vargas-lleras-el-cuentazo-de-la-energia-verde-768231[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • El balconazo

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»]

    [/mk_fancy_title][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1684643162367{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    Anticipo que el señor presidente Petro se quedará cada vez más solo en sus palacios enormes y fríos.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1684643226181{margin-bottom: 0px !important;}»]Por segunda vez el presidente Petro hace uso del balcón presidencial para amedrentar al Congreso, a las cortes y para amenazar a la ciudadanía. Varias reflexiones y muchas inquietudes me ha generado esta alocución.

    Lo primero, una nueva versión del Presidente: el Petro filósofo. Con qué propiedad se atreve a citar a Hegel para concluir que en Colombia no existen libertades, por la existencia de necesidades. Con este argumento han llegado al poder las peores dictaduras, comenzando por la bolchevique, que a nombre de la revolución y del hambre exterminó a más de 20 millones de personas. En su particular visión, que el país empieza a reconocer, el tema de las libertades es secundario como lo es también el desprecio por la opinión ajena y por el disenso y, en últimas, por los valores de la democracia.

    El Petro historiador

    Todo régimen autoritario ha buscado reescribir la historia. El de Petro no es la excepción. Baste escuchar o leer el discurso sobre nuestros 500 años de historia y de esclavitud solo interrumpidos brevemente por Bolívar, José María Melo, López Pumarejo y Petro. Gracias a Él tenemos una nueva versión de la Independencia y del Libertador, de toda nuestra vida republicana, de la violencia, de la exclusión de las mayorías y del “desastre social” que ha sido Colombia por siempre hasta nuestros días. ¿Será esta versión la que van a imprimir en las nuevas cartillas escolares para propagar el odio y la violencia desde las escuelas?

    Pero el cambio tenía que llegar. Y llegó de la mano de la primera línea, que no eran terroristas sino “jóvenes perdidos en el rebusque” que “estaban poniendo encima de la barricada la bandera de la dignidad, la bandera de la democracia, la bandera de la libertad”. Y ahora reaccionamos airados contra la Vicepresidenta por lanzar vivas a la primera línea, cuando el Presidente es capaz de decir que “gracias a esa lucha yo estoy aquí” y que si no hubiera sido elegido “quizás las luchas hoy serían más intensas y terribles”. Ninguna duda nos queda de quién fue el responsable de incendiar este país y de traer más miseria a los hogares colombianos en medio de la pandemia.

    Las reformas. “El intento de coartar las reformas puede llevar a una revolución”. Más claro, imposible. Por las buenas o por las malas se aprobarán las reformas y tal como fueron presentadas por el gobierno providencial del Presidente. En cuanto a la reforma agraria, amenazó con movilizar a 11 millones de campesinos. Les pidió organizarse y salir a la carretera. Vaya invitación para reclamar cualquier derecho. Y nuevamente la filosofía: “La tierra es de quien la trabaja”; y por allí mismo, las cosas son de los que las necesitan. ¿Por qué no?

    “La reforma de la salud aún sobrevive” dijo y, añado yo, la vamos a sacar sin ceder ante los intereses de los herederos de los esclavistas, cuyo principal representante es el expresidente Gaviria, traidor de las ideas y del pueblo liberal. Si no se aprueban las reformas, desaparecen las EPS. Morirán como un dominó, al igual que los fondos de pensiones. Más claro, imposible: se aprueban o se aprueban.

    Con los medios de comunicación fue suave. Solo los acusó de mentir y engañar. Puede que me equivoque, pero no he visto reacciones ante tal acusación.

    “El Gobierno lucha hasta donde el pueblo permita”. Me pregunto si no sabe leer las encuestas. El 84 % del pueblo piensa que Colombia va por muy mal camino, el 65 % ha perdido la confianza en Petro, no cree que sea la persona para conducir a Colombia. Me pregunto si las reformas se van a hacer en contra de la voluntad popular. ¿A punta de marchas sindicales y de empleados públicos obligados, como la de la plaza de Armas del 1.º de mayo?

    Anticipo que el señor presidente Petro se quedará cada vez más solo en esos palacios enormes y fríos. Y es en ese momento cuando tendremos todos que estar más alerta que nunca. Miren esta última perla del discurso: “Quizás pensaron: Petro en la Presidencia tiene tantos obstáculos internos dentro del Gobierno, externos frente al Congreso, las cortes, los principios de la independencia de las ramas pueden acorralar a Petro en su intención de hacer reformas”. Forzoso concluir que Petro no descansará hasta remover todos esos obstáculos internos y externos que no son nada distinto a la Constitución Nacional, la independencia de los poderes y la democracia.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1684643251629{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Dirección Fundación Carlos Lleras
    07 de mayo 2023

    https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/columna-de-german-vargas-lleras-el-balconazo-765987[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • El enroque

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»]

    [/mk_fancy_title][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1683387702845{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    Llegan caras que recuerdan el paso del Presidente por la Alcaldía. ¿Será que nos repiten la dosis?

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1683387748231{margin-bottom: 0px !important;}»]Se confirmaron todos los vaticinios que formulé la semana pasada. Petro pasó la cuenta de cobro, despidieron a los ministros, pero en actitud indigna los partidos bisagra no se levantan de la mesa de la coalición, esperando las migajas burocráticas con las cuales pretenden aceitar sus campañas electorales de octubre.

    Una vergüenza ver a los parlamentarios conservadores retirándose de las sesiones para no votar y permitir que las reformas sigan su curso como lo exige el Gobierno. Y qué tal ‘la U’, que deja uno afuera y otro adentro, poniéndoles una vela a Dios y otra al diablo. Siguen los comunicados y también las amenazas, pero lo cierto es que la coalición hasta ahora sigue viva. El propio presidente de la Cámara hace votos por que se mantengan los acuerdos de gobernabilidad, aun después de la unilateral ruptura.

    El más coherente, sin duda, ha sido el expresidente Gaviria. Tres de los cuatro representantes liberales votaron en contra del proyecto, pero la rebelión está anunciada bajo el liderazgo del nuevo ministro del Interior, Luis Fernando Velasco, quien desde la campaña ya había promovido el cisma en el partido. Su designación anuncia días difíciles para el liberalismo y su director, pues Velasco llega con jugosa chequera a erosionar la colectividad y reconformar las mayorías que se creían perdidas. El caso particular de la minvivienda, Catalina Velasco, nos confirma que el Gobierno no se ha rendido en su propósito de capturar las mayorías liberales. Al parecer, ya tienen un case de 18 representantes que lucen bien atendidos regionalmente. Confío, para bien del país y de la democracia, en que Gaviria pondrá orden en esa bancada.

    Paradójicamente, hay que decir que el Gobierno procedió bien con esta crisis. Yo hubiera hecho lo mismo si a cada artículo de cada proyecto me hubieran sometido a ese juego extorsivo. Cuando entraron al Gobierno, estos partidos conocían de sobra el alcance de las reformas y aun así no les importó conformar esa espuria coalición. ¿Qué pensaban? ¿Que podían seguir tomando el pelo indefinidamente? Hoy corren el peligro de quedarse con el pecado y sin los puestos y contratos.

    ¿Será que a estos partidos no les queda ni un poquito de dignidad y con el rabo entre las piernas regresarán a pedir cacao? Es muy posible, pues cuotas como Coljuegos, el Fondo Nacional de Ahorro, La Previsora, 4-72, la Agencia de Seguridad Vial y Cormagdalena, entre otras, incluidas las posiciones regionales, son mucho más importantes. En cualquier caso, espero que todos estos mercaderes de la política reciban su merecido en las urnas en el mes de octubre.

    De los ministros salientes, solo quiero destacar a José Antonio Ocampo. Lo echaron por oponerse al despilfarro, porque se había convertido en una piedra en el zapato y acabó con la paciencia de Petro. Esa es la verdad. Lo remplaza Ricardo Bonilla. Sus primeras declaraciones frente a la independencia del Banco Central y de la regla fiscal cayeron bien. Solo esperamos que sepa decir no cuando haya que decir no. Y eso con el Presidente no es poca cosa.

    De los demás recién llegados, varios activistas reconocidos, hay que decir que el Gobierno se radicalizó. Llegan caras que nos recuerdan el paso del Presidente por la Alcaldía de Bogotá. ¿Será que nos van a repetir la dosis, pero a nivel Nacional? Todo parece indicar que así será.

    De ahora en adelante solo veremos posturas intransigentes frente a los proyectos, cero concertación y mucha presión de la calle, como amenaza el Presidente. Pero habrá que ver esa “calle”, porque, a juzgar por la última encuesta conocida (Invamer), los colombianos que creen que bajo este gobierno el país va muy mal ya pasan del 84 %. Algo inédito tras solo nueve meses de iniciado el gobierno del Cambio y de la Paz total.

    A estas alturas, entonces, cabe preguntarse si la coalición y la gobernabilidad se hicieron trizas. Ojalá. Ello garantizaría que las inconvenientes reformas de salud, laboral, pensional, humanización de cárceles, sometimiento y aun el mismo plan de desarrollo se hundieran. No obstante las apariencias, la respuesta es que aquí no hay nada claro. Por el momento, ni los conservadores, ni los liberales y por supuesto menos ‘la U’ han cambiado de posición. Ninguno se ha pasado a la oposición, ni siquiera a la independencia, después de semejante despachada del Presidente. Así estaremos de mal.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1683387778629{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Dirección Fundación Carlos Lleras
    30 de abril 2023

    https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/columna-de-german-vargas-lleras-el-enroque-764011[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • Amenaza va, amenaza viene

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»]

    [/mk_fancy_title][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1683387298375{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    Nadie asumirá tampoco en propiedad la gestión de riesgo en salud, ni la articulación de la red.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1683387404533{margin-bottom: 0px !important;}»]Como estaba anunciado, el Gobierno se está jugando a fondo con la aprobación de la reforma de la salud. Su verdadera prueba de fuego. A las amenazas con destituir a los viceministros que representan a los partidos bisagra, se suman ahora los ofrecimientos de cupos en el DPS, delegaturas en la Supersalud, cargos en Fiduprevisora y en otras entidades. Pura mermelada. No deja de llamar la atención que sea precisamente el Gobierno del Cambio, que prometió luchar contra estas prácticas clientelistas, el que ahora las use sin siquiera ruborizarse.

    El espectáculo de esta semana ha sido denigrante, y sale muy magullada nuestra democracia. En el fondo, comparto la posición del Presidente de exigir a sus nuevos socios de la coalición que cumplan con sus compromisos o abandonen los cargos que ocupan en el Gobierno. Les llegó la hora de decidir. ¿O qué pensaban, que podían solicitar y recibir cargos y contratos a cero costo político? ¿Y, además, quedar bien con sus electores? En algún momento habría de llegar la hora de la verdad y, claro, ya les tenían medido el aceite.

    La primera demostración, que ya marca la línea de conducta, fue hundir la ponencia que archivaba el proyecto, con 17 votos contra cuatro. Solo Cambio Radical y el Centro Democrático votaron a favor. Todos los partidos de la coalición le abrieron paso a tramitar el proyecto del Gobierno, que vino ahora con nuevas cargas de profundidad como las resucitadas facultades extraordinarias al Presidente para que una vez aprobada la ley puedan hacer con ella lo que les venga en gana.

    Revisada la nueva enmienda del Gobierno, con los ajustes negociados, no queda más que concluir que todas las líneas mencionadas por los partidos se cayeron. Y no me refiero a las 100 propuestas presentadas por ‘la U’ y los conservadores, sino a las 3 que constituyen el corazón de la reforma. En plata blanca, se aceptaron la eliminación de las EPS, la estatización total del sistema de salud y la creación del engendro de mil cabezas de la nueva Adres, sustituta del antiguo Seguro Social y sus tentáculos regionales.

    En muchos otros aspectos la enmienda resultó peor que el proyecto original. Para comenzar, rompe la integralidad de la atención de las personas, pues segmenta atención primaria en CAPS (centros de atención primaria) y mediana y alta complejidad en las denominadas “gestoras”. Como dije, la eliminación de las EPS persiste. Se cambian de aseguradoras a administradoras o colaboradoras, lo que significa liquidar estas entidades y crear otras con funciones y talento humano diferentes. En consecuencia, nadie asumirá en propiedad el riesgo financiero y este terminaría recayendo sobre las familias colombianas, incluso las más pobres.

    Nadie asumirá tampoco en propiedad la gestión de riesgo en salud, ni la articulación de la red (desde promoción hasta paliación). No hay definición de modelos de contratación y pago con definición de metas, entre otros. Se vuelve al pago por evento, lo que puede llevar a la quiebra del sistema de salud en pocos meses, como ocurrió con el Seguro Social.

    Se establecen dos años de transición para la transformación o liquidación de las EPS. Con el giro directo y el descuento que se le hará a la UPC por concepto de las atenciones de los centros de atención primaria que entren en funcionamiento, la pregunta obligada es: ¿cómo se sostendrán las redes actuales? Si, además, se obliga a las EPS a continuar hasta tanto entreguen los afiliados “a las entidades previstas en la ley”. Sufrirán no solo las EPS, sino los prestadores privados, los médicos y el personal de salud.

    Al redirigir los recursos a atención primaria se desvían de la atención de alta y mediana complejidad, lo que generará un riesgo inmediato para el acceso y la continuidad de los servicios de salud de la población con enfermedades crónicas y de alto costo.

    Con este proyecto se pondrá la salud al servicio de la política, siguiendo el manual de los movimientos socialistas y comunistas del mundo para jamás abandonar el poder. De aprobarse esta reforma, los mercaderes de las llamadas líneas azules, verdes y rojas con asiento en el Congreso no tendrán cómo reparar el daño causado al país.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1683387438256{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Dirección Fundación Carlos Lleras
    23 de abril 2023

    https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/columna-de-german-vargas-lleras-amenaza-va-amenaza-viene-761847[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • Juegan con candela

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»]

    [/mk_fancy_title][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1683386868354{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    No cederán en nada importante y la ponencia radicada es mucho peor que el proyecto inicial.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1683387057455{margin-bottom: 0px !important;}»]Se inició esta semana el trámite formal de la reforma de la salud, con ponencia mayoritaria conseguida espuriamente en los pasillos de la Comisión Séptima de la Cámara. Veo al Gobierno dispuesto a todo. Aquí no solo se juega la suerte de la polémica reforma, sino la vigencia de la coalición de gobierno y su capacidad de avanzar en el trámite de todo el paquete de reformas del llamado Cambio. Por eso extraña la intransigencia de la ministra Corcho.

    Vista la actitud de la ministra, es de suponer en todo respaldada por Petro, no queda sino pensar que el Gobierno quiere que el Congreso le rechace su proyecto de reforma. Ello le va a permitir, ahora con esta nueva bandera, continuar con su llamado a la movilización ciudadana. Quizás proponer algún mecanismo de participación popular, y todo ello de cara a las elecciones regionales, que lucen difíciles para el Pacto Histórico y sus aliados.

    La otra explicación, que no descarto pero cuyas consecuencias son impredecibles para la salud de los colombianos, es que hayan decidido cumplir su amenaza de secar de recursos al sistema, hacer imposible la gestión de las EPS y a golpe de mano ir asumiendo la prestación de los servicios. No quiero ni imaginarme el costo que pagarían el país y la gente si este fuera el camino. Se cumpliría por la fuerza la profecía de la ministra Corcho que el sistema actual era inviable.

    A todas estas, los partidos aliados del Gobierno siguen en su juego. Que 130 proposiciones, que un proyecto nuevo, que votarán en bancada, que sanciones para los indisciplinados, que se mantiene la puerta abierta a los diálogos, reversazo va, reversazo viene. Un circo de tres pistas en el que el proceso continúa avanzando y las posibilidades de que el Gobierno consiga “convencer” a liberales, conservadores y partido de ‘la U’ siguen ahí, vivitas.

    El Gobierno advirtió que no cederá en nada importante y la ponencia radicada es mucho peor que el proyecto inicialmente presentado. Es claro que el modelo que se propone pone en riesgo la prestación de servicios para la mayoría de los colombianos y la sostenibilidad financiera del sistema, pues fragmenta la atención en salud y no establece un responsable integral de los afiliados al sistema. Las EPS quedan con certificado de defunción expedido a dos años, y el sistema de aseguramiento desaparece. Todo se estatiza y se pone en cabeza de la Adres, un fondo único pagador con fondos cuenta territoriales. La administración de todo el sistema será desbordada, pues no tendrá las capacidades mínimas para garantizar sus roles operativos. Con el nuevo modelo el Estado define la política, la regula, define tarifas, se contrata, presta los servicios, se audita, se paga y se vigila.

    El riesgo financiero lo asume en su totalidad el Estado, generando un descomunal problema fiscal, y tampoco se contemplan mecanismos para regular el gasto. No hay claridad de cómo se financiarán las nuevas infraestructuras, el plan nacional de equipamientos, las becas, los sistemas de información y la formalización de los trabajadores. Pero más aún, no se consideran los riesgos contingentes de pasarse a un modelo de oferta que demandaría hasta 5 veces más recursos que los que hoy financian el sistema. La transición propuesta no es viable ni en tiempos ni en recursos. Preocupan los cerca de 100.000 empleos que se pueden perder, y la continuidad y financiación de las atenciones a los 8 millones de colombianos con enfermedades crónicas y de alto costo.

    Se mantiene la eliminación de la participación del sector privado en el aseguramiento en salud, cuando este era uno de los principales acuerdos alcanzados con el Presidente. Tampoco es franca la forma en que se pagará a las Gestoras de Salud y Vida. No hay claridad sobre la base de liquidación de “hasta el 5 %” que recibirán las Gestoras por administración. El proyecto menciona que se calculará a partir de la UPC, y esta figura no está contemplada. La ponencia acaba, además, con los planes complementarios de salud.

    En este proceso no se escuchó a nadie. Todo lo anunciado por los partidos se convirtió en una burla. Así inicia su trámite esta nefasta iniciativa en el Congreso. El consenso en torno a su inconveniencia es evidente y aun así, mucho me temo que el Gobierno arrodillará colectivamente o a destajo la voluntad de los partidos políticos bisagras y a sus congresistas.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1683387016993{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Dirección Fundación Carlos Lleras
    16 de abril 2023

    https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/columna-de-german-vargas-lleras-juegan-con-candela-759635[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • Destino incierto

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»]

    [/mk_fancy_title][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1681236514868{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    El turismo vive la peor crisis de la última década. Pero el Gobierno no hace más que equivocarse.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1681236561865{margin-bottom: 0px !important;}»]Imposible no referirse en esta Semana Santa al calvario que viven miles y miles de pasajeros afectados por las cancelaciones de los vuelos y la ausencia de planes de contingencia, ante la quiebra “sorpresiva” de algunas compañías aéreas y, en general, por la falta de oferta suficiente y competitiva de tiquetes y la mala calidad de los servicios ofrecidos. Todo, en medio de la falta absoluta de autoridad y gobierno, esta vez en un sector altamente sensible para las familias colombianas y la economía de las regiones.

    En la crisis de esta semana confluyen muy variados elementos, además de la quiebra de las aerolíneas Viva y Ultra, la falta de infraestructura aeroportuaria, la urgencia de avanzar en una regulación más moderna y competitiva y una política de cielos abiertos, libertades y plena liberalización del transporte aéreo.

    Recuerdo que en tres oportunidades presenté al Congreso esta iniciativa, cuyo principal efecto es otorgar el derecho de que una aerolínea extranjera pueda embarcar pasajeros en rutas nacionales. Con ella se reduce el papel del Estado, depositando en las empresas privadas la definición de las rutas, la frecuencia de estas, las sillas ofrecidas, las tarifas, las condiciones y también las promociones. Que haya mayor cantidad de operadores y mayor cantidad de rutas sin restricciones conduce, naturalmente, a una mayor oferta, tanto nacional como internacional, y por este camino a una reducción significativa de las tarifas.

    En esta discusión es importante recordar que hoy Avianca, Latam, Copa y Wingo son empresas 100 % de capital extranjero, así que no hay lugar a falsos nacionalismos.

    En tanto se aprueba esta política, resulta indispensable una supervisión estricta del modelo ‘low cost’ o de bajo costo, que representa el 40 % del mercado. El modelo ha entrado en crisis en Colombia porque no tiene un plan de adaptación a nuestra realidad: opera en los mismos aeropuertos, con los mismos horarios, los mismos impuestos, los mismos circuitos, las mismas cargas laborales y el mismo costo de combustible que las aerolíneas convencionales. Hay que corregir todo esto y conseguir que el modelo no se asuma como competencia sino como complemento del modelo tradicional, como ocurre en los países en donde funciona adecuadamente.

    El turismo vive la peor crisis de la última década. Pero el Gobierno no ha hecho más que equivocarse. Comenzando con el aumento del IVA a los tiquetes aéreos del 5 al 19 %, y a los servicios turísticos y hoteleros del 0 al 19 %. Nada ha hecho en materia de planes de mitigación de efectos de la inflación, devaluación y aumento de precio de los combustibles, que representan para la industria costos adicionales de 101 %. Y, por supuesto, ausencia total de la Aeronáutica Civil, la SIC y la Supertransporte en cuanto a supervisión financiera, comercial, logística, operativa y administrativa.

    El ministro Reyes dice que Ultra y Viva Air se robaron la plata de los 327.000 pasajeros que no pudieron viajar. No le falta razón, pero ¿qué hicieron para evitarlo? Resulta inaceptable, cuando desde junio eran conocidas las graves dificultades financieras de Viva Air, y todavía más inaudito que pocos días después de su quiebra, al ministro nuevamente lo hubieran cogido “dormido” con la también súbita suspensión de operaciones de Ultra Air.

    Cómo no investigar la conducta del empresario detrás de Viva Air y Ultra y del presidente de su junta directiva, el señor David Bojanini, el recordado ‘zar’ del gobierno Corporativo en el grupo GEA, famoso por su multimillonario bono de retiro, que esperaríamos no esté replicando en Viva, por cuenta de los timados pasajeros.

    En lo inmediato, es urgente resolver la situación de los miles de pasajeros estafados, muchos de ellos aún varados en los aeropuertos. Impostergable resolver la integración operacional entre Avianca y Viva y definir con prontitud las observaciones de los competidores, ofreciendo a todos horarios competitivos, promover la constitución y llegada de nuevas compañías con solvencia operativa y financiera, modernizar la regulación y supervisión del sector, avanzar con la política de cielos abiertos, invertir en la infraestructura aeroportuaria y, sobre todo, no creer que la crisis se va a solucionar a punta de avión presidencial y declaraciones populistas.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1681236678057{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Dirección Fundación Carlos Lleras
    9 de abril 2023

    https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/columna-de-german-vargas-lleras-destino-incierto-757488[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]