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  • Y ahora a por la educación

    Y ahora a por la educación

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»][/mk_fancy_title][vc_column_text css=».vc_custom_1716904925926{margin-bottom: 0px !important;}»]

    [/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1716904898722{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    Esta reforma, de ser aprobada, creará una expectativa que no se va a cumplir. Puro populismo, más engaños y frustración.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1716905026467{margin-bottom: 0px !important;}»]Oculta tras las intensas discusiones de las reformas de la salud, pensional, laboral, agraria y otras tantas, va caminando la ley estatutaria de educación. Ya entró a su tercer debate en Comisión Primera de Senado, lo cual resulta alarmante dados los importantes señalamientos y críticas que ha recibido de la academia y voces muy autorizadas del sector que piden una revisión a fondo del proyecto.

    Lo primero sea advertir que nadie se opone al derecho fundamental a la educación, reconocido por la propia Constitución nacional. Pero cosa muy distinta es la idea que propone el proyecto de marchitar la educación privada para consolidar la pública. En efecto, este proyecto concentra la financiación y los beneficios solo en la universidad pública, establece la gratuidad plena en las instituciones del Estado y se desentiende por completo de las instituciones privadas. Cae nuevamente en el error de impulsar la financiación a la oferta y no a la demanda. Yo me pregunto: ¿mientras se construye la capacidad en las instituciones estatales, si esto fuera posible, qué va a pasar con el millón de estudiantes, de los cuales el 70 % pertenecen a estratos 1, 2 y 3, que hoy están matriculados en las instituciones no estatales? ¿Se van a quedar sin estudiar?

    No sobra recordar que una de las fortalezas de nuestro sistema educativo es ser de carácter mixto, lo cual ha permitido acceso, opciones diversas, alianzas y sinergias. Pero el proyecto parece desconocer la relevancia de las instituciones privadas de educación superior, que actualmente representan aproximadamente el 50 % de las matrículas en el país. Además, ¿cómo van a alcanzar la meta de medio millón de nuevos cupos sin el concurso de las instituciones privadas?

    Establecer la democracia directa en la gobernanza de las universidades hará ingobernables estas instituciones y las hará presas de caudillismos y sesgos ideológicos. El modelo propuesto compromete la autonomía universitaria, al exigir la elección directa de los rectores. Con razón el profesor Moisés Wasserman ha señalado que resulta preocupante la tendencia a introducir prácticas de la política local en el ámbito universitario.

    Basta observar lo que está ocurriendo en la Universidad Nacional, que no es otra cosa que una toma abusiva e ilegal por parte del Gobierno, que desconoce la autonomía y los reglamentos estatutarios para la elección del rector, y por vía de inspección y vigilancia, algo similar a los abusos cometidos por las superintendencias, pretende desconocer a quien fue elegido e imponer un rector petrista, en la esperanza de afiliar y politizar las bases estudiantiles, a quienes les han prometido precisamente elecciones directas.

    Ya se había advertido sobre la inconveniencia de que el Icetex quede limitado a la educación pública y a posgrados. El Gobierno tiene que aclarar su posición al respecto.

    Entre los aspectos más preocupantes se encuentra el de debilitar la calidad en aras de un mal entendido aumento de cobertura. Por ello se esperaría que el proyecto desarrollara herramientas eficaces para monitorear y asegurar la calidad de la educación. Muy por el contrario, el proyecto no aborda las reformas necesarias en la carrera docente, su evaluación y el desarrollo profesional y sí introduce una nueva concepción de la evaluación, ineficaz por complaciente.

    Otra perla del proyecto es que se elimina el ingreso por méritos a la educación superior. La pregunta que surge, naturalmente, es si existirán todos los cupos para garantizar el acceso universal de todos los aspirantes. Y de la mano de esta pregunta, ¿cuánto va a costar esta reforma? ¿Se dispone de los recursos necesarios? Como ya es tradición con todos los proyectos de este gobierno, no se tienen estudios de impacto fiscal. Este proyecto comprometería recursos adicionales de $ 41 billones al año. Por supuesto, estos recursos no están disponibles como lo ha indicado en reciente y oscura carta el Ministerio de Hacienda. Esta reforma, de ser aprobada, creará una expectativa que no se va a cumplir. Puro populismo, más engaños y frustración.

    P. D. 1. Este nuevo modelo de salud fallido y engañoso que les impusieron a los maestros es el que nos espera a todos.

    P. D. 2. Lo ocurrido esta semana en el Cauca y el Valle, y que se extiende a todo el territorio, es lo que va quedando de la ‘paz total’.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1716905061658{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Dirección Fundación Carlos Lleras
    26 de mayo 2024

    Fuente: El Tiempo[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • Injusticia agraria

    Injusticia agraria

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»][/mk_fancy_title][vc_column_text css=».vc_custom_1716904734227{margin-bottom: 0px !important;}»]

    [/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1716904837480{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    La Jurisdicción Agraria debe aportar seguridad jurídica en las relaciones sobre la tierra, pues ello es fundamental para el desarrollo y la productividad del sector rural.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1716904768026{margin-bottom: 0px !important;}»]Dos iniciativas para reglamentar el Acto Legislativo 03 de 2023 se tramitan de manera simultánea y subrepticia en Cámara y Senado. En razón del cúmulo de proyectos, el tema viene pasando de agache, pero su aprobación en los términos planteados por el Gobierno puede traer consecuencias muy graves en materia de protección de la propiedad, seguridad jurídica y desarrollo rural.

    Esta reglamentación es necesaria, pues con ella se avanza en el cumplimiento del acuerdo de La Habana, que estableció el compromiso de crear la Jurisdicción Agraria para la protección y regularización de la propiedad privada y la resolución de los conflictos de propiedad, uso, posesión y tenencia de la tierra en las áreas rurales. Y su aprobación cobra mayor relevancia en la medida en que el propio Petro pretende autodenunciarse en el escenario de las Naciones Unidas por la incapacidad del Estado colombiano de dar cumplimiento a los acuerdos de paz.

    Pero la necesidad y, si se quiere, la urgencia no deben impedir que estos proyectos se tramiten con la mayor ponderación para evitar cualquier vulneración de derechos esenciales de los ciudadanos, que terminen por convertir estas leyes en mecanismos abusivos de expropiación y desconocimiento de derechos sustanciales y procedimentales.

    Sea lo primero decir que la Jurisdicción Agraria debe aportar seguridad jurídica en las relaciones sobre la tierra, pues ello es fundamental para el desarrollo y la productividad del sector rural en términos de garantizar la convivencia pacífica, la seguridad física, la inversión, la creación de empleo y el desarrollo integral del campo. Por ello es necesario que las disposiciones de la ley de funcionamiento de la Jurisdicción Agraria sean claras y que definan con precisión las materias o asuntos que conocerán los jueces y magistrados agrarios y rurales y cómo serán tramitados esos procesos.

    Las preocupaciones que genera el proyecto comienzan por el desbalance que de entrada se plantea entre los diferentes actores, en donde claramente se beneficia a solo una de las partes en materias tan delicadas como las medidas cautelares, la carga de la prueba, el contenido de las sentencias y el acceso al recurso de casación.

    El proyecto otorga poderes excesivos a los jueces agrarios, que les permitirán, entre otras, alterar el contenido de la demanda y sus pretensiones, pudiendo ir más allá de lo solicitado por el demandante e involucrar a terceros, cuya defensa será difícil de ejercer en cuanto no han sido demandados. Además, los jueces mantendrán su competencia incluso después de los fallos, lo que podría dar lugar a que alteren sus propias órdenes y con ello vulneren el principio de la cosa juzgada. Y, lo más grave, podrán fallar sin practicar pruebas, pues se prevé que el juez puede decidir fallar solo con la presentación de la demanda. Además, se tendrán como válidas todas las pruebas originadas en la Agencia Nacional de Tierras (ANT).

    Estos jueces agrarios podrán despojar a otros el trámite de sus procesos solo aduciendo que existe alguna relación de causalidad con temas agrarios o rurales, y podrán suspender actuaciones administrativas, policivas, incluso contractuales, antes de iniciar el proceso judicial.

    En síntesis, los proyectos en trámite ponen en riesgo el derecho a la propiedad privada de los colombianos, pues se desconocen los derechos ya adquiridos y se promueve la invasión de tierras al dejar sin herramientas eficaces de protección a los propietarios. El conjunto de las nuevas reglas está diseñado para afectar la seguridad jurídica de la propiedad privada rural y también urbana porque crea un desbalance que afecta la defensa, el debido proceso, e incluso el acceso a la justicia. En opinión de expertos en la materia, más de la mitad de los artículos deberían ser reformados o suprimidos y las observaciones enviadas por la Corte Suprema, tanto a la ley estatutaria como a la ordinaria deberían incorporarse.

    Y como del afán no queda sino el cansancio, lo más conveniente sería tramitar la ley estatutaria, permitir que esta surta su control constitucional en la Corte y luego sí avanzar con la ley ordinaria. Ese sería el derecho, pero tengo la sospecha de que, como ya es usual, este gobierno prefiera hundir sus propios proyectos con tal de reforzar su discurso del golpe blando.
    [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1716904820155{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Dirección Fundación Carlos Lleras
    19 de mayo 2024

    Fuente: El Tiempo[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • Todo muy sabroso

    Todo muy sabroso

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»][/mk_fancy_title][vc_column_text css=».vc_custom_1715699828115{margin-bottom: 0px !important;}»]

    [/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1715699692913{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    Termina una semana, al decir de la vicepresidente Francia Márquez, sabrosa.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1715699733222{margin-bottom: 0px !important;}»]Termina una semana, al decir de la vicepresidente Francia Márquez, sabrosa. La ‘paz total’ va viento en popa. El Eln regresa al secuestro y reclama por la no constitución del fondo internacional –“pagar por no secuestrar”– al que al parecer se había comprometido el Gobierno. Las Farc y el ‘Tren de Aragua’ arrecian sus acciones en la frontera con Venezuela y en los colegios de Bogotá. Terror en el Cauca por arremetida de las disidencias del ‘Estado Mayor Central’. ‘Iván Mordisco’, responsable de la oleada de violencia, a salvo en la frontera, y alias Dumar ordena que a los soldados asesinados les corten la cabeza –además, exigen condiciones para liberar a fiscales–. La erradicación forzosa baja en 73 % y va solo el 10 % del cumplimiento de la meta. Las Fuerzas Armadas afirman que las treguas afectan muy negativamente sus operaciones.

    En el frente económico, solo buenas noticias. Las exportaciones caen 14 %; la ejecución del presupuesto, en niveles vergonzosos; el sector de la vivienda no levanta cabeza, su peor desempeño en 15 años. El Gobierno amenaza con decretar inversiones forzosas para la banca, de agosto a marzo se perdieron 500.000 empleos, se dispara el déficit y se anuncia ataque a la regla fiscal, caída del recaudo tributario e, imparable, de utilidades de Ecopetrol.

    Y además, se puso en evidencia la forma en que este gobierno maneja las relaciones con el Congreso.

    Pero de todo esto algún día nos recuperaremos. Lo que sí creo que será irreparable será el haber acabado con nuestro sistema de salud, sobre el cual, y ante el hundimiento de la propuesta original en el Senado, ya anuncia el Gobierno que presentará un nuevo proyecto esta semana y con mensaje de urgencia. Conocido este texto, se puede concluir que nada de fondo ha cambiado.

    Se mantiene la fragmentación en la prestación de los servicios según el nivel de complejidad, con lo cual su administración se hará imposible. El modelo incentivará también la politización del sistema. El riesgo financiero dejará de estar asumido por las EPS y pasará a ser responsabilidad de la Adres, para la que su principal herramienta serán las tablas tarifarias de máximos y mínimos, cuya primera versión ya conocimos y que hará que médicos y hospitales desistan de seguir trabajando

    No me cansaré de insistir en que el objetivo de este proyecto no es mejorar la salud en el país ni superar las inequidades entre zonas urbanas y rurales, sino controlar los recursos del sistema para perpetuar el proyecto político de Petro. Para ello está previsto concentrar todo el poder en una sola entidad, la Adres, que recaudará, girará, auditará, ordenará gasto y aprobará los modelos tarifarios.

    El Gobierno, sin necesidad de ley, ya prácticamente liquidó el aseguramiento; 26 millones de colombianos ya dependemos totalmente del Estado en materia de salud, y lo seremos todos cuando las demás EPS procedan a concretar su “retiro voluntario”. Primero las arrodillaron y luego les propusieron un esquema que difícilmente podían rechazar. Ahora recibirán una comisión fija del 5 % por administración, más un componente variable del 3 %, lo cual significa montos muy superiores a los que devengan en la actualidad, pero haciendo menos y sin asumir ningún riesgo. Inaudito que después de 18 meses de estar librando esta lucha en defensa de un modelo que ha resultado exitoso, las EPS hayan aceptado algo tan inconveniente para todos, pero por supuesto más rentable para ellas.

    Lo que está ocurriendo con la prestación de los servicios médicos a los maestros y sus familias es solo el preludio de lo que nos ocurrirá en todo el país. Un relajo absoluto donde nadie sabe a qué centro de salud asistir, dónde reclamar sus medicamentos, dónde gestionar sus citas ni sus procedimientos. Algo que funcionaba bien lo arruinaron. Y si esto ocurre con el sector más consentido por el Gobierno y cuya campaña financió, qué podemos esperar los demás ciudadanos.

    Y cierra la semana con el anuncio de Petro de que se quedará en el Gobierno hasta que el pueblo diga; y si el pueblo dice más adelante, hasta más adelante irán. Por lo visto, ya desecharon la idea de la constituyente. Quedamos notificados de que los 4 años que la Constitución fija como periodo presidencial pasó a ser un simple formalismo y todo lo que disguste a Petro es un golpe blando. Todo sabroso, muy sabroso. Una delicia.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1715699853217{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Dirección Fundación Carlos Lleras
    12 de mayo 2024

    Fuente: El Tiempo[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • Jóvenes sin pensión

    Jóvenes sin pensión

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»][/mk_fancy_title][vc_raw_html]JTNDYmxvY2txdW90ZSUyMGNsYXNzJTNEJTIydHdpdHRlci10d2VldCUyMiUzRSUzQ3AlMjBsYW5nJTNEJTIyZXMlMjIlMjBkaXIlM0QlMjJsdHIlMjIlM0UlM0NhJTIwaHJlZiUzRCUyMmh0dHBzJTNBJTJGJTJGdHdpdHRlci5jb20lMkZoYXNodGFnJTJGSiUyNUMzJTI1QjN2ZW5lc1NpblBlbnNpJTI1QzMlMjVCM24lM0ZzcmMlM0RoYXNoJTI2YW1wJTNCcmVmX3NyYyUzRHR3c3JjJTI1NUV0ZnclMjIlM0UlMjNKJUMzJUIzdmVuZXNTaW5QZW5zaSVDMyVCM24lM0MlMkZhJTNFJTNDYnIlM0VObyUyMGJpZW4lMjBhcHJvYmFkbyUyMGVsJTIwcHJveWVjdG8lMkMlMjBlbCUyMHByZXNpZGVudGUlMjBQZXRybyUyMHZvbHZpJUMzJUIzJTIwYSUyMGxhJTIwY2FyZ2ElMjBjb24lMjBlbCUyMHB1bnRvJTIwbSVDMyVBMXMlMjBzZW5zaWJsZSUyMHklMjBwb2wlQzMlQTltaWNvJTIwZGUlMjBsYSUyMHJlZm9ybWElMkMlMjBlcyUyMGRlY2lyJTJDJTIwcGFzYXIlMjBlbCUyMHVtYnJhbCUyMGElMjA0JTIwc2FsYXJpb3MlMjBtJUMzJUFEbmltb3MuJTIwJUMyJUJGU2VyJUMzJUExJTIwcXVlJTIwbm8lMjBsZXMlMjBiYXN0YW4lMjBwYXJhJTIwbGElMjBjYW1wYSVDMyVCMWElMjBsb3MlMjAyNSUyMGJpbGxvbmVzJTIwcXVlJTIwZXNwZXJhbiUyMHJlY2liaXIlMjBhJTIwcGFydGlyJTIwZGVsJUUyJTgwJUE2JTIwJTNDYSUyMGhyZWYlM0QlMjJodHRwcyUzQSUyRiUyRnQuY28lMkZScEplMkVJZGVQJTIyJTNFcGljLnR3aXR0ZXIuY29tJTJGUnBKZTJFSWRlUCUzQyUyRmElM0UlM0MlMkZwJTNFJTI2bWRhc2glM0IlMjBHZXJtJUMzJUExbiUyMFZhcmdhcyUyMExsZXJhcyUyMCUyOCU0MEdlcm1hbl9WYXJnYXMlMjklMjAlM0NhJTIwaHJlZiUzRCUyMmh0dHBzJTNBJTJGJTJGdHdpdHRlci5jb20lMkZHZXJtYW5fVmFyZ2FzJTJGc3RhdHVzJTJGMTc4NzEzMTg5NDgwNDQ2NzgwOSUzRnJlZl9zcmMlM0R0d3NyYyUyNTVFdGZ3JTIyJTNFTWF5JTIwNSUyQyUyMDIwMjQlM0MlMkZhJTNFJTNDJTJGYmxvY2txdW90ZSUzRSUyMCUzQ3NjcmlwdCUyMGFzeW5jJTIwc3JjJTNEJTIyaHR0cHMlM0ElMkYlMkZwbGF0Zm9ybS50d2l0dGVyLmNvbSUyRndpZGdldHMuanMlMjIlMjBjaGFyc2V0JTNEJTIydXRmLTglMjIlM0UlM0MlMkZzY3JpcHQlM0U=[/vc_raw_html][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1715700499976{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    Solo una de cada cuatro personas con la edad exigida consigue acceder a una pensión.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1715700577260{margin-bottom: 0px !important;}»]Desde hace varios años he venido insistiendo en la necesidad urgente de avanzar en una reforma integral del régimen de pensiones en el país. El sistema actual no responde a la realidad que viven la mayor parte de los trabajadores colombianos, como son los informales, los independientes o los que no alcanzan a recibir un salario mínimo. Por tanto, el sistema es reducido y, además, se creó una desigualdad entre los regímenes pensionales, los niveles de ingreso e incluso el género y, lo que es peor, la mayor parte de los subsidios van a pagar las pensiones más altas.

    Como resultado de todo esto, solo una de cada cuatro personas con la edad exigida consigue acceder a una pensión. La gran mayoría de los trabajadores están excluidos del sistema.

    Entre mis propuestas se encuentra la eliminación de la competencia entre los regímenes privado y público a través de un sistema de pilares en el que ambos regímenes se complementan. También propuse focalizar los subsidios en las personas de menores ingresos y garantizar que todas las personas en iguales condiciones reciban los mismos beneficios. Y, por supuesto, eliminar la inequidad de otorgar mayores subsidios a las mesadas más altas.

    Y algo muy importante: que los billones de pesos del presupuesto general destinado a pensiones no se siguieran orientando en un 72 % al pago de regímenes especiales, excepción hecha de la Fuerza Pública.

    El texto aprobado por el Senado tiene aspectos positivos, pero también otros que generan enorme preocupación para el país. Entre lo positivo vale la pena resaltar la unificación del sistema y la eliminación de la competencia, también la ampliación y formalización del pilar solidario que entregará un beneficio de 230.000 pesos mensuales a más de 3 millones de adultos mayores hoy en la indigencia y, desde luego, la reducción de los subsidios a las pensiones más altas.
    Lo que a mí me preocupa es que después de todo este esfuerzo no se aumentará la cobertura pensional, para lo cual lo que debería hacerse es una reforma laboral, por supuesto muy distinta a la planteada por el Gobierno, que terminará destruyendo empleo, como en efecto viene ocurriendo. De agosto 2023 a marzo 2024 se perdieron medio millón de empleos.

    Pero mi mayor crítica al proyecto aprobado es que el umbral de cotización definido en 2,3 salarios mínimos sigue siendo muy alto. De acuerdo con los expertos, este debería fijarse en 1 salario mínimo con lo que se lograría un sistema más equitativo y sostenible. Mientras mayor sea el umbral, mayor la inequidad y mayores los recursos que compromete el Estado hacia el futuro.

    No bien aprobado el proyecto, el presidente Petro volvió a la carga con el punto más sensible y polémico de la reforma, es decir, pasar el umbral a 4 salarios mínimos, desconociendo lo acordado en el trámite en el Senado. Seguramente insistirán en la Cámara e intentarán luego un cambio en la conciliación. ¿Será que no les bastan para la campaña los 25 billones que esperan recibir a partir del próximo año? ¿Qué uso tendrán esos recursos extraordinarios que deberían ahorrarse? Tampoco creo que sea garantía que el Banco de la República asuma su administración, cuando el próximo año tomarán control de su junta, pudiendo reemplazar a 4 de sus miembros a quienes se les vence el período, incluido el gerente del Banco. ¿Está lista Colombia para ver aumentar su bomba pensional a un 191 % del PIB? ¿Será conveniente gravar las pensiones?

    En síntesis, yo creo que lo que corresponde es que Colpensiones cubra pensiones de hasta 1 salario mínimo y, por encima, que los aportes vayan a los fondos privados, que se apruebe una reforma estructural en el mercado laboral que apunte a reducir la informalidad y con ello, que más personas aporten al sistema, y finalmente, que se blinden de la politiquería y la corrupción los recursos provenientes del ahorro de los colombianos.

    Mucho me temo que serán los jóvenes quienes terminarán pagando las consecuencias de esta reforma que, en todo caso, se tendrá que modificar en quince años, pues los recursos no serán suficientes.

    P. D. Muy desafortunada decisión la ruptura de las relaciones con Israel, que ha sido por décadas un país aliado de Colombia y sus nacionales, generadores de industria y empleo en este país. A partir del 7 agosto de 2026 tendremos que recomponer los lazos de amistad entrañables con ese Estado.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1715701311986{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Dirección Fundación Carlos Lleras
    5 de mayo 2024

    Fuente: El Tiempo[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • Arrepentimiento tardío

    Arrepentimiento tardío

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»][/mk_fancy_title][vc_column_text css=».vc_custom_1714578632026{margin-bottom: 0px !important;}»]

    [/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1714578557948{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    Las malas decisiones en el sector público las terminamos pagando más temprano que tarde los ciudadanos.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1714578540258{margin-bottom: 0px !important;}»]El racionamiento de agua que padece la ciudad me recordó cómo siendo yo ministro de Vivienda advertí sobre las consecuencias de cancelar el proyecto de ampliación Chingaza 2 por el entonces alcalde Gustavo Petro. Hace 12 años, para ser más preciso, el 2 de junio de 2012, la Alcaldía tomó la muy equivocada y costosa decisión de abandonar el proyecto de ampliación de la capacidad del embalse del sistema Chingaza sobre el río La Playa, que aumentaba su capacidad de almacenamiento de los actuales 200 millones de m³ a más de 350 millones de m³, y generaría un sistema multianual que ofrecía total seguridad de abastecimiento a la ciudad hasta el año 2050.

    La obra, que estaba programada para entregarse en 2017 y con un costo estimado de 371 millones de dólares, hubiera permitido que Bogotá y los municipios de la Sabana que abastece el sistema hoy contaran con cuatro meses adicionales de reservas.

    Recuerdo bien que el entonces gerente del Acueducto, Diego Bravo –sí, el mismo de los camiones oxidados y la crisis de las basuras de la ciudad–, en medio de un ritual indígena como les gusta todo, anunció que “por instrucciones del señor alcalde Gustavo Petro no se construirá la segunda fase del principal embalse de agua potable de la ciudad conocido como Chingaza 2”. Y añadió que “el compromiso internacional nos obliga a retirar el trámite de licencia ambiental porque no necesitamos esa ampliación y porque vamos a comprometernos con la conservación de los páramos de Chingaza, Sumapaz y Guerrero”.

    En perfecta armonía mediática, ese mismo día Petro firmaba el Pacto de Instambul y anunciaba que hay que parar a toda costa las urbanizaciones en las afueras de la capital (como si él mismo no viviera en una casa en Chía) y además prohibir la venta de agua en bloque a los municipios vecinos. Qué paradoja que el verdadero responsable de los racionamientos en la capital sea el que ahora se presenta al mundo como el adalid del agua. A la par que los millones de colombianos que vivimos en Bogotá aguantamos los racionamientos.

    Con esta equivocada y costosa decisión que cambió por completo el programa de abastecimiento de agua potable para la ciudad, contenido en el Acuerdo 11 de 1997, se pararon los necesarios ensanches de las represas y de paso todos los programas de vivienda en el norte de la ciudad.

    En su momento denuncie públicamente la gravedad de esta decisión del alcalde Petro: “Me parece un uso arbitrario el que el alcalde tome esta decisión con respecto al agua, que causará profundas secuelas en el desarrollo de la región central del país”. Tras la denuncia solicité al Ministerio de Ambiente que revisara la totalidad de la concesión que tenía la empresa de Acueducto sobre esas aguas.

    El martes pasado Petro afirmó: “En campaña dije que estaba en desacuerdo con proyectos emergentes de embalses, pero dadas las circunstancias y entendiendo ahora sí cómo funciona al detalle este sector, Colombia debe retomar proyectos de embalses. Necesitamos que haya proyectos de embalses y que haya inversión y apuestas en este sentido”. Qué tal el cinismo. Por lo menos reconoce que cuando tomó la irresponsable y costosa decisión no tenía ni idea de lo que significaba un embalse. Y ahora pretende atraer inversiones hacia ese sector. Me pregunto yo a quién va dirigida esa invitación. Seguramente no a los inversionistas privados, que aborrece y en cuyas manos para nada quisiera que estuvieran el manejo del agua potable y la prestación de este servicio público. De esta triste historia no puede quedar más que una reflexión, y es que las malas y equivocadas decisiones en el sector público las terminamos pagando más temprano que tarde todos los ciudadanos y por desgracia no quien se equivoca por ignorancia o politiquería.

    La rectificación de Petro resulta demasiado tardía, pero quizás sirva para que reflexione sobra muchas otras decisiones que está tomando de manera equivocada en diversos sectores estratégicos para Colombia como el petróleo, el gas, la minería o el sector eléctrico, y sobre los cuales sus consecuencias pueden ser irreparables para el país.

    ¿Y dónde estará Petro en algunos años? ¿Se hará entonces responsable de la crisis desatada en materia de salud o pensiones por causa de sus equivocadas decisiones? ¿O quizás tendrá que enfrentar directamente sus consecuencias porque aún estará en el poder?[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1714578414894{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Dirección Fundación Carlos Lleras
    28 de abril 2024

    Fuente: El Tiempo[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • El verdadero golpe

    El verdadero golpe

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»][/mk_fancy_title][vc_column_text css=».vc_custom_1713815377492{margin-bottom: 0px !important;}»]

    [/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1713815285727{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    No queda sino el camino de una convocatoria por decreto o de conmoción interior a una asamblea constituyente.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1713816322749{margin-bottom: 0px !important;}»]Hace un par de semanas señalé en estas notas que la intención del Gobierno no era otra que convocar un proceso constituyente, pero por un camino distinto al previsto en el artículo 376 de la Constitución Nacional, o sea, dictando un decreto de emergencia. Petro, desde su primera intervención en Cali hace un mes y luego en Córdoba, a propósito de las convocatorias a las universidades para que se formen asambleas estudiantiles y profesorales, viene impulsando el tema. Así ocurrió en la mal llamada asamblea cafetera, y de un tiempo para acá en cuanta reunión grande o pequeña concurre.

    Pero la tapa fue la entrevista con José Manuel Acevedo para RCN. Si pudiera quedar alguna duda, esta quedó definitivamente resuelta. Entre las perlas de la entrevista destaco las más relevantes: “El poder constituyente no se convoca, es el pueblo el que se convoca él mismo para decidir sobre aspectos fundamentales” y “yo pienso que el poder constituyente ya arrancó”. Y la mejor: “Yo invito a que se miren menos las formas que el contenido”. A cada pregunta sobre la Constitución hizo una habilidosa finta. Finalizó advirtiendo que el pueblo debe saber que “ha llegado a un nudo gordiano y es necesaria su intervención para que el país cambie”.

    A mi modo de ver, no queda sino el camino de una convocatoria por decreto de emergencia o de conmoción interior a una asamblea constituyente que recoja el “sentir del pueblo”. Una constituyente al estilo de Maduro, cuyo objetivo principal será la permanencia de Petro en el poder.

    El proceso constituyente tendrá su momento fulgurante cuando coincida, a mediados del próximo año, con aquel de la ‘paz total’ y en particular con el acuerdo que se pretende firmar con el Eln, recogiendo todas las aspiraciones de esta organización en cuanto al nuevo orden político del país, el nuevo modelo económico y el programa de sostenibilidad. Mejor dicho, que por la vía de este proceso constituyente se incorporen a nuestra nueva Constitución todas las pretensiones de esta guerrilla.

    Alrededor del proceso constituyente veremos actuar ya no solo a los grupos de campesinos, pescadores, trabajadores y estudiantes, sino muy especialmente a los frentes populares, a los cabildos abiertos, a las juntas de acción comunal y, por supuesto, a las guardias indígenas y campesinas. Todos debidamente financiados con el propio presupuesto nacional, a través del DNP y el de Prosperidad Social, y la Unidad de Gestión del Riesgo, todas presididas por los más aguerridos activistas. También llegarán los recursos de la salud y, ojo, los de las pensiones y, quién duda, también de Ecopetrol, como ocurrió en Venezuela.

    Y por fuera de la legalidad también estarán convocadas a impulsar este el ‘clan del Golfo’, ‘Marquetalia’, las disidencias de ‘Mordisco’, las de la Sierra Nevada, la primera línea y cuanto delincuente o narcotraficante quiera aportar su grano de arena a este proceso revolucionario. Tienen todo por ganar.

    El próximo 24 de mayo se va a discutir con el Eln la metodología de la participación de la sociedad en el proceso, porque, como se ha aceptado por las partes, el que manda es el pueblo. A través de esta tendremos en los próximos meses miles de encuentros en todo el país que servirán para promover un ambiente de agitación total o prerrevolucionario, dirán algunos. A este coctel se estarán sumando las redes de distribución de microtráfico con presencia en 854 municipios, de los cuales ejercen control directo o indirecto en más de 420, con apoyo de las organizaciones que en paralelo negocian la ‘paz total’ con Petro.

    Es imposible hacer los cambios que necesita Colombia en tan solo 4 años, y más cuando el Congreso no lo ha permitido. Lo anterior lo repiten Petro y Francia, al igual que se preguntan: ¿y por qué vamos a irnos, si Uribe y Santos se quedaron 8 años cada uno y el cambio hasta ahora está comenzando? ¿Por qué será que no somos capaces de advertir esta amenaza? ¿Alguien, hoy, de verdad piensa que llegaremos a elecciones con este gobierno resignado y pendiente de ver a quién le entrega el poder? Yo no.

    P. D. Nadie debería ser indiferente a esta situación. Por eso invito a salir masivamente a la marcha convocada para hoy. Vamos a notificarle a Petro que nos resistiremos a su constituyente ilegal, a sus nefastas reformas y sobre todo a la pérdida de nuestra ahora mejor apreciada democracia.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1713815640096{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Dirección Fundación Carlos Lleras
    21 de abril 2024

    Fuente: El Tiempo[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • La vaca

    La vaca

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»][/mk_fancy_title][vc_column_text css=».vc_custom_1713496900291{margin-bottom: 0px !important;}»]

    [/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1713496664778{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    Como vamos, lo más probable es que el alcalde de Bogotá tenga que iniciar su propia vaca para el metro.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1713496777943{margin-bottom: 0px !important;}»]El debate sobre la salud y la estatización del servicio, la posibilidad de un apagón en el país por la irresponsabilidad del Gobierno y los anuncios de convocatorias ciudadanas alrededor de una constituyente, para solo citar algunos temas recientes, han hecho perder de vista las camorreras declaraciones del presidente Petro en torno a las obras de infraestructura para Antioquia.

    Yo me pregunto qué más podía hacer el gobernador ante provocaciones como aquella de “¿a quién se le ocurre –sin agua no podemos vivir– dejar el agua potable en la puerta de atrás de la casa, y poner en la puerta de adelante la 4G y el túnel? ¿Saben a quién se le ocurre? Al que quiere hacer negocio con la plata del túnel y la carretera, y entonces deja la gente atrás, que es la que necesita el agua”.

    A lo que añadió: “Sin agua potable para el Urabá, no sirven para nada vías 4G”. Para concluir con: “Nosotros tenemos que hacer poner el agua potable en la puerta de adelante, y las 4G y los túneles en la de atrás. Primero la gente”.

    Todo, frases vacías para la galería, pues ha sido el propio Gobierno el que se ‘olvidó’ de incluir en el presupuesto los recursos para agua potable, nada ha hecho en el Urabá y lo poco que destinó para este propósito tampoco lo ejecutó. Tan solo un discreto 48 % en 2023. No creo que haya que inventar confrontaciones entre el agua y las vías de comunicación. Ambas son necesarias.

    Vale la pena recordar que en agosto de 2018 el gobierno Santos entregó al gobierno Duque contratadas y en ejecución 7 concesiones públicas y dos privadas para Antioquia. Para destacar Mar 1 y Mar 2, que comunican a Medellín con el Urabá antioqueño, la cual incluye el ahora más famoso túnel del Toyo y los tres proyectos Pacífico, que conectan a Medellín con La Virginia. En concreto, Antioquia resolvió su salida al mar, al Magdalena Medio, al suroccidente y al norte rumbo a la costa Caribe. Estas inversiones a 2023 suman 32 billones de pesos.

    Entre los años 2017 y 2023, ya el Gobierno Nacional pagó vigencias por valor de $ 8,04 billones, y entre 2024 y 2040 está obligado contractualmente a desembolsar para las siete APP públicas un valor de $ 29,18 billones.

    Estos pagos son una obligación contractual a cargo de la ANI y solo pueden ser modificados por mutuo acuerdo, mediante un otrosí debidamente suscrito con el concesionario, previa aprobación de los ministerios de Transporte y Hacienda, y del Conpes y el Confis, y no a través de un discurso en plaza pública.

    En caso de incumplimiento del Estado, estos proyectos se paralizarían, afectando gravemente el servicio a los usuarios, poniendo en riesgo las inversiones ya ejecutadas y generando demandas a la ANI en una cuantía que podría superar los $ 30 billones y, muy grave también, se comprometería la terminación de las restantes autopistas, además de que se afectaría la calificación crediticia del país, con todas sus consecuencias en materia de costo del endeudamiento. Nada menos que un ‘default’.

    Pero más allá de los recursos recolectados, que ascienden a 3.632 millones, aportados por 11.592 colombianos, la vaca ha desatado la ira de Petro, quien, además de atacar al propio gobernador, ahora dirige sus dardos contra un grupo de congresistas que se atrevió a donar recursos para la causa. El demandante, preocupado, ha solicitado la pérdida de investidura de buena parte de la bancada antioqueña, acusándolos de haber violado el régimen de inhabilidades e incompatibilidades. El Consejo de Estado tendrá que pronunciarse sobre esta pintoresca demanda, cuya verdadera gravedad no es otra que su muy probable origen en el propio Gobierno.

    Pero, como vamos, lo más probable es que el alcalde de Bogotá tenga que iniciar su propia vaca para el metro (seré el primero en aportar), o los mandatarios de Cauca y Nariño para construir la carretera Pasto-Popayán, o los de la Orinoquía, para la vía Villavicencio-Puerto Carreño y tantas otras ahora calificadas por Petro como obras para los ricos. ¡Habrase visto!

    Oportuno recordar que del programa bandera en infraestructura de este gobierno, ‘Caminos para la paz’, de los 1.053 contratos adjudicados a dedo a las juntas de acción comunal por 209.000 millones solo se han terminado 4. De cumplirse todo el programa, algo muy dudoso, habrán ejecutado solo 1 billón de los 8 prometidos. Con Petro y su camarilla de incompetentes todo es así.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1713496821754{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Dirección Fundación Carlos Lleras
    14 de abril 2024

    Fuente: El Tiempo[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • A la brava

    A la brava

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»][/mk_fancy_title][vc_column_text css=».vc_custom_1712680408678{margin-bottom: 0px !important;}»]

    [/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1712680251830{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    No existe antecedente que demuestre que la figura de la intervención haya resultado exitosa.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1712680335442{margin-bottom: 0px !important;}»]Mis lectores han sido testigos de cómo en más de 10 columnas he alertado sobre la reforma de la salud, la que en mi criterio era la más grave iniciativa del Gobierno, ya que ponía en peligro la vida y el bienestar de toda la población colombiana.

    Fiel a su estilo impositivo, el Gobierno prefirió hundir la reforma antes que concertar su contenido. Yo sigo pensando que hubiéramos podido avanzar en muchos temas como fortalecer la atención primaria, eliminar o al menos ordenar la integración vertical, eliminar también la intermediación laboral, formar un mayor número de especialistas, fortalecer la red pública de hospitales y avanzar hacia una cobertura territorial plena, para citar solo los más relevantes. Todos sabemos que el actual sistema necesita ajustes que se pueden hacer construyendo sobre lo construido y no arrasando lo que con tanto esfuerzo se ha hecho en más de treinta años.

    Pero por lo visto la Semana Santa le sirvió al Gobierno para afinar su decisión de crucificar el sistema de salud por vía administrativa, prescindiendo de la aprobación de una ley que había calificado de indispensable. ¿En qué paró aquello de que el proyecto se tramitaría en las calles y con el pueblo? Pues en nada, ante el rechazo contundente de la ciudadanía que entendió que el sistema puede y debe mejorar, pero no lanzándose al vacío de una estatización total de la salud.

    Por eso es justo valorar y exaltar a quienes interpretaron este sentir general y, contra todas las presiones inimaginables a las que fueron sometidos, supieron anteponer los intereses nacionales. Para la historia, aquí van sus nombres: Nadia Blel, Norma Hurtado, Miguel Ángel Pinto, Lorena Ríos, Berenice Bedoya, Honorio Henríquez, Josué Alirio Barrera, José Alfredo Marín y Ana Paola Agudelo.

    Pero este gobierno que desprecia las instituciones y en particular la separación de los poderes públicos respondió a la brava y de la peor manera, interviniendo a la EPS Sanitas mediante una decisión administrativa, con innegable tufo revanchista, que afectará a 5,8 millones de colombianos que estamos afiliados a esta y que veníamos gozando de un excelente servicio. Si lo sabré yo que he pasado por tantas peripecias.

    A este hecho se sumó la también hostil intervención de la Nueva EPS con sus 11 millones de afiliados, pese a que ya habían tomado control de esta. O sea, se intervinieron a sí mismos. Cómo no recordar que hace dos meses Cafam, Colsubsidio y Compensar le entregaron la dirección de la entidad al exsecretario de Salud de Petro. Creyeron, como todavía lo hacen equivocadamente muchos empresarios, estar comprando seguridad. Expulsadas las cajas de la administración, no queda más que recordar que mal les paga el diablo a quienes bien le sirven. Y ojo, pronto irán también por las propias cajas de compensación.

    Y, por supuesto amedrentadas, ya Compensar y sus 2 millones de afiliados se anticipa y pide la liquidación voluntaria de su EPS. Y Sura estaría gestionando proceder en igual forma. Así quedaremos 50 millones de colombianos en el nuevo seguro social, como bien se anticipó.
    Conviene advertir que no existe antecedente que demuestre que la figura de la intervención haya resultado exitosa. Por el contrario, todas, sin ninguna excepción, han terminado liquidadas, y llevando a la quiebra a cientos de clínicas y hospitales. Ya sabemos que en este sector intervenir es expropiar.

    ¿Qué nos queda? Ser espectadores de las últimas liquidaciones de las EPS que aún subsisten pero ya están en capilla, ver que las clínicas y hospitales no tendrán cómo garantizar nóminas, compra de medicamentos, insumos, dispositivos y con ello el riesgo de no prestar los servicios de salud que requieren los ciudadanos.

    Así las cosas, en poco tiempo solo tendrán acceso a servicios de salud de calidad aquellos que puedan pagar un costosísimo seguro, o tengan los recursos para atender la consulta y atención privada; mejor dicho, la eliminación del sistema de salud.

    Ya lo había anunciado y lo reitero, manejar los recursos de la salud, más de 90 billones de pesos, y el régimen de excepción de los maestros es tener uno de los botines más grandes de este país, es capturar personal y políticamente a todos los colombianos, con lo que quieren asegurar las elecciones de 2026, único objetivo del señor Petro para lo que queda de su mandato.

    P. D. La salud queda a merced de la justicia, así Petro diga que asume toda la responsabilidad.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1712680355509{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Dirección Fundación Carlos Lleras
    7 de abril 2024

    Fuente: El Tiempo[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • ¿Para dónde van?

    ¿Para dónde van?

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»][/mk_fancy_title][vc_column_text css=».vc_custom_1712180305070{margin-bottom: 0px !important;}»]

    [/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1712180901347{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    A Petro le incomoda sobremanera la Constitución que juró respetar y defender.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1712180354190{margin-bottom: 0px !important;}»]Poco a poco se va haciendo claridad sobre el tipo de asamblea constituyente que quiere Petro. No es, por supuesto, la del art. 376 de la CN, texto que desprecia por tratarse de un mecanismo que involucra a “dirigentes políticos” que impiden que la ciudadanía diversa adquiera el poder. La constituyente es para que, según Petro, el pueblo, en las calles, vuelva a tomar decisiones que en los últimos 33 años no han podido tomarse.

    Mucho me temo que esa constituyente a la que Petro se refiere no es otra que la de Maduro que se realizó en Venezuela en 2017. A dichos comicios fueron convocados los sectores que representaban los intereses del Gobierno, a saber: los trabajadores y trabajadoras (79), los campesinos y campesinas y pescadores y pescadoras (8), los y las estudiantes (11 de instituciones públicas y 3 de las privadas), las personas con discapacidad (5), los pensionados y pensionadas (28) los empresarios y empresarias (5) y las comunas y los consejos comunales (24). A este grupo se sumaban los indígenas (8) y los representantes de los territorios.

    Muchas cosas llaman la atención de la composición de este constituyente. Mientras están representados los empresarios con 5 cupos, hay 79 cupos para los trabajadores. Entre ellos, 17 de la administración pública contra 2 del sector petrolero, 4 de la construcción y 2 del transporte. Eso sí, 12 para trabajadores sociales y 14 para trabajadores del servicio.

    Fácil es concluir que con semejante diseño se aseguraban mayorías absolutas para el Gobierno, como en efecto ocurrió. La constituyente de Maduro fue el capítulo final de la democracia venezolana, la persecución y el encarcelamiento de toda su dirigencia política y la instauración de la dictadura.

    La Constitución colombiana prevé múltiples modalidades de participación, como el plebiscito o el referendo, las consultas, los cabildos abiertos y, por supuesto, el voto ciudadano, pero nunca una asamblea de bolsillo como aquella de Venezuela cuyos resultados ya vimos en el pasado y que se llevó de calle la democracia en el país vecino como lo estamos confirmando esta semana con la violación integral de los acuerdos de Barbados mediante la inhabilitación, cuando no la detención física, de cualquier candidato que desafíe al dictador.

    Lo cierto es que a Petro le incomoda sobremanera la Constitución que juró respetar y defender. Ahora dice que no puede aplicarla porque no lo dejan, que nuestras instituciones no están a la altura de las reformas que él plantea como necesarias y que el pueblo no se va a arrodillar. Y todo eso lo salpica con un sartal de mentiras.

    A la creación de la Casa del Poder Constituyente campesino en San Antonio de Palmitos seguirán aquellas de los demás poderes constituyentes, al igual que en la Venezuela de Maduro: la del Constituyente estudiantil, la del Constituyente pensionado, la del Constituyente pescador, indígena, sindicalista, etc.

    La invitación que muchos le aceptamos a Petro es precisamente a medir fuerzas, pero dentro de la institucionalidad y en democracia, y aun cuando reconozco que estamos en franca desventaja frente a un gobierno que ya entró de lleno en modo campaña electoral, como tuvimos oportunidad de apreciarlo desde su lanzamiento en Puerto Resistencia, en Cali, y esta semana en Tierralta, San Onofre y San Antonio de Palmitos, en la costa Caribe. Y así seguirá los dos largos años que le quedan de gobierno destruyéndolo todo a nombre de un pueblo que no lo reconoce ni lo acompaña y que mucho lo sufre.

    Lo que nos espera como país es preocupante, pues a la proverbial incompetencia del Gobierno se sumará ahora la total distracción de los funcionarios en campaña. Anticipo que del paso de Petro por la Presidencia no quedará ninguna obra relevante. Eso debieron haberlo contemplado los que votaron por Petro a sabiendas de lo que había representado su paso por la Alcaldía de Bogotá.

    P. D. No voy a detenerme en comentar la pretendida comparación de Petro con los expresidentes Lleras Restrepo y Lleras Camargo, cuyo legado es inmenso en la construcción de un país más justo, próspero y democrático. Me limito a recordar que Lleras sí les cumplió a los campesinos con su reforma agraria, que dista mucho de este remedo donde la meta anunciada fue de 3 millones de hectáreas y van adquiridas 24.109 al sector ganadero y 1.300 al sector agrícola.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1712180966444{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Dirección Fundación Carlos Lleras
    31 de marzo 2024

    Fuente: El Tiempo[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • Constituyente ya

    Constituyente ya

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»][/mk_fancy_title][vc_column_text css=».vc_custom_1712180567116{margin-bottom: 0px !important;}»]

    [/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1712180101741{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    No tengamos miedo a dar este paso. De lograrse unas claras mayorías se pondrá fin a esta pesadilla.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1712180137410{margin-bottom: 0px !important;}»]Yo, al contrario de lo que piensan tantos analistas y constitucionalistas que opinan que la constituyente es un despropósito, creo necesario tomarle la palabra a Petro para desenmascarar los verdaderos propósitos de este gobierno cuando permanentemente amenaza al Congreso y a la sociedad con su convocatoria.

    Que quede claro que una asamblea constituyente no es necesaria para impulsar ninguno de los temas que ha señalado Petro. Como bien lo ha dicho el expresidente Santos, no lo es para implementar el acuerdo de paz, pues allí lo que ha faltado es voluntad política. Para impulsar la reforma agraria tampoco, pues desde el primer día ganaderos y agricultores ofrecieron toda su colaboración para este propósito. Nuevamente lo que aquí ha faltado es capacidad administrativa.

    Y qué tal una constituyente para solucionar el problema de las drogas, cuando este gobierno lo único que ha demostrado es su total falta de compromiso para combatir a las organizaciones criminales y para erradicar los cultivos ilícitos. ¿Una constituyente para garantizar salud, pensiones y acceso al agua? Será más bien para sustituir un Congreso que se ha negado a actuar como notario de las muy inconvenientes reformas de Petro.
    Y sobre la reforma de la justicia, ni qué decir, pues el propio ministro de Justicia advirtió que la recientemente creada comisión no se ocuparía de reformas constitucionales. Todo lo quiere empaquetar en esta improvisada propuesta: energía, medioambiente, educación y, por supuesto, lo que él llama el fin de la violencia. Yo me pregunto si es que los resultados de esas mesas de diálogo con todos los criminales de este país van a ser la génesis de su asamblea constituyente.

    Acusa Petro, injustamente, a empresarios de Barranquilla de estar haciendo colectas para financiar las elecciones de delegados a la constituyente, cuando lo cierto es que es él quien ha puesto el presupuesto nacional al servicio de su campaña política, que comenzó exactamente el día de las elecciones regionales, en donde perdió estruendosamente el favor de lo que él pomposamente llama “el pueblo”.

    Mi propuesta busca que no sigamos agonizando lentamente sector por sector ni permitamos que se termine de marchitar la Fuerza Pública y quedemos en manos de las milicias petristas, y tengamos que rendirnos ante el propósito cada vez más evidente de que Petro quiere perpetuarse en el poder al mejor estilo venezolano y nicaragüense.

    No le tengamos miedo a dar este paso. De lograrse unas claras mayorías, como estoy seguro ocurrirá, se habrá puesto fin a esta pesadilla. Y de no conseguirlo, tan solo anticiparemos todo lo que está por venir, pero con cuentagotas y sin remedio alguno.

    Pero, claro, lo primero es precisar si estamos hablando el mismo lenguaje, o sea, tramitar un proceso de convocatoria como lo señala la Constitución en su Art. 376 y en la Ley 1757 de 2015, que reglamentó integralmente la materia, es decir, mediante la aprobación de una ley en el Congreso que luego sea avalada por la Corte Constitucional, convocando a los colombianos para que estos aprueben o no la constituyente.

    Pero mucho me temo que el Presidente está pensando en algo bien distinto, como lo sería sacar un decreto convocando él una constituyente, donde su gobierno defina qué sectores y en qué proporciones la integrarían. O sea, igualito al decreto 2830 de 2017 que sacó Maduro en Venezuela convocando “la asamblea nacional constituyente, ciudadana y de profunda participación popular”.

    Me responde Petro que el proceso constituyente no es entre los dirigentes políticos del país, sino entre los que él diga. Lo cual me confirma la importancia de no soslayar este debate porque el camino que están previendo no es el que ordena la Constitución Nacional, sino seguramente el seguido por Maduro, que eligió 300 constituyentes afectos a su gobierno de los 368 posibles, o sea, con delegados escogidos a dedo entre sus seguidores políticos, segmentando los sectores que podían participar. Así procedieron cuando esa dictadura perdió las mayorías en el Congreso.
    Por algún lado tenía que saltar la liebre y ya vamos viendo qué camino escogieron.
    [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1712180163930{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Dirección Fundación Carlos Lleras
    24 de marzo 2024

    Fuente: El Tiempo[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]