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  • ¿Y las personas naturales qué?

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»]

    [/mk_fancy_title][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1661447844076{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    Los más sacrificados serán los mismos de siempre: los asalariados de ingresos medios y altos.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1661447963018{margin-bottom: 0px !important;}»]La semana pasada me referí a los impactos que tendrá la reforma tributaria presentada por el Gobierno al Congreso, sobre las empresas y sus socios, y señalé cómo la nueva tasa de tributación, que fluctuará entre 62 y 104 por ciento, es escandalosa y confiscatoria. Todo ello como resultado de sumar los gravámenes de renta, ICA, 4 × 1.000, ganancia ocasional, dividendos y patrimonio. Observo que gremios y empresas empiezan a reaccionar con argumentos, ojalá lo hagan también con propuestas, atendiendo la invitación del ministro Ocampo.

    Hoy me refiero a lo que les espera a las personas naturales. Que, como siempre ocurre, parecen no tener voz que las defienda. Como la reforma recaerá sobre personas con ingresos superiores a 10 millones de pesos, es forzoso concluir que los más sacrificados serán los mismos de siempre, o sea, los asalariados de ingresos medios y altos que siempre llevan la peor parte.

    A las personas naturales les aumentará la tarifa de la ganancia ocasional del 10 por ciento actual a una tasa progresiva que puede llegar hasta el 39 por ciento. Lo mismo ocurrirá con el impuesto a los dividendos, del 10 hasta el 39 por ciento. Aunque la tarifa de renta no aumenta, el impuesto sí lo hará por la reducción muy importante o eliminación de los beneficios y rentas exentas.

    Para comenzar, se reduce la renta exenta de $ 109’451.000 a $ 30’023.000. Dicha renta exenta lo que reconoce son los costos y gastos en los que incurre una persona natural que obtiene renta de trabajo y que la reforma reduce en un 80 por ciento. Esa renta exenta debería mantenerse.

    En cuanto al cálculo del impuesto de renta de las personas naturales, la acumulación de todas las rentas líquidas, entre las que se encuentran laborales, no laborales, de capital, pensiones, dividendos y participaciones y ganancias ocasionales para determinar la tarifa aplicable, resulta muy gravosa para el contribuyente porque todos los ingresos pueden terminar gravados al 39 por ciento, lo más cercano a una expropiación indirecta vía impuestos.

    Para personas con ingresos mensuales de entre 10 millones y 50 millones, los incrementos oscilan entre un 7,5 y un 67 %. Para algunos, el incremento del impuesto implicará destinar un mes completo de su trabajo al pago del mayor impuesto generado por la reforma. No tiene justificación que al tiempo que se limitan los beneficios tributarios de la generalidad de los trabajadores, para algunos sectores se mantengan las exenciones vigentes sin limitación alguna.

    El proyecto, en la práctica, entra a gravar por primera vez las pensiones. En cuanto a la modificación de la renta exenta para pensionados, pasará de $ 456’048.000 a $ 68’027.160. Esto quiere decir que se gravarán pensiones superiores a $ 9’500.000. En este punto cabe la discusión acerca de si las pensiones deben gravarse durante su acumulación o durante su disfrute. El proyecto grava el disfrute, cuando la persona ya no tiene capacidad de generar más ingresos. Esto debería revisarse.

    Es entendible que los pensionados con más de 10 salarios mínimos de ingreso aporten al fisco con una tributación similar a la que se aplica a los asalariados, pero hay que garantizar que si los aportes voluntarios a los fondos de pensiones no gozarán de beneficio tributario, su devolución vía el pago de una pensión no se grave, pues de lo contrario se generaría un efecto de doble tributación.

    Llamo la atención sobre el gravamen a la ganancia ocasional que propone el proyecto, y que puede llegar hasta el 39 por ciento. Este impuesto va a limitar el comercio de viviendas usadas y puede estimular la subfacturación de las transacciones. Debería establecerse una norma que consagre que siempre que las utilidades obtenidas en la venta de la vivienda se utilicen en la compra de una nueva, no se causará el respectivo impuesto, como lo hacen otras legislaciones del mundo.

    Pero tal vez el peor de todos los efectos sobre las personas naturales sea el que tiene que ver con el freno al crecimiento económico del país, que de darse implicará un aumento del desempleo y, por ende, la imposibilidad de progreso para muchas familias. Con crecimiento económico será posible compartir la riqueza, al paso que sin este crecimiento estaremos abocados a repartir pobreza y frustración.

    Esta semana enviaron mensaje de urgencia al Congreso. Me temo que no habrá mucho espacio para la deliberación.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1661447994665{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Dirección Fundación Carlos Lleras
    21 de Agosto 2022

    https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/columna-de-german-vargas-lleras-y-las-personas-naturales-que-696225[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • Tocó, pero así no

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»]

    [/mk_fancy_title][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1661448333984{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    Esta reforma va a desincentivar la actividad empresarial, la toma de riesgos y la innovación.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1661447448117{margin-bottom: 0px !important;}»]Como estaba anunciado, el Gobierno presentó esta semana su proyecto de reforma tributaria. Es claro que realmente encontró la olla en ceros, con un déficit fiscal que pasó de 30,3 billones a 83,1 y con una deuda neta que, como porcentaje del PIB, pasó de 46 al 60 por ciento. Es buena señal que la hayan presentado desde ahora, pues ello permitirá, y así lo esperamos, la discusión profunda y sin afanes del articulado. Constato que este primer proyecto no generó las alarmas suficientes, seguramente porque la gente esperaba algo peor, pero en la medida en que su análisis se ha ido decantando las preocupaciones son enormes.

    Me hago la ilusión de que pese a la aplanadora del Congreso, en el curso de estos meses podamos tener diálogos francos, abiertos y respetuosos como los que iniciamos con el ministro Ocampo.

    Dicho lo anterior, comienzo por advertir que muchas de las preocupaciones que tenía con respecto a la reforma se han confirmado. De acuerdo con la propuesta, los empresarios, es decir, las sociedades y sus socios, van a quedar sometidos a 5 impuestos (renta, dividendos, patrimonio, ICA y 4 × 1.000) que en conjunto generarán una tasa de tributación que fluctúa entre el 62 y el 104 % de las utilidades. Téngase en cuenta que una tasa de renta del 35 % para las sociedades, junto con una tasa de hasta el 39 % sobre los dividendos genera, solo entre estos dos tributos, que las rentas empresariales tengan una carga tributaria superior al 60 %. Imposible competir.

    Por otra parte, la elevación del impuesto de ganancia ocasional del 10 al 30 % genera un riesgo real de que las personas y las empresas no puedan reponer los activos, además de desincentivar la actividad económica en muchos sectores, como el de la vivienda.

    Mucho se había anunciado sobre el desmonte de exenciones y tratamientos de privilegio para ciertas actividades y sectores, pero poco quedó consagrado en el proyecto. El ministro ha dicho que está dispuesto a considerar propuestas, siempre que compensen lo que deje de recaudarse. Propongo, entonces, que se profundice en el desmonte de estos beneficios que hoy suman 92 billones de pesos.

    El Gobierno ha dicho que su objetivo es elevar la tributación para homologarla a estándares internacionales. Vale la pena recordar que Colombia, con un 69 %, ya ocupa el lugar 135 entre los más altos del mundo, mientras, por ejemplo, Perú tiene un 35 %; Ecuador y Chile, un 32 %, y México, un 52 %, todo ello de acuerdo con los índices del Foro Económico Mundial. Si queremos homologar, tendríamos que disminuir las tasas de tributación drásticamente.

    Esta reforma va a desincentivar la actividad empresarial, la toma de riesgos, la innovación, va a promover la informalidad y por este conducto la evasión y la elusión, y también la descapitalización de las empresas y su productividad. Y si a todo esto se suman los anuncios en materia laboral, el efecto será devastador. El Gobierno debería saberlo.

    El impuesto al patrimonio que ahora se volverá a cobrar a las personas naturales merece especial mención porque se calculará sobre el valor intrínseco de las acciones y sobre el valor fiscal de los demás activos. Este impuesto, en muchos casos excederá los ingresos efectivos que recibe el contribuyente, más aún cuando la base gravable incluirá ahora valorizaciones no realizadas y que tal vez nunca se realicen para el accionista. Muy mal mensaje para el conjunto de la inversión nacional. Recuerdo que la última vez que se cobró, solo 4.500 personas lo pagaron. Ya 50.000 habían trasladado su residencia fiscal o renunciado a la ciudadanía colombiana, y me temo que reviviendo este impuesto se irán muchos más.

    Así como es de confiscatorio con las personas naturales y sobre todo los asalariados y pensionados, el proyecto es tímido, poco ambicioso, en materia de control del contrabando y de la evasión abierta. Solo unas pocas normas para las grandes empresas y de resto, nada. Aquí no se ve un plan de choque como el que esperábamos, entre otras, para no seguir persiguiendo siempre a los mismos que hoy tributan, sino para enfilar baterías contra la informalidad y los dineros del narcotráfico, el lavado, el contrabando y la minería ilegal.

    Estoy seguro de que el objetivo del Gobierno de aumentar el recaudo en 25 billones se puede y se debe conseguir, pero no de esta forma. Continuará.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1661447538644{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Dirección Fundación Carlos Lleras
    14 de Agosto 2022

    https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/columna-de-german-vargas-lleras-toco-pero-asi-no-694653[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • Cambio de mando

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»]

    [/mk_fancy_title][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1661447169232{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    Compartimos las mismas preocupaciones que millones de colombianos y difícil será llegar a acuerdos.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1661447278709{margin-bottom: 0px !important;}»]Hoy termina uno de los cuatrienios más complejos y desafiantes de nuestra historia. El presidente Iván Duque, hay que reconocerlo, no la tuvo fácil para ejecutar su plan de gobierno. La pandemia de covid-19 puso a prueba la capacidad de nuestro país para mantenerse a flote.

    Desde esta columna he criticado lo que he considerado inconveniente para el país y reclamado por el cúmulo de promesas que no se cumplieron. Lo he hecho con total independencia y sin haber jamás recibido reclamo del Presidente. Sé que lo he mortificado en no pocas ocasiones, pero su actitud dice mucho de su personalidad como demócrata, de su espíritu pluralista y de su respeto a nuestra institucionalidad.

    Navegar en las turbulentas aguas de la pandemia, agitadas por populismos de todos los pelambres, ha demandado un esfuerzo que el país no ha sabido reconocerle al Presidente, pero lo hará en el futuro. Termina su período un hombre preocupado por acertar y por cumplir, afable y conciliador, terco como la mayoría de los mandatarios pero, ante todo, correcto y decente. No me cabe duda de que en poco tiempo vamos a añorar ese talante.

    Y hoy empieza el gobierno Petro. A millones de colombianos nos asaltan muchas dudas con respecto al rumbo que tomará el país. Los anuncios no arrojan sino incertidumbre y temores en muchos sectores, y aún sin conocer los textos de las reformas, me adelanto a señalar que no suenan nada bien.

    Comencemos por la tributaria. Me preocupa que con la introducción de los nuevos tributos y el incremento de algunas tasas sigamos profundizando nuestra pérdida de competitividad, continúe la salida de capitales y no se consiga atraer nuevas inversiones, ni locales ni foráneas.

    Este jueves tuve oportunidad de presentar al ministro de Hacienda designado mi preocupación por el regreso de impuestos antitécnicos como el de patrimonio. A ello se suma el incremento del gravamen a los dividendos y a las ganancias ocasionales en un 100 por ciento y el desmonte del descuento en el ICA y la creación de nuevos tributos como el propuesto para el sector minero-energético, entre otros. Me parece muy inconveniente que se pueda ideologizar el debate y el contenido de la reforma. Siento que en la reunión me escucharon con cordialidad, pero no me hago ilusiones de que se compartan nuestras propuestas para aumentar el recaudo sin afectar más al sector productivo.

    En otros frentes, las preocupaciones también son válidas. Los anuncios en salud resultan alarmantes, al igual que los de la ministra López, quien no ha concretado cómo se ejecutarán sus propuestas para el sector agrícola y la reforma agraria.

    No menores las del sector minero-energético. ¿Cómo vamos a garantizar nuestra seguridad energética? ¿Con qué se piensan remplazar los descomunales ingresos que este primer semestre representaron US$ 16.000 millones y son el 54 por ciento de todas nuestras exportaciones? Y en el frente ambiental supongo que los promotores de las 8.000 consultas previas, aprobado el Acuerdo de Escazú, no tendrán ahora camino distinto a desistir de estas.

    Los que se relacionan con la Fuerza Pública, y en particular con la Policía Nacional, encabezan mi lista de preocupaciones. ¿Qué, en concreto, se pretende con sacarla del Mindefensa? ¿Cuál será la nueva doctrina para la institución?

    Lo más preocupante es la aplanadora que se ha montado en el Congreso para ‘pupitrear’ estas propuestas. Porque este gobierno lo que exige son compromisos incondicionales. Sorprende que los partidos Liberal, Conservador y de ‘la U’ hayan aceptado declararse partidos de gobierno bajo estas condiciones.

    Cambio Radical, por el contrario, no hará parte del Gobierno y no se compromete de antemano y a ciegas a votar estos proyectos. En general, compartimos las mismas preocupaciones que millones de colombianos y difícil será llegar a acuerdos con posiciones tan antagónicas. Ya iremos viendo si se puede lograr algún consenso, pero tengo el pálpito de que aquí no habrá espacio a ninguna deliberación. Solo amigos incondicionales o contradictores, a quienes me temo tratarán como enemigos de la causa. Vaya acuerdo nacional.

    P. D.: Celebro la decisión del Presidente de no adjudicar este viernes el contrato del canal del Dique, pero Sacyr recibió un premio mayor con la adjudicación de la vía Buga-Buenaventura por valor de $ 4 billones.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1661447339664{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Dirección Fundación Carlos Lleras
    07 de Agosto 2022

    https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/columna-de-german-vargas-lleras-cambio-de-mando-692975[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • ‘Concluir y concluir’

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»]

    [/mk_fancy_title][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1661446827990{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    Siguen llevando al Presidente a inaugurar proyectos que no pasan de ser tramos de obras.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1661446926799{margin-bottom: 0px !important;}»]Muy oportuno el editorial publicado el día lunes en este diario donde se exaltan las tareas cumplidas por el Gobierno en el sector transporte. La nota me obliga a dar un mayor alcance a mis afirmaciones de la semana pasada, en particular a lo relacionado con los avances del llamado transporte multimodal.

    Comienzo por decir que si la consigna del Gobierno era “concluir y concluir”, el balance del sector es pobre. Sorprende que sigan llevando al Presidente a inaugurar proyectos que no pasan de ser tramos de obras que dan por entregadas. Hablan de 11 vías de las 30 heredadas, pero lo cierto es que son a lo sumo 6 terminadas al 100 % si se incluye la IP Chirajara-Fundadores. Entregan concluido el 20 % de lo que recibieron.

    Omiten, sí, referirse a proyectos claves como: río Magdalena 2 con avance de 36 %; Mulaló-Loboguerrero, que nunca lograron “destrabar” y por lo tanto su avance es 0 %;tercer carril Bogotá-Girardot, en manos de Conconcreto desde hace 6 años y con avance de 10 %; Santana-Mocoa-Neiva, con 2 %, transcurridos 5 años y habiendo permitido que se cediera el contrato; malla vial del Meta, 2,7 %, en manos de Odinsa y El Cóndor desde hace 5 años; Bucaramanga-Pamplona, con 11 %, y la doble calzada de Santander de Quilichao-Popayán, 0 %. No quiero extenderme, pero ¿a esto es a lo que llaman concluir?

    Y con respecto a la multimodalidad, el balance puede ser incluso peor.

    Aeropuertos: el Gobierno recibió 16 concesiones y 36 aeropuertos de la Aerocivil, todos hoy en operación. Pero la pregunta es: ¿qué deja la actual administración? Les quedó grande El Dorado 2 y también la alternativa de la 3.ª pista, cuando El Dorado amenaza con colapsar en 2023. Y qué tal lo del aeropuerto del Café, que fue la gran promesa. Queda nuevamente enterrado un segundo terraplén, y la obra suspendida. Pero claro, la firma contratada no podía ser otra que OHL, que al igual que Sacyr la semana pasada también fue sancionada en España con 21,5 millones de euros por haber alterado el sistema público de licitaciones. La firma constructora sancionada, el exdirector de Aerocivil destituido por atreverse a multarlos, el gerente despedido y un litigio más en curso. Buen balance.

    En Providencia el compromiso fue que estaría listo en 100 días. Ya ha pasado un año y medio sin que termine la obra, y actualmente opera con una torre de control portátil.

    También les quedó grande el proyecto del nuevo aeropuerto en Bayunca, y ni qué decir de las mejoras del Rafael Núñez, ambos en Cartagena, no obstante el madrinazgo que tenían. Igual suerte corrió el de San Andrés.

    El gran compromiso de la multimodalidad era la navegabilidad del río Magdalena. Cuatro años de anuncios para saber que finalmente se declaró desierta la licitación. ¿Por qué nadie ofertó? Más aún cuando con el mismo presupuesto rebajaron el alcance de la obra sacando el tramo La Dorada-Barranca. Y no obstante los contratos celebrados por urgencias manifiestas, tampoco lograron recuperar el canal de acceso al puerto de Barranquilla.

    Sigamos con los ferrocarriles. Sí se lanzó el llamado Plan Maestro Ferrocarrilero y se aprobó el Conpes 4047, sobre riesgos contractuales para esta modalidad, pero el transporte férreo en estos cuatro años disminuyó en un 37 % y, lo más grave, no se colocó ni un durmiente. Hoy están inactivos 1.729 km, más de la mitad de la red férrea.

    Tampoco licitaron la llamada 5G La Dorada-Chiriguaná del corredor central. Nada de nada.

    ¿Y los puertos? Recibieron inversiones del gobierno anterior por 2.356 millones de dólares; 55 terminales en 8 zonas portuarias que movían 444 millones de toneladas de carga.

    Hay que reconocer que concesionaron Puerto Antioquia, pero no lo lograron con Pisisi, también en el Urabá antioqueño.

    Del Invías baste decir que nunca se contrataron carreteras claves que contaban con estudios y diseños y que hubieran permitido poner en marcha el sueño de conectar la Orinoquia y la Altillanura con la vía Puerto Gaitán-Puerto Carreño, así como la conexión Pacífico-Altillanura y la carretera de la alta Guajira, entre muchas otras. Pero nada de esto se logró. Hasta terminar el tercer carril Anapoima-Bogotá les resultó imposible.

    P. D.: ¿será que se atreven a adjudicar esta semana las obras del canal del Dique al oferente único Sacyr por 3,3 billones? Todo indica que sí. Aplausos para un día y una pesadilla de incumplimientos y reclamaciones para el futuro.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1661446944158{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Dirección Fundación Carlos Lleras
    31 de julio 2022

    https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/columna-de-german-vargas-lleras-concluir-y-concluir-691334[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • Canal del Dique: ¿quién entiende?

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»]

    [/mk_fancy_title][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1657035870731{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    Los parlamentarios, ante la ausencia de una agenda, coparon el escenario con iniciativas flojas.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1659149086020{margin-bottom: 0px !important;}»]Es el momento de poner en blanco y negro el balance de estos 4 años en el sector de infraestructura. Imbatible en cuanto a anuncios y promesas que nunca se cumplieron, pero muy pobre en realizaciones. Baste con recordar que en materia vial, este gobierno recibió del programa 4G 30 concesiones firmadas y en ejecución, por valor de 37 billones de pesos. Se han inaugurado unidades funcionales, es cierto, pero la triste realidad es que solo se entregaron 5 proyectos terminados al 100 %. Son ellos las concesiones Girardot-Puerto Salgar, Puerta de Hierro-Cruz del Viso, Pacífico 2, Barranquilla-Cartagena y las vías del Nus. Nada más.

    En estos cuatro años tan solo se licitaron y contrataron 5 proyectos nuevos, de todo lo anunciado y promocionado. Todos están en etapa de preconstrucción y con avance 0. Son ellos: Accesos Norte tramo Bogotá, Cali-Palmira, troncal del Magdalena sectores 1 y 2 y ALO Sur. Serán siete si adjudican el 5 de agosto Buga-Buenaventura y si resuelven contratar a estas alturas el canal del Dique.

    Para este proyecto estaba previsto iniciar la licitación el 25 de enero, y luego de dos prórrogas finalmente se abrió en marzo para ser adjudicado en julio. Ahora se prevé hacerlo el 4 de agosto, a menos de 72 horas de terminar el gobierno. Llama la atención que para un proyecto de semejante tamaño, importancia y valor solo una firma haya presentado oferta. El oferente único, la firma Sacyr. Bien conocida por el llamado puente Hisgaura, mejor llamado ‘el acordeón’, contratado por el Fondo de Adaptación en épocas del Dr. Mustafá a un precio de 80.000 millones de pesos. El contrato tuvo dos adiciones por cerca de 28.000 millones de pesos para finalmente ser recibido por el Dr. Gil, director del Invías, pese a todas las evidencias y advertencias que le fueron formuladas.

    Como es natural, el Invías enfrenta hoy un proceso de responsabilidad fiscal por valor de 23.308 millones por haber recibido un puente defectuoso y muy inferior en calidad al previsto en los diseños aprobados. Como si fuera poco, ahora Sacyr presentó una primera reclamación que le fue fallada a favor por 10.000 millones, y no contentos, aún presentaron una segunda reclamación en curso por otros 11.000 millones.

    Se trata de la misma Sacyr que contrató el puente Pumarejo a cantidades y precio unitario por valor de 615.000 millones y a la que este gobierno le reconoció una adición de 121.000 millones. La que dos semanas antes de la entrega solicitó, y le fue concedida, la cláusula compromisoria no prevista en el contrato inicial, y que le permitió instaurar un tribunal de arbitramento demandando a la nación por otros 133.000 millones.

    Sí, la misma Sacyr que reclama por su participación en el proyecto Mar 1, carretera que sale del túnel de Occidente y llega a Santa Fe de Antioquia para conectar con Mar 2, una cifra aún indeterminada ante otro tribunal de arbitramento.

    La misma firma que esta semana fue sancionada con 16,7 millones de euros por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia de España por “alterar el sistema de licitaciones públicas para edificaciones e infraestructuras”. ¿Qué tal la acusación?

    Sabemos del bien conocido método de hacerse con las licitaciones al precio que sea para luego “ajustar” el contrato por la vía de las reclamaciones, las adiciones presupuestales, las demandas judiciales o una combinación de todas ellas, como en el caso de la firma Sacyr, cuya estrategia contractual ha resultado muy exitosa.

    Cómo entender ahora y con estos antecedentes que se fije como fecha de adjudicación este 4 de agosto, a pocas horas de terminar el gobierno. Me viene a la memoria la adjudicación el 6 de agosto de 2010, penúltimo día de la administración Uribe, de la transversal Américas, famosa mundialmente por sus tres tramos inconexos. O el contrato de Ruta del Sol 3 firmado el 4 de agosto, también de 2010, proyecto que 12 años después aún no termina, que se proyecta para 2025 y que ya está sometido a una demanda internacional por valor de 1,4 billones. Lo que empieza mal termina mal.

    ¿Será que el Gobierno, con estos precedentes y advertencias, se atreve a adjudicar este contrato del canal del Dique, al único oferente y por valor de 3,2 billones? ¿Qué puede haber detrás de esto? ¿Quién entiende? ¿Quién va a responder en el futuro?[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1659149155282{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Dirección Fundación Carlos Lleras
    24 de julio 2022

    https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/columna-de-german-vargas-lleras-canal-del-dique-quien-entiende-689543[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • Más de regalías; todo bien, todo bien

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»]

    [/mk_fancy_title][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1659148919541{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    Es necesario aprovechar esta coyuntura para revisar a fondo todo el tema.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1659148960233{margin-bottom: 0px !important;}»]La semana pasada me referí a la escandalosa contratación de los recursos destinados a los programas de paz. Ninguna de las contradictorias explicaciones ofrecidas por los funcionarios responsables aclara el destino de estos recursos, ni el avance de los programas ni mucho menos la responsabilidad de los principales intervinientes en los muy complejos procesos de contratación.

    El tema es de suma relevancia, pues involucra recursos por más de 16 billones de pesos en el periodo 2021-2022, adicionales a los recursos destinados a la paz. De este total, 3,4 billones se asignan de manera directa a departamentos y municipios. Otros 2,5 son utilizados por los municipios más pequeños del país; 6 más van para inversión en la llamada bolsa concursante. Otros destinos son los proyectos para ciencia y tecnología, ambientales, municipios ribereños –a través de Cormagdalena–, ahorro en el Fondo de Estabilización, de donde sacaron 1,8 billones para programas de reactivación.

    El sistema es un tortuoso entramado de fondos, bolsas, partidas, subpartidas, comités y un sinnúmero de vistos buenos y chulos de personas que al final tampoco responden por nada.

    Muy oportuno que la Contraloría haya revelado su informe esta semana sobre la utilización de los recursos de regalías en el fondo Paz. Son 1.578 hallazgos con impacto fiscal que involucran recursos por más de 3 billones de pesos. Aquí hay de todo: obras inconclusas, proyectos abandonados o que jamás se ejecutaron, estudios millonarios que no condujeron a nada. El informe es contundente, pero el Gobierno insiste en que no ve ni siquiera indicios de que haya ocurrido nada.

    La Fiscalía también puso en marcha una unidad especial dedicada a investigar este tema. Me imagino que les inquietaron particularmente las declaraciones del Dr. Archila y el cúmulo de información que han aportado los medios.

    De la Procuraduría poco se sabe, excepto que radicó una solicitud este 6 de julio solicitando 6.899 millones adicionales a los 18.000 millones que le habían sido asignados exclusivamente para adelantar el control en este asunto.

    Pero, más allá de las denuncias por corrupción que serán objeto de investigación en la Fiscalía y del informe concreto de la Contraloría sobre hallazgos que darán lugar a procesos de responsabilidad fiscal, lo cierto es que el Ocad Paz aprobó 576 proyectos para ejecutarse a través de 1.594 contratos cuyo balance de ejecución no puede ser más lamentable. Revisada la documentación, se encontró que 81 contratos por 608.000 millones se encuentran aún sin acta de inicio; existen 124 contratos en proceso de liquidación por 153.000 millones; en ejecución, 1.116 contratos por valor de 4,77 billones, pero de estos, 789, que cuestan 3,3 billones, presentan bajo porcentaje de avance físico; 120 contratos por 587.000 millones se encuentran suspendidos pero con giros ya aprobados y, como si fuera poco, 172 contratos por 600.000 millones aún no se inician, pero ya tienen giros aprobados. Increíble. Tan solo 67 proyectos terminados. ¿Tendrá la Dra. Botero, directora de Planeación Nacional (DNP), claras estas cifras? Me temo, por sus declaraciones, que no. Es curioso, pero no registro ninguna cuña en este frente de la agobiante propaganda oficial con los logros del Gobierno.

    Me inquieta de la entrevista a la directora del DNP que aun reconociendo la existencia de denuncias sobre la asignación de los recursos para la paz, nada hizo distinto a dar traslado de estas seguramente por conducto de la empresa 472. Tampoco se hizo nada para remover a los funcionarios implicados en las quejas que fueron repentinamente trasladados a las secretarías técnicas del fondo 40 %. ¿Cómo entender esto?

    Y cómo no detenerse en lo afirmado ante la Corte por el exviceministro de Hacienda Juan Londoño en el sentido de que en estas y en otras asignaciones no vio nada de irregular. No sé si se refería a los recursos del Ocad Paz o a los acuerdos con los parlamentarios, que eran su verdadera especialidad.

    Necesario aprovechar esta coyuntura para revisar a fondo todo el tema de las regalías. Especialmente la forma como los departamentos y municipios acceden, su destinación, el papel del DNP, los criterios de priorización y de ejecución y el control de los proyectos.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1659148980322{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Dirección Fundación Carlos Lleras
    17 de julio 2022

    https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/columna-de-german-vargas-lleras-mas-de-regalias-todo-bien-todo-bien-687841[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • Terrible despedida

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»]

    [/mk_fancy_title][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1659148631938{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    Solo en el Ocad Paz, actas 51 a la 56, se aprobaron iniciativas por valor de 4,4 billones.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1659148674991{margin-bottom: 0px !important;}»]Nuevos y gravísimos escándalos de corrupción todos los días. El de Mintic y Centros Poblados ya parece menor si se compara con lo que se viene destapando. A este ritmo, ¿cómo será lo que veremos con ocasión del corte de cuentas del nuevo Gobierno? No quiero ni pensarlo.

    Por lo visto, nadie indaga aún por los miles de contratos interadministrativos asignados a decenas de parlamentarios que he denunciado en las últimas semanas. Y ahora se destapa el mal uso de las regalías en todos los frentes, particularmente en los asignados en el Ocad, que se ocupa de los dineros destinados a los proyectos ligados al acuerdo de paz. Pocos temas más sensibles que este para que ahora resulte que estos multimillonarios recursos también se los robaron.

    Ya los medios de comunicación y las primeras pesquisas hablan de 500.000 millones de pesos embolatados. Yo me temo que serán mucho más, pues los contratos asignados superan los 7,7 billones en uno solo de los fondos.

    Como es usual, todos los involucrados empezaron ya a salvar responsabilidades. Habrá que comenzar entonces por las entidades encargadas de evaluar y asignar los recursos, y la primera es Planeación Nacional. Sus principales protagonistas son el candidato del Gobierno a Contralor General, el muy popular en el Congreso, y ya vamos sabiendo por qué, Luis Alberto Rodríguez, mejor conocido como el ‘Pollo’, y el doctor Álvaro Ávila, director de regalías de la entidad. Aparentemente nada escapaba a este dueto dinámico. Se han denunciado pagos por todo concepto. Desde viabilizar el proyecto, priorizarlo y determinar el ente ejecutor hasta desembolsar los recursos. Todo tenía su tarifa. DNP verificaba requisitos y el ministerio sectorial daba un último visto bueno. Todo esto antes de ir al comité que aprobaba la partida, del que también hacía parte el Minhacienda, que a la fecha no ha dicho ni mu.

    Solo en el Ocad Paz, actas 51 a la 56, se aprobaron iniciativas por valor de 4,4 billones. Y en total fueron asignados 7,7 billones para 844 proyectos. Revisada la información, se da cuenta de 382 en ejecución y 129 terminados, pero no hay información de 333. ¿Cómo puede ser posible? Qué escándalo. Nadie da cuenta de nada. No lo hace el DNP, que, además, recibió 61.000 millones dizque para hacerles seguimiento y control a los proyectos. Tampoco la Contraloría, a la que también le giraron recursos adicionales por 77.000 millones para este efecto, y menos la Procuraduría, que recibió más de 15.000, con igual propósito.

    Hay que pasar ya al tablero de los investigados a entidades como el Fondo Mixto de la Gobernación del Valle, que recibió 340.000 millones, la Asociación Regional de Municipios del Caribe (Aremca), la empresa eléctrica y el departamento del Guaviare, la empresa de comunicaciones de Popayán y el municipio de San Diego, entre muchos otros. Habrá también que investigar al llamado Fondo Regional 40 % –me pregunto por qué le habrán puesto este nombre y quiénes ejecutan los 3 billones de que dispone–. Todo lo de regalías relacionado con este tema apesta. Pero ¿será que en lo que queda de este mes se atreverán a contratar los 3 billones del proyecto de La Mojana, los 90.000 millones de Cormagdalena y los 150.000 millones de Minambiente, todos adicionales, pero también provenientes de regalías? No me sorprendería.

    Cómo no señalar que en los recursos de la paz sí se raspó la olla: de 7,77 billones asignados para 10 años, solo faltan por ejecutar 900 millones. Qué eficiencia.

    Tengo muchas, pero dejo solo tres preguntas que ojalá tuvieran respuesta: ¿por qué el Dr. Emilio Archila ni supo ni se enteró de nada de lo que ocurría con los recursos asignados a los programas a su cargo, pero sí asistía “con pasión” a los Ocad en donde todo se aprobaba?

    ¿Cómo llegó el ‘Pollo’ a la dirección del DNP y por qué nombró como director de regalías al señor Álvaro Ávila, quien ya había sido sancionado por la Procuraduría cuando ejerció su anterior cargo de jefe de control interno en la Gobernación de Caquetá?

    ¿Desde cuándo Planeación Nacional se convirtió en un ente ejecutor y hoy está vinculado a semejante escándalo?

    Billones y billones de pesos perdidos, saqueados, malgastados. ¿Será mucho pedir que se investigue a cabalidad este asunto? Y todavía hay quienes se extrañan del resultado de las votaciones del pasado 19 de junio.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1659148613373{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Dirección Fundación Carlos Lleras
    10 de julio 2022

    https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/columna-de-german-vargas-lleras-terrible-despedida-686048[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • Un balance muy pobre

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»]

    [/mk_fancy_title][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1657035870731{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    Los parlamentarios, ante la ausencia de una agenda, coparon el escenario con iniciativas flojas.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1657035925808{margin-bottom: 0px !important;}»]Termina la última legislatura del Congreso con un balance francamente pobre para el Gobierno. Recuerdo haberle insistido al Presidente varias veces, incluso desde antes de que tomara posesión del cargo, sobre la necesidad y conveniencia de tener una agenda legislativa con propósitos claros que pudiera ser impulsada en el primer año de gobierno, con el apoyo de una coalición sólida y comprometida.

    Pero no. El Gobierno había comprado la peregrina idea de que gobernaría “en la calle” y no con el Congreso. Así fue como se perdieron los dos primeros años y se desperdició el importante capital político con el que contaban, sin que se hubiera tramitado ningún proyecto de trascendencia.

    Se les fue el tiempo haciendo anuncios para la galería, como ocurrió con el tema de la reforma constitucional, para aprobar la cadena perpetua, que luego fue tumbada por la Corte Constitucional. Otros ejemplos son aquellos de la ley del veterano, o la de modernización de las TIC o los varios actos legislativos de un solo artículo relacionados con la lucha anticorrupción. Nunca se entendió su necesidad ni importancia, pues repetían normas vigentes, tal vez por eso todos naufragaron. De esta misma especie fueron la Ley 1998 de honores, la del conflicto de intereses, la de inhabilidades para condenados, la de rendición de cuentas de los congresistas, la de la Copa América y la del emprendimiento; así mismo, la denominada reactivarte, la de ‘antidoping’ o la del teletrabajo, la de moralización, otra de honores para víctimas del covid y la ley “sacúdete”. Todo se concentró, por supuesto, en las cuatro reformas tributarias en las cuales el Gobierno quemó todo su capital político.

    Los parlamentarios, ante la ausencia de una agenda del Gobierno, coparon el escenario con centenares de iniciativas bastante flojas, innecesarias e inútiles. En total presentaron 2.739 proyectos. No es difícil imaginar las temáticas y la relevancia de los mismos. Solo entrado el tercer año se percataron del error y ahí sí se propusieron armar una coalición que garantizara mayorías, pero lo hicieron acudiendo a dosis monumentales de mermelada y, lo peor, permitiendo la intermediación del Congreso en la contratación estatal como jamás se había visto. ¿Qué tal lo que empieza a develarse en Planeación esta semana? Pero la desgracia fue que cuando lograron organizarse se dieron cuenta de que no tenían propósitos claros ni proyectos, y me temo que tampoco ya interés. Eso explica, en parte, que entraran en modo supervivencia hasta el final.

    Todo el tiempo y desde estas notas hice llamados al Gobierno para abordar las grandes reformas que el país necesitaba. Muchas veces concerté personalmente los temas y el contenido de las iniciativas. Muy lamentable que todo quedara aplazado. Será al gobierno entrante al que corresponderá iniciar el trámite de las reformas de la justicia, del Inpec y el Código Penitenciario, de la Procuraduría, de la salud, las reformas laboral y pensional, una nueva, y esperemos estructural, reforma tributaria, reforma política y del Congreso, fiscal de entes territoriales, la reglamentación de las consultas previas, de los licenciamientos ambientales, de las CAR y tantas otras que sí son indispensables.

    Qué paradoja. Ahora todas estas trascendentales materias serán abordadas con iniciativas del llamado progresismo y bajo su óptica. Todo por culpa de la incapacidad para llegar a acuerdos programáticos y sacarlos adelante en estos cuatro años que terminan.

    Evidentemente el gobierno Petro no cometerá el mismo error y por eso desde ya conformó una aplanadora en el Congreso que tramitará el arsenal de proyectos que están preparando, pero ya las condiciones serán bien distintas, pues la composición y orientación ideológica del nuevo Congreso no será la misma.

    Por lo visto, todos los sectores atendimos la invitación del presidente electo a conversar. En mi caso, el diálogo se centró en la futura reforma tributaria, en donde acordamos instalar una mesa de discusión que ojalá surta efectos. En igual sentido coincidimos en analizar las bases de una profunda reforma de la justicia. Me sorprendió gratamente que por el momento el único acto legislativo en que tienen interés es el de acabar la Procuraduría. Buena prueba para conocer la madera de este nuevo Congreso.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1657035970472{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Dirección Fundación Carlos Lleras
    03 de julio 2022

    https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/columna-de-german-vargas-lleras-un-balance-muy-pobre-684458[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • Acuerdos y desacuerdos

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»]

    [/mk_fancy_title][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1657036269263{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    Los consensos necesarios dependerán de la apertura, del respeto y de la construcción de confianza.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1657036329465{margin-bottom: 0px !important;}»]El presidente electo ha lanzado la propuesta de un gran acuerdo nacional y ha comenzado su construcción a partir del diálogo con las fuerzas políticas, sociales y empresariales del país. En general, se percibe un buen ambiente, de no confrontación, de no revancha, llamado a deponer los ánimos, pasar la página.

    En principio, ese gran acuerdo nacional para la paz, la justicia social y el medio ambiente suena bien y cobra mucho sentido para un país que tras las elecciones ha quedado polarizado y maltrecho. Pero es difícil llegar a acuerdos sobre meros postulados.

    En las declaraciones de Jaime Urrego, asesor de Petro en temas de salud, no veo más que coincidencias sobre una futura reforma. Hay que mantener el sistema de aseguramiento, eliminar la tercerización del empleo, avanzar en prevención con el modelo del médico de familia y garantizar el pago oportuno a las clínicas. Estos postulados hacían parte de nuestra iniciativa que no supo defender el minsalud. Increíble que sea en el próximo gobierno donde se puedan concretar.

    Otro buen ejemplo es el del sector agrícola. Desde 2010 coincidimos en que Colombia no puede continuar con más de 20 millones de hectáreas productivas dedicadas al engorde de ganado de pastoreo, y sobre todo al engorde del valor de la tierra en pocas manos. Esto tiene que cambiar.

    En asuntos de infraestructura, vivienda y agua potable, tampoco parece imposible concretar propósitos en el Plan de Desarrollo sobre un conjunto de obras por ejecutarse y la forma de financiarlas en el próximo cuatrienio. El tema más espinoso sería el manejo de la Hacienda pública, el déficit fiscal, el endeudamiento y, de la mano de estos, la temida reforma tributaria.

    Creo que existe un consenso en torno a la eliminación de exenciones y privilegios, resultado de décadas de cabildeo de algunos sectores. De aquí podrían salir, como lo advierte el entrante equipo económico, cerca de 40 billones de los 80 que suman hoy, la mayoría de ellas sin plena justificación económica. Y si se avanza, como tanto lo hemos propuesto, en el combate a la elusión, la evasión y el contrabando, se podría aumentar esta cifra en no menos de 20 billones adicionales de los 90 que no se recaudan.

    Compartimos también la tesis de que los impuestos deberían ser pagados no por el costo histórico de las acciones y los inmuebles, sino por el costo comercial de estos. Esta reforma sí sería la gran revolución que podría disparar el recaudo, y de manera mucho más eficiente. Y permitiría abandonar la idea de revivir impuestos antitécnicos y confiscatorios como del patrimonio o el de renta presuntiva, que nos van a restar competitividad y a ahuyentar la inversión. Por ese camino, reitero mi temor de que se terminen saliendo las 5.000 personas naturales, que es a lo que quedó reducida la tributación en patrimonio después de que 50.000 fijaron su residencia fiscal en el exterior o renunciaron a la nacionalidad colombiana.

    Si están pensando en recibir 50 billones más, creo que solo con estas medidas sería suficiente. No sería necesario elevar más las tarifas en renta, hoy en el 35 %, ni desmontar el descuento del ICA o afectar el gravamen a los dividendos, como han anunciado. Los invito a que repasen las recomendaciones de la Misión de Expertos y sean conscientes de que ya la tasa de tributación de los negocios es del 70 %, cuando en los países desarrollados oscila entre el 20 y el 35 %. Toca sacar papel y lápiz y hacer las cuentas.

    Igualmente importante será conocer en detalle lo que están pensando sobre reforma de la justicia, reforma laboral y reforma pensional.

    Más difícil será abordar los cambios institucionales, en particular eventuales reformas de la Constitución. Es cierto que el presidente electo se ha pronunciado al respecto para ofrecer garantías. No creo que sobre un mayor compromiso una vez posesionado. Si alguna línea roja identificamos con el nuevo gobierno, es esta.

    Por lo pronto, saludo la invitación a dialogar. Yo estoy seguro de que los partidos y movimientos políticos estarán atentos a escuchar las propuestas y a buscar los consensos necesarios. Pero dependerá de la apertura, del respeto y de la construcción de confianza que lleguemos a ese gran acuerdo nacional o al también posible y costoso gran desacuerdo nacional.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1657036312000{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Dirección Fundación Carlos Lleras
    26 de junio 2022

    https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/columna-de-german-vargas-lleras-acuerdos-y-desacuerdos-682929[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]

  • Qué campaña tan cochina

    [vc_row][vc_column width=»1/4″][vc_empty_space height=»50px»][mk_circle_image src=»https://www.fundacioncarloslleras.com/wp-content/uploads/2018/08/vargas_lleras-c.jpg»][mk_fancy_title size=»15″ font_weight=»bold» letter_spacing=»1″ margin_top=»20″ font_family=»none» align=»center»]

    [/mk_fancy_title][/vc_column][vc_column width=»3/4″][vc_empty_space height=»50px»][vc_column_text css=».vc_custom_1655764582235{margin-bottom: 0px !important;}»]Por: Germán Vargas Lleras para el periódico El Tiempo

    Se han transgredido las fronteras de la ética y de los valores. Se ha perdido todo escrúpulo.

    [/vc_column_text][vc_column_text css=».vc_custom_1655764564586{margin-bottom: 0px !important;}»]En las últimas semanas la mayoría de mis colegas columnistas han comentado sobre sus intenciones y recomendaciones de voto. Con toda franqueza debo reconocer que no me siento motivado en absoluto para hacerlo ni creo que a estas alturas esto sirva para nada.

    Desde un principio tomé la decisión de no participar activamente en la campaña presidencial. No intervine en las consultas ni en la 1.ª vuelta. Tampoco he acompañado ninguna candidatura porque no encuentro ningún aliciente en las propuestas ni en el enfoque que tienen sobre la gravísima problemática que heredarán, en particular en el frente económico y social. No veo margen de maniobra en materias tan críticas como el déficit fiscal, que, a diferencia de lo que sostiene la extenuante propaganda oficial, se incrementó en solo tres años de 3,1 como porcentaje del PIB al 7,1. Tampoco frente al endeudamiento interno y externo, que en igual forma se elevó del 46,8 al 60,8 por ciento, o del déficit fiscal, que recibieron en 30,3 billones y lo llevaron a 83,1 billones en 2021. Ni qué decir de las cifras de desempleo e inflación. Aterrador que con semejante diagnóstico solo escuchemos propuestas populistas de gasto y más gasto para todos los sectores, sin limitación alguna.

    Todos los anuncios y promesas de las posibles reformas de la salud, de la Policía, del régimen pensional, del manejo del sector petrolero y minero, la reforma de la justicia, el régimen tributario, la reforma laboral, el de las relaciones exteriores me parecen no solo inapropiados, sino también irrealizables.

    Ni qué decir de la forma como se tramitó este debate, signado por los odios, la rabia, el resentimiento y el miedo. Llegamos al punto de que lo importante no es votar por alguien o a favor de algo, sino en contra de todo. Nada bueno puede esperarse de este comportamiento social, y qué difícil será gobernar en estas condiciones.

    Habiéndome sustraído de intervenir en esta refriega, sí debo confesar mi malestar por los agravios y las calumnias totalmente injustas que he recibido en redes y por parte de algunos periodistas en el curso de esta. Hace unos meses se regó la falsa afirmación de un ofrecimiento a mi señora de una eventual vicepresidencia, lo cual jamás existió.

    Luego se especuló con un eventual lanzamiento mío, a propósito de una cuña que autoricé en el marco de la campaña para corporaciones públicas, y cuyo objeto era apoyar a los candidatos del partido en el que milito y que fue comidilla de toda clase de infundios. En los últimos días se han falseado mis cuentas personales en redes para divulgar mentiras en favor de uno y otro candidato. Qué abuso y qué falta de respeto. Para absoluta claridad, reitero que no me he reunido con el ingeniero Hernández desde cuando era alcalde de Bucaramanga. Desconozco las razones detrás del anuncio de que yo sería un buen mindefensa en su gobierno, lo que dio pie a que Petro comentara que Vargas sería un buen mindefensa, pero para hacer la guerra. ¿Qué tal? Por supuesto, el ingeniero tuvo que aclarar que ningún ofrecimiento me había hecho.

    En otra cuenta falsa se divulgó que después de una larga reflexión y de mis reuniones con Gustavo, Roy y Prada anunciaría mi voto por el ingeniero. En otro mensaje simultáneo, también desde otra cuenta falsa, supuestamente dije que en las reuniones con Petro se me habían ofrecido ministerios, embajadas y otras prebendas a cambio de mi apoyo a esa candidatura. Nada de esto jamás ocurrió. No suscribí ningún pacto secreto sobre nada. En mi larga carrera política lo que he hecho es tomar decisiones, algunas arriesgadas, otras equivocadas seguramente, pero todas con honestidad y buena fe.

    En esta campaña se han transgredido las fronteras de la ética y de los valores. Se ha perdido todo escrúpulo y consideración. Una porquería es lo que todos los días sale a la luz pública sobre denuncias y estrategias para enlodar a los oponentes y a quienes divulgan sus opiniones.

    Y si así ha sido el comportamiento en campaña, no me quiero imaginar cómo actuarán estos mismos equipos, ahora desde el poder. No quiero ocultar que siento angustia y desilusión por el destino que nos espera. De todas formas, toca salir a cumplir con el deber de votar. Por lo menos que quede claro que valoramos y no estamos dispuestos a perder nuestra democracia. Qué pereza todo, ¿verdad?

    [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»2/4″][vc_column_text css=».vc_custom_1655764601712{margin-bottom: 0px !important;}»]GERMÁN VARGAS LLERAS

    * Dirección Fundación Carlos Lleras
    19 de junio 2022

    https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/german-vargas-lleras/columna-de-german-vargas-lleras-que-campana-tan-cochina-681309[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row]